PLANETAS RETROGRADOS ACRUX

Los Planetas Retrógrados 

Mercurio Retrógrado

El individuo experimenta un karma no resuelto en las relaciones. Tiene tendencia a comportarse con los demás como si representaran personajes de su pasado. Así, le resulta difícil  mantener todo el énfasis de su conciencia en el “aquí y ahora”. Generalmente, sus dificultades se ponen de manifiesto con la familia. Pero la cuestión de las relaciones va más allá de cómo se comunica uno con la gente. A menudo existe un problema inherente a Mercurio retrógrado en términos de ver lo que podríamos denominar una realidad invertida. El individuo tiene dificultades para comprender la relación más básica entre causa y efecto. Se cuestiona la esencia misma de la vida, de modo que a menudo no puede ver los vínculos más sencillos entre las cosas, las circunstancias y la gente. Perdido en los pensamientos que están más allá de su comprensión, debe aprender a contentarse con las bases más simples sobre las que se fundamenta la vida. De lo contrario, se empeñará tanto en descubrir lo que está más allá del conocimiento que casi omitirá lo que es obvio. Cuando Mercurio aparece retrógrado en el horóscopo, la mente consciente del individuo es capaz de grabar ideas en la conciencia universal desde épocas pasadas. Generalmente, no se da cuenta de ello, pero si de que no puede hacer comprender fácilmente a los demás todo lo que sabe. Eso es debido, en parte, a la inversión del símbolo de Mercurio, donde la importancia de la materia predomina sobre el espíritu y el alma. Ello hace que el individuo se preocupe de la forma de sus ideas, lo que constituye un bloqueo para la esencia de su conocimiento. Además, hablando en términos de vida mental, su longitud de onda es ligeramente diferente a la del resto de la sociedad. Los procesos de pensamiento tienden a repetirse como un disco rayado, y en consecuencia la mayoría de las cosas que crea son de distintas clases y formas, copias en papel de carbón de lo que ya ha hecho. Al hablar, le cuesta proyectar con exactitud las imágenes telepáticas que representan el significado de sus pensamientos. Por eso, a menudo se siente incomprendido y se pregunta si los demás no ven las cosas como él. Se siente más apartado de la sociedad de lo que lo hace una persona con Mercurio directo. En consecuencia, intenta desesperadamente entrar en contacto con los demás, de manera que a menudo enfatiza sus ideas hasta el punto que estás llegan a convertirse en una molestia para quienes le rodean. Incómodo en compañía, intenta afanosamente ganarse la aceptación de los demás. Pero al menor indicio de rechazo puede rendirse fácilmente. Al final, comprende que su seguridad consiste en crecer de forma más distante e impersonal que la gente con Mercurio directo. Los demás suelen interpretar esta actitud como “frialdad”, pero no es más que la vibración de Mercurio retrógrado, que es obviamente desarmónico con vibraciones de movimiento directo. Bajo ese muro aparente, este individuo es mucho más sensible de lo que muchos imaginan. Una vez se ha cruzado la barrera de la comunicación, existe una gran perspicacia derivada de Mercurio retrógrado. Para facilitar las cosas, el individuo retrógrado no intentaría hacer encajar la forma de su vida en las ideas y opiniones de los que están a su alrededor. En lugar de eso, se encontrará más a gusto mostrándose agradecido debido a su forma especial de ver las cosas.

Resulta interesante destacar que ha habido muchos grandes genios de la música con Mercurio retrógrado. Quizá su conciencia de las dificultades del lenguaje hablado les llevó a otra forma de comunicación que tiene una mayor libertad y niveles más sutiles de expresión mental y emocional. En áreas en las que requieren concentración, este individuo puede ser un excelente estudiante, aun cuando le lleve algún tiempo entender ideas y principios. Al final, conocerá el tema más ampliamente y con mayor profundidad que los individuos con Mercurio directo. Eso ocurre porque, literalmente, él no ignora nada. En áreas de conocimiento, es incapaz de saltarse cualquier punto que le deje intrigado. A pesar de la impaciencia de los demás compañeros de su clase, volverá a insistir repetidamente en algunas cuestiones anteriores hasta que la respuesta quede clara. Es muy bueno en historia, donde el estudio del pasado de la naturaleza humana le permite conocer cómo puede actuar uno en el futuro. Amante de enseñar a los demás bajo sus diferentes puntos de vista, tiene la facultad de hacerle caer en la cuenta a uno de antiguos detalles que son necesarios en la actualidad para recoger y ensamblar las piezas de un rompecabezas que de otro modo se perderían. Para ello, parece ir siempre contracorriente, lo que le lleva a no ser comprendido por quienes están cerca de él. Esto causa nerviosismo e irritabilidad cuando demasiada concentración desencadena sentimientos de separación de aquellos a quienes quiere acercarse. Dado que se inspira en desechadas, aunque útiles, ideas del pasado, tiende a entrar en contacto con aquellos individuos que se precipitan hacia el futuro tan de prisa que se han dejado algunas piezas tras ellos. Él puede llenarles este vacío tan pronto como se detengan para escucharle. Al tratar con diferentes periodos de tiempo a la vez, el individuo con Mercurio retrógrado actúa como embudo e intérprete. Siempre existe un poderoso mensaje, pero procurará no comunicarlo a menos que se siente aceptado en ese momento. En el terreno de la sexualidad, esta posición dificulta el establecimiento de una comunicación serena con el sexo opuesto. En algunos casos puede indicar homosexualidad, especialmente si se halla en Conjunción o Cuadratura con Marte, Venus o Neptuno, o si se encuentra en la Casa octava formando cualquier aspecto con Urano.

Un Mercurio natal retrógrado puede indicar una mente que es introspectiva por naturaleza y propensa a la contemplación en sus diversos niveles. Se siente menos impulsado a comunicarse de forma directa, y concreta, especialmente en lo que se refiere estrictamente a sí mismo. En sus primeros años, estos individuos parecerán reservados en el discurso, aparentemente serán más lentos o reflexivos en sus respuestas, e incluso un poco obtusos o inexpresivos según las normas sociales en uso. Por otra parte, he conocido personas con un Mercurio natal retrógrado muy rápidas y fluidas en el hablar cuando se discutían temas de naturaleza impersonal o universal, es decir conceptos abstractos. Sin embargo, cuanto más personalizaban sus pensamientos, más parcos y dubitativos se volvían, rara vez elaboraban o brindaban información detallada. Quizás, lo que experimentan inicialmente a nivel mental no pueden conectarlo fácilmente a continuación con los niveles externos (especialmente si Mercurio forma un aspecto difícil con Saturno, Neptuno, o Plutón, planetas lentos. De ello se puede deducir que estas personas perciben, evalúan o reflexionan siempre más de lo que están dispuestas o son capaces de expresar externamente (al menos hasta después de haber reflexionado). No revelará sus pensamientos íntimos o personales a menos que se le pregunte directamente  E incluso entonces, su natural reserva mental lo inclina a dar una respuesta pobre. En algunos casos, tal respuesta será concisa y sucinta. Debido a que los planetas retrógrados normalmente no enfatizan el desarrollo externo, a veces pueden parecer incapaces cuando deben funcionar a un nivel estrictamente mundano, especialmente en la interacción social. Una persona con un Mercurio natal retrógrado analizará y pensará diferentemente de otra que posee un Mercurio directo. Las soluciones del Mercurio retrógrado a los problemas mayores y menores serán más individualizadas, ya que la lógica y el razonamiento se dirigen a menudo a la observación de sutilezas y factores poco obvios que los demás generalmente pasan por alto o ignoran  Al centrarse la fuerza mental en su interior, la mente adquiere una cualidad oculta, y así es como el funcionamiento profundo de los procesos mentales recibe un estímulo mayor  La mente racional establece una conexión más estrecha con el inconsciente y sus poderosos contenidos. Desde un punto de vista estrictamente práctico, esta condición también puede señalar oscuridad mental, en la cual los pensamientos íntimos de la persona son incapaces de estructurarse con nitidez o ser comprendidos por los demás. Normalmente el Ego (señalado por el Sol) es menos capaz de dirigir y controlar la expresión de la mente (ya que Mercurio retrógrado se aleja simbólicamente de la dirección que toma el Sol). Este individuo tendrá menos confianza en la activación de su energía mental para alcanzar los objetivos principales o metas centrales (ya que el inconsciente tiene más poder que la mente racional y concreta). Absorbe información sin ser consciente de ello. Asimila más datos del medio ambiente de lo que aparenta. Pero en la superficie, parecerá que aprende las cosas más lentamente que los demás. Quizás porque sus intentos por reunir conocimiento despiertan los niveles profundos de su percepción interior, este individuo analiza cuidadosamente, y reflexiona mucho sobre la información que recibe, antes de aplicar efectivamente este conocimiento en el mundo exterior. Mercurio retrógrado aparece a menudo en los horóscopos de personas muy autocríticas, ya que las facetas selectivas y dis­criminadoras del planeta se vuelven hacia el interior con facilidad  Se acentúa el auto examen subjetivo. Para estas personas es muy difícil tomar decisiones rápidas, o pensar en términos absolutos (ya que la condición retrógrada crea un flujo mental constante, están siempre modificando planes, revisando pensamientos previos, o adaptándose a los cambios externos que muchas veces son imprevistos). Normalmente  deben esforzarse mucho para prestar la debida atención a los detalles inmediatos. Especialmente con respecto al material escrito. Hay una extraña mezcla de mente ausente y memoria increíble para recordar las sutilezas que la mayoría de la gente descuida o no ve. Aunque sea difícil estabilizar la mente a nivel mundano (le cuesta mucho prestar atención), a menudo puede alinearse mejor con los dictados del Yo Superior  sobre todo cuando Mercurio está bien aspectado. Los componentes abstractos de la mente consciente reciben mayor estímulo. Lo que esta mente no es capaz de recibir en términos de comunicación directa, lo compensa en términos de respuesta sutil, indirecta, y no verbal. La profundidad potencial de comprensión existente aquí no debe ser desestimada por la tendencia del individuo a parecer torpe e incierto en la demostración externa de sus habilidades mentales. (Nostradamus, F.A.Mesmer, Federico Chopin, Alan Leo, Israel Re­gardie, Salvador Dalí, Erich Fromm, Howard Hughes).

