PLANETAS FERALES

SOL SIN ASPECTOS: La interpretación de Eugene Moore me parece correcta, él dice que un individuo con un Sol sin aspectos se comporta en sí mismo como una isla. La naturaleza autónoma e individualista del Sol se enfatiza aquí. Acentuará el espíritu independiente, aunque no siempre de forma equilibrada y saludable. Un Sol natal muy aspectado señala a una persona que se siente impulsada a ganar el reconocimiento y el honor en el mundo externo a través de un despliegue vibrante y confiado de sus propias habilidades. Se esforzará por atraer la atención y ser admirado y halagado abiertamente por sus logros a fin de alimentar su ego. Se esfuerza conscientemente por irradiar sus energías de manera que impacten al medio ambiente. En cambio, quien posee un Sol sin aspectos se siente menos impulsado a exteriorizarse. Busca menos abiertamente el reconocimiento y se esfuerza poco por asegurarse una posición central. Sin embargo, le gusta centrarse en su propia auto-importancia y se tiene en gran aprecio. La autoestima y la dignidad son importantes para él, sin importar si el medio ambiente refuerza o no esta necesidad. Su fuerza y su integridad le llegan de fuentes subjetivas, depende menos de las relaciones externas para nutrir su ego. Estará muy arraigado a su ser interno, a pesar de la inestabilidad y el caos que puedan reinar en su medio ambiente externo. Al estar tan intensamente centrado en sí mismo, puede parecer sordo y falto de respuesta, absorbido por el mundo que ha creado. La naturaleza interior no combina muy bien con otras facetas de su carácter, determinadas por los otros planetas. Por lo tanto, la propia individualidad rara vez se expresará totalmente, este problema se hará más evidente en un área determinada de la vida. Los planetas conectados con el Sol por aspecto ganan un sentido mayor de su propia fuerza de propósito. Al estar unidos con la estructura vital del propio ego, se expresan de forma más consciente y creativa, y la activación positiva de la voluntad les brinda un sentido de dirección más claro. Cuando el Sol está inaspectado, los restantes planetas todavía funcionan, pero sin un tema de vida central sobre el cual focalizarse. No ayudan ni obstaculizan a los objetivos principales del individuo, debido a que no están relacionados directamente con tales metas. Quizás los impulsos de estos planetas se ven obligados a ocupar lugares secundarios, que son vividos como necesidades a las que se otorga menos atención y desarrollo. El individuo se dedicará a desarrollar exclusivamente sus características solares.

LUNA SIN ASPECTOS: En mi opinión, la Luna (que simboliza al principio receptivo y nutritivo) es un planeta que necesita conectarse con otros para funcionar adecuadamente. La Luna tiene relación con el impulso que nos lleva a unirnos, y a absorber energía a través de tal adhesión. Los aspectos a la Luna ayudan al individuo a realizar constantes adaptaciones funcionales dentro de su medio ambiente inmediato, lo obligan a buscar continuamente su centro con el propósito de hacer frente a las tensiones que lo circundan (la Luna es la colaboradora natural del Sol en este sentido). Pero cuando está inaspectada, esta Luna aislada inclina al individuo a sentir una desconexión antinatural con su medio ambiente, especialmente en el nivel emocional. La persona puede tener dificultades para aclimatarse y aceptar un medio ambiente durante un período largo de tiempo, por esa razón parecerá inquieta, sin raíces, y poco cómoda con sus condiciones de vida. Puede sufrir etapas de grandes arrebatos en las que su inquietud se acelera mucho y su humor cambia con rapidez, produciendo altos y bajos emocionales. Los otros planetas colorean con facilidad a la Luna y le otorgan una estructura definitiva. Sin aspectos, la Luna, que señala nuestra personalidad, carecerá de forma y de rasgos distintivos. Los otros componentes de nuestra naturaleza (indicados por los restantes planetas) tendrán dificultades para ser nutridos y apoyados por los instintos naturales y protectores que de ella emanan. Mostrará menos preocupación por el desarrollo de esas partes de su naturaleza. La naturaleza sentimental no está necesariamente debilitada, pero es menos demostrativa. Las emociones están menos activas y se expresan con poca espontaneidad, debido a ello, la persona no sabrá reconocer qué cosa las despierta y pone en movimiento (ya que los aspectos a la Luna nos ayudan a objetivar y a distinguir nuestras necesidades en vez de mantenerlas). Dean descubrió en su investigación que los efectos psicológicos de una Luna sin aspectos «son más traumáticos que los de los restantes planetas». Obviamente, y dado que la Luna ayuda al individuo a sentirse amparado, seguro, y nutrido dentro de su medio ambiente, la persona cuya Luna no hace aspectos se sentirá marcadamente inestable o muy vulnerable, lo que puede producir traumas. Parece razonable pensar que esta Luna solitaria acentúa los principios lunares de encierro y aislamiento, indicando que el individuo tenderá a reprimir sus sentimientos e impresiones en vez de permitirles que interactúen libremente con las otras facetas de su naturaleza. Debido a la falta de expresión activa, no se desarrollarán convenientemente, permaneciendo en un estado de inmadurez. Aunque la gama de expresiones emocionales se vea reducida, el individuo desplegará una gran intensidad de sentimientos e interés en la Casa donde se encuentre ubicada la Luna.