 

Venus Retrógrado

El individuo lleva consigo una gran incomprensión del amor en vidas anteriores. Generalmente, siente tal dolor que ya no quiere experimentar la riqueza del amor por miedo a que vuelvan a herirle. Sea hombre o mujer, en esta vida tiene muchas dificultades en sus relaciones con el sexo opuesto. Al intentar vivir el presente, recrea sin cesar un viejo recuerdo de amor de una antigua encarnación que aún sigue eludiendo. Reacciona ante el presente como si en realidad estuviese viviendo el pasado. En este sentido, ha permanecido fijo en un punto en el tiempo, y cualquier cosa que allí haga difícilmente parece ser el progreso que dice desear. En los mapas de los varones, eso indica a veces un karma relacionado con la homosexualidad. Pero incluso ésta tiene sus grados, que van desde el hombre sin pelos en la lengua que intenta vender políticamente la homosexualidad al mundo, hasta el hombre casado que no desea que se nombre esta palabra en su presencia, aunque busque la menor oportunidad para evitar a las mujeres, mientras demuestra su masculinidad. Este último tipo de hombre es la clase de individuo cuya vida se centra en sus amistades masculinas, empleando todo lo que sean asociaciones, clubs, aficiones, etc., como una excusa para evitar a las mujeres. Pueden comportarse respetablemente en la sociedad, pero sigue siendo un homosexual en potencia. Con menor frecuencia encontramos reacciones similares en la mujer con Venus retrógrado. La tendencia kármica más notable es que el individuo, hombre o mujer, suele desconfiar de muchas ofertas de amor, pensando que los individuos que las realizan lo hacen generalmente con fines sospechosos. La personalidad del individuo con Venus retrógrado es marcadamente diferente de las de las personas con Venus directo. Existe una tendencia a interiorizar aquello que hace daño, operando en si mismo lo que Venus en movimiento directo trataría de exteriorizar. A menudo, Venus retrógrado no solo crea ese dolor, sino que también tiende a exagerar su efecto. Enfatiza exageradamente sobre el amor (o amores) de su vida. Para esa persona, éste no se descubrirá por derroteros sencillos. Extremadamente consciente, suele preguntarse si los demás no le prestan tanta atención como la que se presta a si mismo. No siempre positivo respecto a lo que le gusta o le disgusta, tiende a diferenciar entre vivir su vida y ser consciente de ello. Puede estar profundamente enamorado y no saberlo hasta muchos años después de terminada la relación. Pasa por muchas formas de comportamiento similares, todas ellas destinadas a negarle en realidad lo que cree que verdaderamente necesita. Siempre tiene dificultades con el sexo opuesto, tiende inconscientemente a programar de antemano sus relaciones futuras de modo que encajen en los modelos de su pasado. Una gran inseguridad acompaña a esta posición, pues el individuo procura comportarse siempre de modo que sienta que encaja con los demás. Pero al hacerlo de forma semi-inconsciente, sigue alejando a los demás de él, de modo que nadie le conozca lo bastante a fondo como para amenazar cualquier asomo de seguridad en el que haya basado su identidad. Esta posición tiende a hacer la vida más solitaria interiormente, dado que el individuo se automargina de la felicidad al intentar conseguirla por la vía más difícil.
Cuando un planeta está retrógrado expresa la necesidad de concentrar más atención en las facetas subjetivas de ese pla­neta. El individuo se centra menos en la aplicación materia­lista del mismo. Venus normalmente nos impulsa a buscar la belleza, el refinamiento, y la comodidad en el mundo exter­no. Nos incita a aprender y a valorar las interacciones cultas, y nos sensibiliza ante el potencial estético de la vida. Cuando se encuentra retrógrado en la carta natal, los valores estéti­cos del individuo serán más personalizados y menos condi­cionados por la sociedad. Sus instintos sociales se servirán de canales menos extrovertidos. El individuo será más subjetivo y deliberado en sus evaluaciones del amor, la belleza, y las asociaciones en general. Apreciará y valorará cosas que quienes poseen una Venus directa pasarán por alto o no en­contrarán atrayentes. Una persona con Venus retrógrada po­seerá una percepción más plena de la belleza interior o abs­tracta, y no se sentirá tan atraída por la apariencia física superficial. Estará sintonizado más armoniosamente con los elementos sutiles. La naturaleza amorosa será experimenta­da de manera más profunda, ya que las emociones lo impac­tarán con más intensidad. Pero le resultará más difícil expre­sarlas de forma abierta y demostrativa. El lado superficial y potencialmente frívolo de Venus será menos evidente. No se comportará socialmente de forma convencional sólo para ob­tener la aprobación y la aceptación de los demás. Será algo reservado o inhibido en el despliegue de sus afectos, necesi­tará más tiempo para desarrollar este aspecto de sí mismo. A nivel romántico, florecerá tardíamente (en términos de reali­zación afectiva interior). Sus relaciones no serán demasiado fluidas ni se inclinará a ser muy sociable. Mantendrá sus emociones para sí, por lo tanto se sentirá menos impulsado a buscar activamente a los demás para establecer relaciones amistosas e íntimas. Es probable que evite relaciones estrechas con los demás y pre­fiera establecer contacto entre las distintas partes de sí mismo. Dudará de su capacidad para gozar de los contactos con los demás, tiende a volverse hacia su interior para conse­guir realizarse emocionalmente (valora su propia compañía más que la ajena, necesita soledad e intimidad). Externamente, puede parecer retraído y solitario. Debido a ello, la satisfacción amorosa y emocional genuina puede llegarle tar­de en la vida (o tal vez nunca). Deberá revisar introspectivamente sus valores personales, sentimientos tiernos, e incluso su dependencia, antes que pueda sentirse cómodo y seguro en compañía de los demás, y sea capaz de compartir las mu­chas partes que componen toda una relación de forma equili­brada y coordinada. Necesita examinar las razones que lo in­citan a estimar a los demás (dado que sus apegos le resultan tan difíciles de entender a él mismo como a los destinatarios de sus afectos). Los factores operantes serán de índole in­consciente, por lo cual la atracción del individuo parecerá in­comprensible, irracional, y poco práctica. Desde un punto de vista positivo, el principio de refinamiento propio de Venus será más intenso a nivel psíquico, permitiendo a la persona desarrollar lentamente una expresión más madura y espiri­tualizada. Pero esto sólo sucede después de realizar una am­plia autoevaluación. En ciertos casos, esta Venus es capaz de amar desde un punto de vista más abstracto y universal. Venus retrógrada está menos interesada en acumular bienes y posesiones materiales solamente por su valor mundano, el individuo es menos materialista en el sentido pragmático del término. Le preocupa más el valor interior de lo que posee. Pero, en algunos casos, esta condición reflejará dificultades para lograr una seguridad financiera en la vida debido a valo­res en conflicto (los propios en contra de los de la sociedad). Refrenará la gratificación de las necesidades emocionales a través de los recursos físicos. Si Venus retrógrada se encuen­tra aspectada muy negativamente, el individuo sufrirá frus­traciones emocionales muy intensas debido a los limitados canales afectivos o artísticos. Su habilidad para la autoacep­tación estará bloqueada, lo que a su vez distorsionará y des­viará la expresión amorosa y social. Esta condición puede se­ñalar a alguien que no se siente merecedor de recibir amor, ya que posee un concepto confuso de su propio valor. En al­gunos casos, el principio amoroso volverá sus energías hacia la propia persona de forma muy subjetiva e instintiva, lo que indicará una inclinación narcisista inconsciente (por ejem­plo, una autoatracción mórbida). Los sentimientos ocultos o indirectos deberán salir a la superficie de forma consciente antes de que este individuo pueda desarrollar una objetividad saludable y una perspectiva al respecto. (Michelangelo, Gustav Mahler, Adolf Hitler, Pearl S. Buck, Winston Chur­chill, Meher Baba).

 

Marte Retrógrado

Cuando Marte está en posición retrógrada en el Horóscopo, todas las acciones del individuo en su vida cotidiana son recreaciones del pasado. El individuo intenta encontrar en su vida gente que simbolice aquellos que le satisficieron en anteriores encarnaciones. En su mente, les asigna los papeles de aquellas figuras que ya no existen. Con ellos intenta manifestar todo lo que no podía expresar antes. Tiende a sobrereaccionar en un intento de introducirles a la fuerza en papeles imaginarios que ha concebido para ellos. Así, desarrolla un rechazo demasiado fuerte y vivido pero, sin entender por qué, se encierra en sí mismo sin experimentar nunca por completo las relaciones de su vida en el momento presente. Tiene tendencia a centrarse en un tiempo de su pasado que representó una fuerza de la que tenía que ocuparse. Ahora, vibra inconscientemente con esa misma fuerza, sea de rabia, venganza, hostilidad o acciones erróneas de cada persona del presente. En algunos casos, puede llevar a cuestas el rencor de una vida anterior que le hace desconfiar de las acciones sospechosas o decepcionantes por parte de los demás. Estos restos pesan considerablemente en el comportamiento actual en su vida cotidiana. Este individuo experimenta una falta de contacto con la más pura realidad de su sistema de necesidades. Por eso, se encuentra en dificultades a la hora de coordinar pensamiento y acción. El pasado de su vida, que en realidad está viviendo, está ligeramente arrancado de su conciencia. También experimenta problemas sexuales a causa del magnetismo inverso del planeta retrógrado. Eso se debe principalmente a su incapacidad para regular el flujo de energía que esta posición le lleva a experimentar. Muchas de las situaciones por las que pasa dependen menos del pensamiento o de las emociones que de su habilidad para manejar sus propios niveles de energía coordinadamente con aquellas energías que recibe de los demás. Puede reaccionar enérgicamente ante una persona y desarrollar un poderoso sentimiento, tanto en sentido positivo como negativo, basado meramente en el nivel de energía que está recibiendo antes que por las razones humanas que añade a sus relaciones. A causa de ello, las relaciones del individuo son casi siempre desafortunadas, y en el terreno sexual parece simbolizar más una lucha por la supervivencia que una verdadera unión con otra persona. Puede sacar conclusiones al tiempo que retrasa las acciones necesarias que evitarían todo aquello que le preocupa. Si Marte se halla en un Signo de Aire, es muy activo mentalmente y le resulta difícil aprender a relajarse. Esta posición de Marte es más difícil para una mujer que para un hombre, porque el sistema de energía puede ser desproporcionado al resto del Horóscopo y tiende a disminuir su feminidad. Existen pocas mujeres con esta posición que, a nivel inconsciente, sienten amor alguno por los hombres. Sin embargo, a nivel consciente, el opuesto aparente se manifiesta a veces poniendo a los hombres en pedestales, creando una especie de culto al ídolo que acerque al individuo a su realidad inconsciente, que recrea interiormente la necesidad de derribar ese pedestal. En muchas posiciones, Marte retrógrado provoca sentimientos de culpabilidad y lástima que aíslan al individuo, apartándole del libre intercambio de relaciones personales que experimenta la gente con Marte directo.
Marte rige el impulso o la necesidad de dirigir la energía vital hacia el mundo externo. Desea activar directamente las con­diciones que se ajustan a sus impulsos personales a través de acciones confiadas y a menudo rápidas. Es un planeta que funciona mejor cuando está libre para lanzarse con gran vigor al mundo manifiesto, en un intento por enfrentar y su­perar dinámicamente todas las situaciones amenazantes a través de la acción directa. Su naturaleza psicológica necesita este tipo de desafío para poder crecer. Sin embargo, cuando está retrógrado en el horóscopo natal, obviamente tiene más dificultades para exteriorizar sus impulsos agresivos hacia un objetivo externo, a la manera abierta del Marte directo. Esta energía se puede interiorizar con facilidad, otorgándole al in­dividuo una apariencia superficialmente calma, compuesta, tranquila, y estable. Pero interiormente le cuesta relajarse ya que constantemente gasta la energía en tensiones subjetivas y en procesos corporales internos. Un Marte retrógrado no se lanza espontáneamente a la acción personal como lo haría un Marte directo. Este Marte rara vez tiene la suficiente energía como para hacer frente a la oposición de forma directa. Sus pasos son menos espontáneos. Los individuos que poseen un Marte retrógrado se comportan generalmente con más pasividad y menos espíritu combativo de lo que bulle en lo profundo de sí mismos. El impulso primordial de este Marte es decididamente más psicológico que físico, más tendiente a la reflexión que a la acción, y más deliberado que impulsivo. Los motivos de esta persona para actuar o hacer cosas es menos obvio, ya que a menudo se expresa impulsado por estímulos subjetivos e internos, rara vez por factores externos. Lo motivan ciertos factores psíquicos predominantemente inconscientes. Tal vez un Marte retrógrado brinda la oportu­nidad de reflexionar sobre los motivos de las propias accio­nes, alentando la actividad meditada y razonada en detri­mento de la actividad impetuosa y escasamente planeada. Su aproximación reflexiva puede sugerir un grado de incertidumbre en la acción hasta que haya revisado interiormente la naturaleza de lo que debe hacer. Su aparente falta de ini­ciativa y actividad puede ser ilusoria, ya que en realidad está desarrollando una estrategia (buscando a través de un pla­neamiento cuidadoso el momento más ventajoso para ac­tuar). Normalmente demorará el comienzo de la acción has­ta que sienta en su interior que es el momento adecuado. Ge­neralmente prefiere actuar solo, sin ser visto, y no en presencia de otros. En el horóscopo natal de un hombre, un Marte retrógrado en configuración tensa puede inhibir o dirigir erradamente la fuerza sexual, posibilitando incluso la impo­tencia. La excitación física a través de los estímulos habitua­les disminuirá, favoreciendo la estimulación a través de mecanismos psicológicos más complicados. En el horóscopo de una mujer, puede existir frigidez o un problema más profun­do y poco aparente. La mujer con este emplazamiento pue­den también exteriorizar esta dificultad atrayendo a hombres que la frustran sexualmente o amenazan psicológicamente su identidad. Estos hombres pueden tener problemas de ajuste en la expresión de su propia masculinidad. En ambos sexos, las tensiones sexuales se acumulan lentamente pero no son reconocidas en su totalidad. Si este Marte se encuentra muy mal aspectado, puede seña­lar peligros para la psique, ya que la energía inicialmente ge­nerada por los conflictos externos se vuelca primero hacia el interior. Rara vez permite que las hostilidades, los resentimientos, los celos, y la simple ira se liberen a través de los cauces más directos e inmediatos. En vez de ello los enjaula, los acumula en su interior, y deja que se concentren peligro­samente dentro de su psique. La astróloga Mary Vohryzek se refirió a Marte retrógrado como un planeta que «bulle», con períodos en que hace erupción de forma inesperada. Mis propias observaciones coinciden con su percepción. Estos in­dividuos se sienten a menudo desconcertados por la intensi­dad de sus reacciones apasionadas y bastante destructivas. Quienes reprimen indebidamente esas fuerzas tensionales, focalizarán esa sobrecarga energética en su cuerpo físico. Pueden sufrir inflamaciones e infecciones de naturaleza más resistente y complicada que en el caso de un Marte directo. Particularmente, cuando se relaciona con Virgo, Escorpio, o. las Casas I, VI, y VIII. Puede autodañar su propio cuerpo, a través de abusos o accidentes de origen inconsciente. A veces, la vitalidad física puede sufrir un deterioro, quizás debi­do a que el individuo dirige esta energía enfocándola hacia la activación de las partes más intangibles de su ser. Puede sentirse agotado, y sin embargo ignorar su necesidad de relaja­ción física completa. Por otra parte, el vigor interior será mayor, casi como si se sintiese impulsado a mantenerse acti­vo a pesar de las limitaciones impuestas por el cuerpo. El individuo que intente dirigir sus energías hacia el desarro­llo espiritual, encontrará que Marte retrógrado le confiere el vigor y la fuerza interiores que necesita para explorar con valor los conflictos interiores menos obvios y para combatir con bravura a todos los «enemigos» que hallará en el campo de batalla psicológico de su interior. Como es probable que su inconsciente dirija sus deseos e impulsos, se verá incitado a actuar o a trabajar en pro de un objetivo impersonal o de una causa mundial, sentirá la necesidad de obrar altruista­mente, como un cruzado o un pionero en favor de los demás; será lo suficientemente desapegado como para obrar, sin considerar solamente sus necesidades autocentradas. (Tou­louse-Lautrec, Sigmund Freud, Beethoven, Lord Byron, Judy Garland, Al Capone).