MERCURIO SIN ASPECTOS: Como la Luna, Mercurio también se beneficia al estar conectado con otros planetas (aunque, debido a su naturaleza abstracta, es menos dependiente en este sentido). Simboliza el principio de la objetividad clara e imparcial, por lo tanto, puede ejercer una influencia neutra. Sin embargo, funciona más efectivamente cuando se combina con otros planetas, ya que se desarrolla mejor si es estimulado por una diversidad de influencias. Expresa con más energía su potencial innato debido a la curiosidad que le produce lo que no conoce (se siente impulsado a indagar cómo funcionan todas las cosas). Los demás planetas le brindan las experiencias esenciales de aprendizaje que busca con tanta ansiedad. Cuando Mercurio carece de aspectos, le faltarán las oportunidades educativas, y por lo tanto, el desarrollo mental nunca será completo. La mente puede ser capaz y potente, pero unilateral en su aplicación. Quizás sea capaz de reunir información inteligente sobre aquellas áreas que estimulan su interés (indicadas por la ubicación de Mercurio natal), pero no se comprenderá a sí mismo igualmente bien. Mercurio brinda la habilidad para aplicar la luz de la razón a todas las facetas de nuestra naturaleza humana, al menos nos estimula para cuestionar nuestros impulsos. Una persona con un Mercurio inaspectado se sentirá menos impulsada a dirigir su poder mental hacia la observación y el análisis de los otros componentes de su personalidad. Por lo tanto, esas otras partes de su psique difícilmente podrán desarrollarse y expresarse a través de la evaluación lógica y objetiva (a menos que se ubiquen en Signos y/o Casas regidas por Mercurio). Sin embargo, el individuo podrá exhibir una capacidad mental extraordinaria en un área de la vida, indicada por la Casa donde se ubique Mercurio. El lado positivo de un Mercurio sin aspectos, a diferencia de otro muy aspectado, es que se sentirá menos inclinado a la dispersión y a la distracción (ya que no es activado simultáneamente desde una multitud de áreas). Pero, al estar menos diversificado, la mente será menos flexible y adaptable al cambio (especialmente si se encuentra en un Signo Fijo). Se sentirá menos inclinado a sopesar todos los lados de un tema, ya que no se familiarizará con todos. Aunque no necesariamente obcecado o rígido, Mercurio sin aspectos no reconoce las opciones y alternativas de pensamiento, como lo haría un Mercurio aspectado. Según el estudio de Dean, el impulso comunicativo no disminuye. Pero parece operar de manera oscilante (aunque de forma brillante), en esos momentos el individuo será hiperactivo (mental y verbalmente). Supongo que en general se sentirá aislado y poco integrado a nivel mental.

VENUS SIN ASPECTOS: Una Venus sin aspectos suele carecer de perspectiva, ya que la falta de aspectos da poco sentido de los contrastes, factor esencial para el desarrollo de la misma. El contraste puede ser experimentado a través de las oposiciones natales del horóscopo pero en relación a otros planetas, no en relación a Venus. Vivirá la perspectiva del principio venusino a través de las variaciones del Signo y/o Casa donde se halle Venus. De otro modo, permanecerá latente. Dado que una Venus sin aspectos no puede extenderse y asociarse con otros planetas, el lado sociable y despreocupado del planeta muestra dificultades para expresarse (al menos con coordinación, equilibrio, y estabilidad). Esta ubicación describe a una Venus cuyos instintos sociales están demasiado autorrefrenados como para impactar al medio ambiente. Venus representa el principio que rige la atracción. Sin aspectos, la capacidad para atraer se limita a un solo foco de interés, que puede ser obsesivo y unidireccional. No perseguirá sus intereses afectivos de manera activa. Será muy pasivo, aunque muy intenso en su respuesta. El lado sensual, y hedonista de Venus se verá acentuado, ya que se puede permanecer autocontenido y poco social y sin embargo perseguir esas necesidades personales. Cuando Venus no hace aspectos, el individuo es menos proclive a reflexionar y evaluar antes de actuar con el grado de deliberación o vacilación típicas de una Venus muy aspectada. Se sentirá menos impulsado a tomar en consideración las restantes necesidades de su psique, señaladas por los demás planetas, y por lo tanto, menos urgido a establecer un equilibrio en su autoexpresión. Esta Venus intentará llevar a cabo sus impulsos de forma esporádica, casi compulsiva, con poca restricción o moderación. Querrá satisfacer sus deseos de manera enfática. En su mayor parte, las necesidades afectivas permanecerán en estado latente, y rara vez serán exhibidas abiertamente. La persona suele ser poco demostrativa, aunque reacciona con presteza y es muy subjetiva. Es difícil que viva los placeres normales de la interacción social (observará en vez de participar), pero puede encontrar satisfacciones intensas en un área de su vida a la que valore mucho, indicada ésta por la Casa donde se encuentre Venus. Puede lograr un equilibrio interno en esta área y alcanzar un sentido de armonía interior que rara vez se logra a través de las usuales actividades venusinas externas.