 

Júpiter Retrógrado

El karma de Júpiter retrógrado siempre versa sobre la introspección a través de la mente superior. El individuo debe ser capaz de justificarse a si mismo para sentirse verdaderamente merecedor del respeto y el honor que Júpiter promete. En alguna encarnación anterior, respetó mucho algún principio espiritual o religioso que el individuo a visto violado. En la vida actual, está aún más decidido a conservar el valor de dicho principio en su mente. Tiene que evitar pronunciarse sobre los demás, ya que ve un mundo exterior que vibra según unas reglas que no puede llegar a comprender. Sin embargo, debe ser paciente con los demás si espera que escuchen la expresión de sus verdades interiores. A otro nivel, existe una gran cantidad de experiencias ya vistas inherentes a Júpiter retrógrado. Todos los instantes y lugares del pasado se mezclan en un presente continuo, de tal modo que en un momento dado o en un lugar concreto, el individuo está en condiciones de generalizar ese instante o lugar con todos los instantes y lugares que ha sentido. De este modo, su conciencia se expande simultáneamente a través de esas dos dimensiones, y a menudo sin limitaciones. No sabe obligar su mente a enfocar un punto determinado en su interior. En su lugar, absorbe de su entorno los símbolos de sus pensamientos, para aprender, finalmente, que cualquier sitio es su hogar, ¡y que cualquier momento es ahora! Cuánto más representan esos símbolos las verdades que aprendió en una antigua vida, más cómodo se encuentra. El individuo con Júpiter retrógrado es una verdad viviente en si mismo. Sus ideas sobre lo que está bien y lo que está mal, la moralidad del mundo por el que viaja, y la imparcialidad de las opiniones de los demás apenas influyen en lo que siente en su interior. En un poderoso intento de ser honrado, esta persona desarrolla su propio sistema de valores. Raramente, éstos proceden de anteriores experiencias personales en los primeros años de su vida, así como de otras encarnaciones, y no reflejan necesariamente una conciencia colectiva tal y como hace la concepción del universo que previamente se forma el individuo. Es sumamente consciente de lugares diferentes y de cuánto se parecen entre si. Al mismo tiempo, conoce los diferentes niveles de sus formas de pensamiento. Al ser siempre un estudioso de la mente, busca experimentar una abundante riqueza en si mismo que espera iguale a la larga las posibilidades que el mundo exterior tiene disponibles para él. A menudo eso le causa un gran descontento, que se traduce en un desasosiego interior. Le gustan las cosas que captan la esencia de una idea y que conciernen a su importancia antes que los detalles necesarios para poner en práctica dicha idea. Si está bien aspectado, puede estar fuertemente automotivado, pero debe evitar tratar de hacer demasiadas cosas a la vez. Básicamente, es un espíritu libre. Y aunque se conforme con los ideales de la sociedad que le son útiles, lucha constantemente por mantener su sentido de la individualidad. Algunos con esta posición poseen una gran sabiduría, que casi llega ser una capacidad profética. Callados, a menos que hablen, pueden resumir en pocas palabras la esencia de proyectos enrevesados que atraparían a los demás en un montón de trivialidades. Todo lo consciente que puede ser un individuo, la intrínseca honestidad consigo mismo es una de las características más importantes. Si está pobremente aspectado, Júpiter retrógrado puede conservar rencores de anteriores encarnaciones. En estos casos, puede proyectarse de nuevo en el presente un deseo muy lejano de posesión en personas distintas. Afortunadamente, ésta es la excepción que confirma la regla, ya que Júpiter retrógrado brinda al individuo la oportunidad de verse a si mismo a través de su mente superior. Al hacerlo, algunos de sus propios compromisos dan paso a un grado de comprensión más elevada e impersonal. El desarrollo del ser interior acaba predominando sobre el deseo de adquirir riqueza en el mundo exterior.
Júpiter directo gobierna el principio de expansión social, cuando se encuentra retrógrado en la carta natal, indica que el individuo tendrá dificultades en la búsqueda de la abundancia  la riqueza, y la prosperidad mundanas. Se sentirá más inspirado a explorar las oportunidades de crecimiento en su interior. Intentará ampliar sus horizontes desde un punto de vista más subjetivo. A menudo experimentará interiormente un sentido más pleno de protección, bienestar, y paz. La expresión benevolente de este planeta se activará más psicológicamente. En su interior se sentirá más a gusto y satisfecho consigo mismo de lo que aparentará externamente  Esta actitud puede provocar dilaciones en el uso realista de las oportunidades prácticas y tangibles que le brindará el medio ambiente (especialmente si debe empeñarse). La visión  amplitud, y previsión de este planeta pueden volcarse hacia las necesidades internas, y a menudo son canalizadas a través de objetivos mentales abstractos o del desarrollo espiritual  y no a través de metas estrictamente materialistas. Es interesante observar que a este individuo le cuesta ser generoso y dar lo que posee materialmente (ya se trate de bienes físicos, talentos, u otras posesiones personales). En este aspecto refrena la expresión espontánea. Pero es probable que dé con liberalidad su inspiración y sus percepciones. Al ser este Júpiter más seco en su expresión, el individuo puede sentirse menos libre que una persona con un Júpiter directo. Sintoniza mejor con los principios abstractos que las personas con un Júpiter directo, pero se sentirá menos impulsado a la participación social activa. Este individuo posee inclinaciones filosóficas marcadas, pero no está tan ansioso ni entusiasmado por publicitar sus creencias y revelaciones a los demás… al menos de la forma directa y autopromocional de un Júpiter directo. Lo que le preocupa es comprender en profundidad los ideales elevados que busca, en un intento por ganar una mayor libertad interior a través de la sabiduría y la autoiluminación. Cuando Júpiter está retrógrado, es más fácil conectar con la parte más universal y abstracta del planeta, por lo tanto, esta persona se sentirá motivada a comprender más claramente los principios vitales, las proposiciones teóricas, las realidades cósmicas, y la verdad absoluta. Puede recibir percepciones profundas a través de sueños, visiones internas, y estados inspirados de pensamiento… aunque la interpretación de su significado será muy subjetiva. Esta actitud puede menoscabar su capa­cidad de juicio. Normalmente tiene más fe y confianza en su propio potencial que en el de los demás. Cree más en sí mismo que en ninguna otra persona, aunque no por arrogancia. Esta tendencia puede ser el origen de su incapacidad para reconocer los beneficios de la mayoría de las oportuni­dades mundanas que se cruzan en su camino a través de las energías ajenas. Es probable que su voz interior lo guíe, sugi­riendo que la respetará. Esto lo convierte en alguien que se aplica en el sendero de crecimiento que ha elegido, aunque sea un camino solitario o poco práctico. Júpiter retrógrado señala a alguien que se interesa menos por las comodidades materiales comunes, por los lujos físi­cos, o por la prosperidad mundana, rara vez le impresiona la grandeza mundana o la abundancia social. No le importan las tradiciones de clase. Incluso si logra beneficios materiales, su inclinación natural lo lleva a minimizar su importancia. Se siente desapegado de lo material. La riqueza y los bienes que ansía son de naturaleza espiritual y moral. Desea sentir la abundancia interna. Puede indicar la falta de capacidad para manejar con sabiduría o disfrutar de grandes sumas de dine­ro, o saber beneficiarse de una posición social elevada. Inclu­so puede rechazar estas gratificaciones si le son otorgadas, para ser libre de perseguir un ideal menos valorado socialmente. Los intereses religiosos serán probablemente expre­sados como estados internos de conciencia, en vez de reglas externas formales o rituales y ceremonias tradicionalmente organizados a los que se adhiere la masa, ya que Júpiter re­trógrado se preocupa poco por la forma y la estructura den­tro de la sociedad. A menudo elige seguir una fe o sistema de creencias que se ajuste a la llamada interior de su alma. Su visión del mundo será muy personal y poco ortodoxa. No acepta que lo adoctrinen, prefiere pensar por sí mismo. El in­dividuo puede beneficiarse en áreas que los demás no consi­deran fructíferas. Es factible que conecte con ciertos poten­ciales ocultos y los convierta en oportunidades infrecuentes. Debido a ello, la Casa natal que ocupa Júpiter no parecerá tan afortunada o feliz como sería de esperar, a menos que la persona esté dispuesta a buscar ventajas menos obvias y más recónditas. (Raphael, Nostradamus, Thomas Jefferson, Her­man Hesse, Gandhi, Oscar Wilde, Isidora Duncan, Rudolph Steiner).

 

Saturno Retrógrado

Siempre indica la continuación de un karma de antiguas encarnaciones. Cualquier que sea la lección, el individuo es extraordinariamente lento en llevarla a cabo. Así, en esta vida, necesita llevar en su alma un peso extra de una vida anterior, de modo que cuando finalmente se combinen las dos, eso le resulte lo bastante evidente como para comprender completamente su auténtica misión. Mucho de lo que hace en esta vida es una repetición de lo que su Saturno representa. Pero ahora, afronta situaciones y circunstancias que son ligeramente diferentes. La acción retrógrada del planeta puede hacerle sentir su fuerza restrictiva, particularmente si intenta escapar de la carga de su lección. Pero si sigue con ello, comprendiéndole gracias a la paciente guía que recibe le conduce lentamente a identificarse con algo superior a lo que había imaginado, podrá apreciar verdaderamente el funcionamiento del bello universo de su dios interno a través de este planeta. Saturno es el maestro, y cuando aparece retrógrado, el individuo ya ha recibido enseñanzas similares antes de esta vida. Como revelan los años, existe una gran cantidad de sabiduría que fluye constantemente de Saturno retrógrado. De todos los planetas, éste es el que se siente más cómodo en esta posición retrógrada, puesto que proporciona al individuo una especie de segunda oportunidad para mejorar la relación establecida entre su alma, las circunstancias a las que se enfrentó en una encarnación anterior y cómo las entendió. Ahora, bajo la dulce guía de Saturno, es capaz de dar forma a todo lo que aprendió en el pasado. El individuo con Saturno retrógrado se toma muy en serio el completar aquello que dejó inacabado en su pasado. Tiende a querer retroceder para llenar cualquier hueco en lo que anteriormente se apresuró en considerar terminado. Por eso, tiende a ser serio y constante. A veces quizá parezca demasiado prudente o demasiado frugal, pero cualquier reserva por su parte se basa plenamente en su necesidad de conservar la esencia para determinados usos. No cree en despilfarros o extravagancias, dado que lo experimentó en otras vidas. Ahora aprecia profundamente todo cuanto recibe. A menudo se siente en deuda con dios, lo que se traduce en un fuerte sentido de gratitud por todo lo que ve a su alrededor. Intenta enseñar a los demás, menos entendidos o expertos que él. Sin embargo, no tiene éxito si no han pasado por su vida anterior como “caídos del cielo” ni por su gran lucha que le ha hecho volver atrás. En consecuencia, existe una madurez interior en Saturno retrógrado que uno no puede conseguir sin un gran sacrificio y esfuerzo personal.
Saturno gobierna todos los intentos por estructurar el ego, a fin de asegurar la fortificación y la estabilización del estatus quo del individuo en el ámbito social. Cuando está directo, se centra primordialmente en construir escudos, barreras, y defensas sólidas para proteger al individuo de ser atrapado por fuerzas externas más allá de su control. Se convierte en el planeta de la autopreservación, incitándonos a establecer patrones de seguridad a través del funcionamiento realista, que suele ser separativo y orientado hacia el poder. Intenta minimizar la vulnerabilidad estableciendo límites apropiados y de autodisciplina en el mundo externo. Sin embargo, cuando Saturno está retrógrado en el horóscopo natal, las condicio­nes externas no impulsan al individuo hacia la autoestructuración y la definición personales. En cambio, esta persona puede intentar inconscientemente preservar una imagen o molde psicológico limitado de sí misma, que protegerá y apo­yará siempre, aunque sea un concepto absolutamente auto-derrotista. Si Saturno se encuentra en una configuración muy tensa, su marco interior de trabajo será indebidamente rígi­do e inflexible a las influencias externas. Se apoyará en mie­dos subjetivos, ansiedades reprimidas, inadecuación, y un sentido de falta de valor personal que lo invade todo. Los sentimientos de duda e inferioridad que experimenta en su interior serán poco visibles en la superficie. Se enfatizan las presiones que el mismo individuo crea. Saturno retrógrado señala a un individuo que vuelve sus im­pulsos disciplinarios y autoritarios típicos de este planeta sobre sí mismo, en vez de sobre el medio ambiente. Será extremadamente crítico consigo mismo y la culpa lo corroerá internamente cada vez que fracase en vivir a la altura de sus expectativas. Es muy sensible a las carencias o deficiencias que percibe en sí mismo. Esta condición puede ser la rúbrica de un ego lastimado y apaleado que se repara muy lentamen­te y de forma indecisa (ya que la resistencia al cambio es muy fuerte). A niveles sutiles se autonegará, y es propenso al ma­soquismo psicológico, que rara vez reconoce o acepta a nivel consciente. Desde un punto de vista positivo, Saturno retró­grado señala a un individuo bien equipado para resistir un bombardeo de circunstancias difíciles, sin sentirse amenazado o temeroso. Sin embargo, es probable que soporte estas pre­siones externas y luchas sin provocar los cambios dinámicos que necesita para ponerles fin. La resistencia y la perseverancia de Saturno eligen funcionar hacia dentro en un intento por controlar las energías de la psique. Como resultado de ello, está menos dispuesto a defenderse abiertamente y a mantener el control a través de su voluntad cuando es con­frontado por egos más fuertes y dominantes (especialmente si Saturno hace aspectos difíciles al Sol, a Marte, al ASC, o al regente del ASC). Es intimidado fácilmente, puede parecer externamente sumiso o inclinarse ante las exigencias de los demás sin oponer resistencia, pero en su fuero interno, se adapta mal a tales presiones y se siente constantemente frustrado y resentido. Experimentará agudamente la amargura y la depresión pero rara vez las exhibirá externamente. Necesita poner límites a las exigencias y expectativas de los demás si quiere respetarse más a sí mismo. A menudo, experimenta su conciencia tan vívidamente que la represión puede bloquear o frustrar el cumplimiento de sus deseos y ambiciones personales. Quizás posea un sentido distorsionado de lo que debería hacer o dejar de hacer. La lec­ción más importante será aprender a reconocer su propia im­portancia. Debe aceptarse libremente tal cual es (incluso las partes de sí mismo que están en la sombra), sin avergonzarse  rechazarse, o desilusionarse de su persona. Tiene temor de realizar cambios personales que puedan alterar beneficiosamente su autoimagen (puede ser un crítico feroz de sí mis­mo), a menudo su concepto es demasiado estrecho como pa­ra ser tolerante con sus debilidades innatas. Deberá superar obstáculos psicológicos desde dentro, antes de poder funcio­nar productivamente en el mundo externo. Cuando Saturno se halla retrógrado, la ambición para alcanzar una posición social y para que se reconozcan sus méritos no será algo innato, ya que la determinación de este planeta por triunfar y subir peldaños sociales será menor. Para este individuo, quizá el triunfo tenga un significado personal único que no se relacione con ganar el respeto y el halago del mundo. Estará más sintonizado con el desafío de controlar su naturaleza in­terior y lograr seguridad y poder en este nivel. Como Saturno también simboliza la imagen interior de la fi­gura paterna arquetípica, su posición retrógrada sugiere que el padre del nativo no responde al modelo tradicional. Aun­que no sea una persona débil, tendrá una imagen paterna distorsionada o que lo desorientó durante sus años formativos. O quizás la actitud de la persona hacia su padre era muy subjetiva y no se ajustaba a la realidad externa o verdadera. El resultado será la confusión y la ambivalencia. Lo importante aquí es cómo reacciona interiormente el individuo frente a la relación que mantiene con su padre, ya que esta respuesta determinará el trato que tendrá en el futuro con la autoridad interior y exterior. En muchos casos, una persona con Satur­no retrógrado tendrá dificultades para manejar el poder y la autoridad con equilibrio, sugiriendo que esta cualidad está poco desarrollada (o demasiado en otros casos, que intentan así compensar sus sentimientos de impotencia). Debido a su sentido de incompetencia, el individuo puede no perseguir activamente las tareas y los deberes que impliquen un desafío. Incluso quizás no acepte madurar, pues éste es un factor indispensable para poder competir. A veces ni siquie­ra intentará defender su posición social si debe arriesgarse a un fracaso o al juicio público. Pero cuando Saturno es mane­jado correctamente, el individuo tendrá una gran disciplina interna, la habilidad para aceptar y trabajar bajo limitacio­nes o rechazos sin sentirse agobiado, y el vigor para enfrentar las dificultades con más desapego y percepción. Las cosas más difíciles de la vida se originarán siempre en su propia psique. (Peter Tchaikovsky, Franz Schubert, George Eliot, Er­nest Hemingway, Richard Nixon, Greta Garbo, Marilyn Monroe, Emily Dickinson, Albert Einstein).

 

Quirón Retrógrado

Quirón retrógrado demuestra una resistencia a lo significado de Quirón en su mapa, la persona se siente diferente a los demás y no es capaz de asumirlo con la facilidad del individuo que posee a Quirón directo. Esta persona tratará de pasar desapercibida hasta que acepte su diferencia, que incluso puede llegar a desarrollar y así, reencontrará su unidad en esa aceptación voluntaria. Fascinados por lo mágico y lo oculto que hay en ellos, filtran esta energía hacia si mismos. La dinámica del tiempo alcanza un nivel extremadamente sutil con Quirón, están preocupados respecto al futuro y al significado de las fuerzas destructivas, sienten la esencia del presente o salvador, y buscan el significado esotérico del pasado o creación. Ésta es la melodía que acompaña su danza, y cuanto antes puedan identificar el efecto que está teniendo en sus conciencias, antes serán capaces de ponerlo en perspectiva. Ésta es una respuesta profunda e intensa al universo que ofrece una gran sabiduría y creatividad en cuanto es integrada en la psique. La posición de Quirón retrógrado dentro de la Casa describirá la vía de este poderoso vórtice de sensibilidad perceptiva.

 

Urano Retrógrado

A nivel personal Urano retrógrado hace estragos en las relaciones humanas. El individuo experimenta una variabilidad interior que a menudo hace que se sienta un hipócrita consigo mismo. Sus niveles mental y emocional suelen luchar entre si, de modo que pueda conocer algunas cosas que le llevarán en dirección a lo que apunta el conocimiento; pero al mismo tiempo, siente otras cosas que pueden conducirle hacia una dirección completamente diferente. Vive un karma de aprender a expresar la libertad interior que aporta a esta vida. Y no debe atarse tratando de entrar en razón en todo momento con los demás, o incluso a si mismo. Un espíritu libre no siempre aparece para hacer entrar en razón, ni debería hacerlo. El hecho es que una lógica permanencia de sentido común en un individuo es más un rasgo saturnino, atado por la rigidez del orden, la disciplina, y el orientarse a si mismo hacia objetivos específicos. Pero el individuo con Urano retrógrado no vive tal karma. Para explorar su ser interior, así como muchos otros reinos de comprensión que la humanidad en su conjunto aún no ha alcanzado, su camino suele ser largo y tortuoso. Se precipita hacia esta dirección y la búsqueda de las fórmulas que hagan que el mundo funcione. Sin embargo, sabe que su busca es un proceso interminable, porque cada nuevo descubrimiento conduce a su vez a otra pregunta. Puede ser tremendamente feliz mientras otros no intenten imponerle moldes de pensamiento y modelos de conducta a los que ha trascendido debido a los insensatos papeles que interpretan en su percepción del esquema general. Ha aprendido a ser independiente en antiguas encarnaciones, y ahora debe usar esa independencia para volver a descubrir y comprender la sensatez que originalmente deseaba. El individuo con Urano retrógrado muestra una personalidad bastante singular. En sus niveles más profundos, es un rebelde contra todo aquello que le ate. Si es una persona miedosa, puede sentir claustrofobia. Si es una persona atrevida, intentará derribar todo aquello que ya no tiene ninguna utilidad. No puede contentarse sólo llevándose bien con la vida, ya que existen muchas cosas que podrían enriquecer a la humanidad sólo si la sociedad se desprendiese de todas sus falsas anclas de seguridad. De hecho, se preocupará si los demás empiezan a aceptarle demasiado, pues entonces sentirá que ha perdido gran parte de sí mismo. En este sentido, de vez en cuando perderá muchos amigos y conocidos, algunas veces empleos y romance todo porque la rareza de sus ideas es a menudo demasiado difícil de aceptar por los demás. Y sin embargo, años después, cuando la sociedad evoque todo aquello que él presentó una vez, ya no se interesará por cualquier teoría avanzada o actitud que promovió en su momento. De este modo, es un pionero del futuro. Debido a ello, puede experimentar una gran soledad, pero nunca renunciará al don de su originalidad a cambio del compañerismo de los demás. Sabe que, por encima de todo, su alma debe ser libre, y expulsará de su camino cualquier cosa que impida dicha libertad. Para aquellos que son capaces de comprenderle, es una de las personas más fascinantes que han escuchado, pues está literalmente lleno de todas las ideas que la humanidad necesita para el futuro de la raza humana.
Quienes sean capaces de responder a un Urano natal retrógrado, poseerán una intuición muy desarrollada. Sin embar­go, debido a la retrogradación, el individuo sintonizará más con el inconsciente, la intuición operará de forma tan rápida que la persona no percibirá objetivamente su actividad como algo aparte de su conciencia despierta normal. Para integrar esta facultad y para evitar que la estructura de su ego se sienta demasiado amenazada, considerará su existencia como algo natural. En general, la originalidad potencial, el genio, e incluso el comportamiento excéntrico del individuo, no se expresarán plenamente en el mundo externo. Las almas que estén más despiertas experimentarán estas cualidades en su interior con más agudeza. Reaccionará a niveles psicológicos más profundos y menos obvios, de una forma más auto voluntariosa, rebelde, y desafiante de lo que externamente apa­renta. Será más radical, informal, y original en su visión del mundo de lo que demuestra. Es decir, la mayoría pensará que esta persona es más ortodoxa y conservadora (o más normal y ordinaria según las normas sociales) de lo que el indivi­duo sabe subjetivamente que es. Guarda para sí una gran parte de su potencialmente colorida individualidad. La fuer­za normalmente destructora del eléctrico Urano se centra menos en la experiencia externa, en vez de ello se concentra en los planos interiores de la conciencia, brindándole al indi­viduo percepciones repentinas que le señalan cómo debe pri­mero reformar su interior. Es casi como si el individuo inten­tase inconscientemente arrojar luz sobre actitudes preconcebidas, desarrolladas en vidas anteriores, y, a través de tal percepción e iluminación, luchase por liberarse de las estruc­turas anteriores, especialmente mentales, que lo enlazan. Hasta que lo logre, distraerá su atención repetidas veces de la participación abierta en actividades progresistas que po­drían ayudar a cambiar la naturaleza social de los asuntos co­tidianos. Su visión del futuro dependerá del éxito que tenga en confrontar y reformar los elementos de su propio pasado. Este es el Urano más introspectivo y menos revelador. Se siente menos impulsado a desempeñar un papel activo en lo social. Si el catastrófico Urano retrógrado recibe aspectos difíciles de otros planetas, el individuo se sentirá incómodo con aque­llo que dispare sus impulsos rebeldes y le haga romper inesperadamente con la estructura establecida. Estará enojado consigo mismo, y perplejo al ver cómo desorganiza su vida (según la Casa donde se halle ubicado Urano). En este caso, las condiciones externas simbolizan la disposición para el caos interior. Los cambios de actitud repentinos desequili­bradores son estimulados desde el inconsciente que se despereza, y no por causas externas. Las situaciones se convierten en los símbolos apropiados, necesarios para objetivar los cambios emprendidos por la naturaleza interior. La circunstancia externa es menos importante que el significado inte­rior de la misma sobre la persona. Habrá explosiones inespe­radas en este emplazamiento de tiempo en tiempo, ya que la tensión nerviosa creciente encuentra pocos canales externos en comparación con Urano directo. Ciertas reacciones volátiles parecerán surgir de la nada y carecer de explicación ra­cional (aunque para el individuo interesado, a menudo poseerán un significado subjetivo). En algunos casos, signi­ficará que el individuo es mucho menos comprendido en sus rasgos expresivos uranianos (que ya de por sí la mayoría no aprecia) que otro individuo con un Urano directo, ya que lo cataliza desde su interior. Sus acciones externas parecerán incluso menos apropiadas para la ocasión, y a menudo sólo serán comprendidas (y hasta cierto punto) por el individuo. En el sector del horóscopo donde se revele un talento espe­cial o la marca del genio, el individuo se alejará aún más radicalmente de la norma, ya que actuará revolucionariamente desde un punto de vista subjetivo, que es únicamente suyo y de nadie más. Esta condición señalará una originalidad mayor si cabe. El grupo de almas que encarnan juntas con Urano retrógra­do, pueden encontrarse colectivamente gravitando kármicamente hacia aquello que las estimula a reestructurar y refor­mar su ser interno de forma más completa, antes de intentar revolucionar a la sociedad en general. Inicialmente, se alejarán psicológicamente del orden establecido que los rodea en un intento por explorar su propia naturaleza interior. Estos individuos desean conocer primero su propia individualidad, a menudo se sienten polarizados o enajenados por las nor­mas sociales a las que sin embargo se espera que se sometan. Su deseo es conocer la libertad interior antes de trabajar para la libertad social. El sendero interior de liberación que si­guen puede parecer contraproducente con respecto a lo que la sociedad quiere o exige de tal generación. Hay que com­prender que estas afirmaciones amplias y absolutas no se aplican a todos los miembros de este grupo, sino a aquellos pocos elegidos que son capaces de conectar directamente con las fuerzas uranianas. Urano retrógrado puede inspirar, a quienes han aprendido a prestar atención al funcionamiento de su individualidad, al tiempo que amplían sus metas impersonales y sus aspiraciones para el bien de la sociedad, a llevar al mundo sorprendentes revelaciones y pensamientos origi­nales, generalmente apolíticos, con la finalidad de expandir el potencial humano. Antes de ser capaz de tener percepcio­nes sociales relevantes, deberá iluminarse por dentro. Se despertará impulsado por sus propias visiones originales y avanzará a su propio paso. A veces parecerá muy activo y vital en los asuntos grupales sociales, pero interiormente se sentirá alejado de la multitud a la que apoya, y preocupado por seguir la guía de su ser interno. (Friedrich Nietzche, Karl Marx, Henry David Thoreau, Walt Whitman, Gertrude Stein, Alfred Adler, Evangeline Adams, Edgar Cayce).

 

Neptuno Retrógrado

El individuo vive el karma aprendiendo a distinguir entre lo que es real según sus ideales y lo que aparentemente satisface sus sueños. Sabe lo que necesita, pero le cuesta encontrarlo en el mundo exterior. Viviendo sin cesar un sueño tras otro, a menudo acaba huyendo de sombras imaginarias mientras persigue fantasías ilusorias. No obstante, debe encontrar sus ideales en el mundo de la “no forma” que ejerce un dominio tan fuerte sobre él. Se equivoca con frecuencia al proyectar viejos sueños en situaciones actuales, cosa que no le permite ver la realidad del presente con claridad. Es sumamente intuitivo, y a través de las diferentes fases retrógradas a menudo es capaz de conocer cómo acabarán las situaciones mucho antes de entrar en ellas. Pero hasta que no aprenda a hacer frente al flujo sutil de energía de Neptuno que siente en su interior, no confiará fácilmente en su intuición. Estos individuos deben aplicarse en integrar sus sentidos con los ideales y los sueños que aportan a esta vida. En lugar de tratar de distorsionar las percepciones para hacer que el presente encaje en el pasado, debe existir una conciencia de qué aspectos del presente simbolizan verdaderamente los aspectos del pasado kármicamente incompletos. La personalidad del individuo con Neptuno retrógrado no es fácilmente comprensible por los demás. Sus razones no poseen el sentido común que uno espera que haya en la raíz de toda motivación. En lugar de ello, vibra con una música superior que sólo él puede oír. Sus percepciones no proceden del plano material, sino que están en conexión directa con su alma. Así, puede ser sumamente espiritual y preocuparse poco del aspecto formal de la ortodoxia de las religiones. Puede sentir un gran amor por la música, pero no puede apuntarse a cualquier estructura hecha por el hombre dentro de ella. Lo siente prácticamente todo, pero relaciona sus sentidos no tanto con la realidad física como con su percepción del universo cósmico. Sabe mucho más de lo que puede expresar nunca con palabras, ya que aquí vuelve a considerar las características limitadas del lenguaje como otro limite formal que podría rodear su comprensión infinita. Es capaz de ver las apariencias y las ilusiones en las que viven los demás, y por ello debe tratar de hacer el mejor trato entre derribar sus castillos de arena y seguir conservando todas las verdades interiores que conoce.
Quien sea capaz de responder a Neptuno retrógrado natal, se focalizará primero y en especial en la espiritualización de su mundo subjetivo, y más tarde dirigirá su atención hacia las obligaciones sociales. Neptuno centra sus energías en disol­ver todas las estructuras psicológicas existentes que han sido cristalizadas. Su influencia será menos problemática en el mundo externo y concreto, ya que prefiere nutrir las condi­ciones interiores desarrolladas en el pasado. Como Neptuno retrógrado está más en contacto con el poder del inconscien­te que un Neptuno directo, la receptividad del individuo a las corrientes subterráneas emocionales y sutiles se verá realzada e intensificada, incrementando la sensibilidad psíquica en quienes ya la tienen algo desarrollada. Sin embargo, si Nep­tuno está muy mal aspectado, la desorientación psíquica pue­de ser aún mayor debido a la incapacidad para separar y re­conocer objetivamente un plano de conciencia del otro. Se acentuará la faz introspectiva y aislada de Neptuno. En apariencia, las tendencias escapistas, la autodecepción y la confusión interior, serán menos visibles. Es factible que posea una gran habilidad para imaginar y visualizar, pero generalmente no la utilizará para mejorar el medio ambiente o para avanzar en metas futuras colectivas, al menos de forma di­recta. Internalizará esta capacidad en un intento por visualizar cómo deberían haber sido las cosas desde una perspectiva ideal. En otras palabras, aplicará su inspiración y sus percepciones sobre condiciones previas que ahora sólo existen en su interior como impresiones intangibles. Aunque aparente un control externo consciente, el individuo tendrá dificultades para ejercitar su disciplina interna y un sentido del orden. Evitará estructurar su mundo interno, y puede volverse muy susceptible a las poderosas fuerzas de su propio inconsciente. Neptuno directo se defiende mejor de los contenidos emo­cionales más oscuros del inconsciente, simplemente porque no centra su atención en el mismo y, en vez de ello, los focali­za más ampliamente en el encanto del mundo material. Con Neptuno retrógrado, el individuo se siente más inclinado a guardar las energías de este planeta sin manifestarse y sin diferenciar. Sin embargo, cómo sea que deberá hacer frente a esta condición, dependerá de la evolución del individuo. Este individuo será más devoto y sacrificado, o pasivo y poco resistente psicológicamente, de lo que deja entrever en la su­perficie. Será más vulnerable a las crudas realidades de la existencia, ya que tenderá a evitar la confrontación directa con los factores de la vida que no se alinean con los ideales interiores preconcebidos, a los que se adhiere. Le resultará aún más difícil concretar sus sueños y visiones para que operen a un nivel práctico. Además, esos sueños o visiones tie­nen poco en común con las circunstancias de la vida presen­te, son más representativos de las condiciones pasadas, simbolizando «asuntos inconclusos». Estas condiciones subjeti­vas, por intangibles que parezcan, ejercen una fascinación intensa sobre el individuo. Su desilusión con los asuntos mundanos externos lo afectará profundamente, incitándole a retirarse a veces al mundo de fantasías e ilusión que ha crea­do. Neptuno retrógrado se siente más a gusto en los niveles inmateriales, y oníricos de percepción. Cuando estas energías se administran mal, puede indicar distorsiones emocio­nales, complejos inconscientes, o mecanismos escapistas en­raizados, que son más difíciles de sacar a la superficie, de examinar objetivamente y de resolver satisfactoriamente. La tendencia a sentirse atrapado por experiencias pasadas híper idealizadas ofrece poca oportunidad de crecimiento interno en la encarnación presente. Necesita darse cuenta que las experiencias del pasado se aprovechan mejor cuando se utili­zan para estimular la inspiración que brinda un propósito más definido al presente, y una mejor iluminación a la poten­cialidad del futuro. No debe encerrarse en esquemas emocio­nales del pasado que lo inmovilizan psicológicamente. Aunque puede ser muy reflexivo, deberá luchar por establecer un equilibrio mayor, esforzándose para canalizar sus impresio­nes interiores hacia objetivos actuales (especialmente en ac­tividades que le permitan expresarse creativamente). La falta de habilidad para estructurarse interiormente dismi­nuirá su capacidad para preservar su psique. La gran desorganización interior frustrará su ego y el funcionamiento del mismo. El grupo de almas que encarnan juntas con Neptuno retrógrado pueden ser arrastradas colectivamente a expresar una gran falta de interés por las seguridades materiales tradicionalmente exaltadas. Sus objetivos serán demasiado abs­tractos o intangibles para sus necesidades de seguridad. Los individuos más evolucionados y autoconscientes de este grupo podrán convertirse en canales iluminados para la depuración espiritual a través de la expresión única del amor, la belleza, o el idealismo emocional (a menudo manifestándose a través de la expresión artística o de la búsqueda espiritual). A nivel individual, Neptuno retrógrado puede señalar a al­guien que rinde con facilidad su voluntad de manera incons­ciente a la experiencia que le ofrezca un sentido más profun­do de trascendencia. Necesita una prueba menos tangible de la existencia de los principios neptunianos. Cuando estas energías se manejan mal, el individuo actuará como un már­tir, se castigará a sí mismo emocionalmente para purgar algo que lo inquieta y que está oculto en las profundidades de su pasado incomprendido. Es más sensible a la raíz esencial del problema que le impide conformar una unidad con las restantes partes de su psique, no logrará la paz interior hasta que se haya redimido a sí mismo. Necesita examinar sus sen­timientos con cuidado y finalmente perdonarse por cualquier transgresión que haya cometido en el pasado. De otro modo, continuará negándose ciegamente las condiciones que le per­mitirían obtener logros mundanos, éxito material, y comodi­dad. Cuando Neptuno retrógrado es utilizado constructivamente, el individuo puede beneficiarse de un don casi místico para descubrir las realidades espirituales sutiles que la mayo­ría de la humanidad olvida. Recordad, sin embargo, que dado que la mitad de la humanidad ha nacido con Neptuno retrógrado, no todos responderán de la manera descrita pre­viamente. Dado que Neptuno es por naturaleza muy vago e indefinido, la mayoría no reconocerá su funcionamiento, esté natalmente retrógrado o directo. La descripción que he ofrecido se aplica sólo a aquellos pocos individuos capaces de responder efectivamente a los impulsos sublimes de este de­licado y etéreo planeta. (Leonardo da Vinci, William Blake, Ralph Waldo, Emerson, Walt Whitman, Pierre Baudelaire, Toulouse-Lautrec, Helena Blavatsky, Max Heindel).

 

Plutón Retrógrado

El individuo vive un karma de experimentar la conciencia colectiva en sí mismo. Siente el impacto del pensamiento mundial, y es consciente de cómo se relaciona éste con las ideas del mundo en todas las épocas. Al no expresar siempre lo que sabe, tiende a ver a los demás como parte de una totalidad más amplia y exclusiva antes que como una base en proporción constante uno a uno. En su vida personal, es mucho menos importante lo que hace que lo que piensa sobre lo que hace. La mayor parte del tiempo vive dentro de su conciencia, cribando la multitud de sentimientos que experimenta en su interior. El crecimiento espiritual posible con Plutón retrógrado sólo está limitado por la mente consciente del individuo. Puede mostrarse literalmente superior a la mayoría del karma de toda la raza si así lo decide. Curiosamente, si trata de evitar la elevación de su karma, sentirá de todos modos los karmas inferiores de cuantos le rodean. Así, si escoge elevarse a sí mismo, empezará a vivir realmente la parábola de Jesús de “estar en este mundo pero no pertenecer a él”. Para conseguirlo a la larga, atraviesa por retiros temporales durante la primera mitad de la vida, hasta que aprenda a ser impersonal con la intensidad del mundo que siente fuera de él, de modo que al final alcance el punto que ya no sentirá actuar en su interior. Este individuo con Plutón retrógrado piensa en los males de la sociedad como una razón personal para transformarse a si mismo. Sabe que no puede cambiar el mundo, no obstante, le gustaría hacerlo si eso fuera algo práctico o posible. Pero puede cambiar el mundo entero dentro de si mismo, acabando con los lazos de todo lo que le ata a cosas inferiores a su ser purificado. Éste es un proceso que supone varios años, y a veces muchas vidas para conseguirlo. En su más alta manifestación, representa la verdadera conciencia de Cristo de traer a este mundo la forma más pura de amor. En menor medida y con menos frecuencia, elimina continuamente de su vida todos los factores que impiden el progreso de su alma y la expresión de su espíritu. El individuo con Plutón retrógrado experimenta la lucha de la humanidad como una lucha personal consigo mismo. Personalmente, siente la necesidad de vencer en su interior todo lo que ha estado disminuyendo su conciencia de la sociedad en que vive. Así, reacciona enérgicamente ante la falta de honradez de otras personas hacia si mismas, considerándolo como una enfrenta personal a su propio progreso, que cree que debe hacer por el bien último de la civilización de la que él es parte importante. Debe aprender a alejarse un poco de los hábitos y de la forma de comportarse de los demás, cuyas vidas tienen poco que ver en realidad con su propia realidad interna.

Para quienes son capaces de responder a Plutón natal retró­grado, las fuerzas regenerativas que impulsan a una reforma total de la propia conciencia estarán aún más profundamente enclavadas dentro del inconsciente, y no podrán ser expresa­das con facilidad. Al igual que sucede con Urano y Neptuno retrógrados natales, Plutón retrógrado deberá focalizar sus poderes transformativos en las condiciones que ya han sido establecidas dentro del individuo en el pasado. Generalmen­te, el individuo será más cauto psicológicamente que con Plu­tón directo. Se resistirá inconscientemente a que sus rasgos negativos internos sean escrutados tanto por su conciencia como por los demás. Al condenar a esas energías y al no en­contrar canales adecuados para su liberación, ciertas tensio­nes profundamente perturbadoras pueden trastornar el fun­cionamiento sano de la psique. Debido a que este Plutón es más interno, el individuo puede suprimir el deseo a algún nivel. Fuerzas reprimidas pueden crear presiones espantosas que se mantendrán escondidas en el interior, hasta que se produzca una violenta erupción. A veces, esos «despojos» de alta carga emocional pueden ser mejor liberados a través de los estados de sueño profundo, experiencias oníricas muy vivas, o diversas formas de conciencia alterada (a menudo in­ducidas por estímulos químicos). El individuo estará menos inclinado a buscar salidas externas para la liberación de esa energía. La intensidad de la voluntad se enfatizará con la retrogradación, pero rara vez se exhibirá exteriormente de forma directa. Es más factible que primero sea demoledor con las estructuras internas con las que está en guerra, y que inmediatamente después intente acabar con la estructura so­cial externa. La dificultad aparente en encontrar salidas adecuadas a la poderosa energía plutoniana alentará el desarrollo de fobias poco comunes, complejos emocionales destructivos, com­pulsiones mórbidas, deseos fijos, y una amplia gama de per­versiones. Cuando Plutón retrógrado hace aspectos muy difí­ciles, la hostilidad puede dirigirse hacia el interior de forma implacable, o puede manifestarse como una agresión incon­trolable hacia la sociedad. Un Plutón igualmente afligido pero directo focalizará esa agresividad con más estrategia. Pero dado que los factores inconscientes parecen tener en este caso más influencia sobre su naturaleza, Plutón retró­grado indicará que el individuo posee menos control sobre los elementos más oscuros de sí mismo. Pero a la persona despierta, este Plutón le brinda la oportunidad de indagar profundamente en su interior para descubrir e investigar las raíces causales de sus defectos kármicos. Le permitirá com­prenderse en profundidad, y poseer además una percepción increíble sobre el funcionamiento del inconsciente. Será im­pulsado a explorar las motivaciones psicológicas ocultas de sí mismo y de los demás, en mayor medida que Plutón directo, que gasta demasiado tiempo en sus luchas por el poder, pues­to que la necesidad de dominio sobre los asuntos externos es mucho más fuerte. Plutón retrógrado aumenta la resistencia psicológica, probablemente debido a que este individuo debe volver a examinar partes de su pasado que pueden ser muy amenazadoras y abrumadoras para el ego. Sin ese aguante y esa resistencia interior, es factible que evitase ahondar tanto en sí mismo. Aunque a menudo de manera inconsciente, ten­drá miedo de ser inundado por la parte sombría de sí mismo, y sólo se sentirá más seguro cuando busque conocer activa­mente su naturaleza. Plutón retrógrado es quizás aún más compulsivo en su intento por descubrir los misterios funda­mentales del ser. Como Plutón permanece retrógrado más tiempo que la ma­yoría de los planetas, más personas tendrán a este planeta que a ningún otro retrógrado en su carta natal. Pero como Plutón representa cualidades del ser casi ultrahumanas, muy alejadas de lo que la vida nos ha condicionado a ser, muy pocos individuos serán capaces de manejar sus energías ines­crutables de manera comprensiva. Ya se encuentre retrógra­do o directo, la influencia directa de Plutón sobre la configuración consciente del individuo es casi nula. Parece que la única conexión que la mayoría tiene con Plutón es a través del efecto colectivo de los desarrollos masivos, y en especial los de naturaleza revolucionaria. Pero, los carismáticos y poderosos líderes que capitanean tales movimientos sociales, captarán la energía de Plutón a nivel personal. Sin embargo para la gran masa humana, Plutón actúa como una influencia sólo impersonal. Creo que el grupo de almas que encarnan juntas con Plutón retrógrado estarán colectivamente preocu­padas por retener su poder personal, guiadas por la determi­nación férrea de ignorar los símbolos externos de autoridad (mientras que quienes poseen Plutón directo se sentirán más impulsados a unir fuerzas en un intento por abatir tal presión autoritaria a través de la oposición activa). Las almas que tie­nen a Plutón retrógrado tendrán menos deseos de fundirse con el todo colectivo y expresarán rasgos más antisociales. En este grupo se hallarán los seres socialmente más aislados, mientras que los rebeldes agresivos y los descontentos socia­les que intentan minar activamente el Orden Establecido, es­tarán mayoritariamente en el grupo de Plutón directo. Qui­zás el grupo de Plutón retrógrado está empeñado en la revo­lución interior. Estos individuos pueden ser muy distantes, inaccesibles, en el sentido de la intimidad profunda, y más di­fíciles de conocer, quizá debido a su acentuada inclinación al secreto. Viven erupciones psicológicas y purgas internas completas apenas visibles en la superficie. Pero los pocos miembros relevantes de este grupo podrán ayudar a la huma­nidad a dar grandes pasos en la comprensión de los vastos e ilimitados poderes del espíritu, a través del trabajo con el in­consciente personal. Estos son los valientes pioneros dis­puestos a explorar los dominios externos del espacio interior, así como los reinos internos del espacio exterior. Se intere­san especialmente por la fuente del poder que genera los enormes cambios colectivos en el mundo, se sienten impulsa­dos a buscar la clave que les permitirá dominar este poder primigenio. (Pablo Picasso, Marie Curie, Alan Watts, Dylan Thomas, Aleister Crowley, Howard Hughes, Richard Nixon, Timothy Leary).