MARTE SIN ASPECTOS: Psicológicamente, el planeta Marte se siente impulsado a separarse y a actuar fuera de las influencias externas favoreciendo la autoexpresión independiente. Al terco Marte no le gusta que las necesidades contrastantes de los otros planetas modifiquen sus impulsos. Cuando Marte está muy aspectado, se siente confinado y molesto. Un Marte sin aspectos podrá funcionar de forma más pura, sin compromisos. La capacidad del individuo para actuar en su propio beneficio puede operar sin el apoyo coordinante de los otros factores de su horóscopo. Aunque el impulso activo de Marte se limita a pocas áreas de la psique del individuo, se expresará con mucha fuerza de concentración, interés único, y gasto de energía. En su estudio, Dean encontró que un Marte sin aspectos producía efectos que «eran los más marcados y diferenciadores de todos… » Las personas que él observó no carecían de iniciativa ni eran indiferentes. Tampoco había una reducción en los impulsos. La mayoría de estos individuos eran notablemente enérgicos y activos en algún nivel, casi de forma ininterrumpida. Quizás un Marte sin aspectos, funciona según su naturaleza más auténtica, y sugiere una actividad constante, no atemperada o modulada por los demás planetas. La necesidad de estar activo, en constante movimiento, siempre haciendo algo, puede ser a veces compulsiva. El Signo donde se halle ayudará a determinar qué nivel de experiencia lo activa. Un Marte inaspectado está más centrado en sí mismo que uno muy aspectado. Se acentúa la capacidad de actuar según el propio interés. Cuando Marte está aspectado, la vida lo desafía a experimentar una vasta gama de situaciones de forma consciente, que lo vuelven más adaptable a las presiones de su entorno. Al no recibir aspectos, se concentra en una sola faceta de la vida y por lo tanto le faltará la guía benéfica de los otros componentes de la personalidad. Un Marte inaspectado sacará su energía sin restricciones y de forma casi ilimitada, ya que las limitaciones constructivas provistas por los demás planetas estarán ausentes. De tanto en tanto, todos los rasgos tensionales típicos de Marte (el enojo, la agresión, la violencia) harán eclosión y los desplegará activamente. Es menos probable que pueda modificar la energía burda y poco refinada de Marte, porque no se sentirá motivado a aplicar sus impulsos marciales a la estimulación de las otras partes de su naturaleza (lo que ayudaría a liberar energía), este exceso se va almacenando hasta que la psique ya no es capaz de contenerla. Las manifestaciones negativas de Marte serán del tipo inconsciente, y parecerán a veces muy irracionales, ya que las acciones que emprenda no serán influenciadas por las facetas de su naturaleza que podrían brindarle raciocinio, control, percepción, perspectiva, y conciencia de las consecuencias.

JÚPITER SIN ASPECTOS: Naturalmente, Júpiter busca participar activamente en lo social y huye de la soledad. Es el planeta de la expansión y de la amplitud de miras. Si no hace aspectos, el individuo será menos gregario y expansivo. O actuará expansivamente sólo por momentos, cuando se sienta entusiasmado. La innata espontaneidad de Júpiter nunca se hará del todo evidente, a excepción de ciertos momentos esporádicos. Podrá desplegar de vez en cuando una exuberancia desatada, pero ésta se extinguirá tan rápidamente como se haya manifestado. Los aspectos planetarios le permiten a Júpiter desarrollar su capacidad para juzgar, ya que una multiplicidad de aspectos motiva al individuo a buscar experiencias que promuevan esas habilidades. Un Júpiter sin aspectos atrae menos situaciones en las que deba aplicarse activamente ese juicio (sugiriendo que puede estar poco desarrollado). Otras partes de la naturaleza no podrán crecer a través de los procesos de inspiración y elevación típicos de las energías jupiterianas. Le falta alegría, y puede sentirse muy afectado por el lado serio de la vida (a menos que exista un fuerte énfasis en Sagitario o en la Casa 9). Sin embargo, según la posición por Casa de Júpiter, el individuo podrá exhibir mucho ardor y autoestimulo. En vez de cándido y casual, parecerá desapegado y mentalmente remoto (ya que Júpiter, al igual que Urano, tiene relación con los temperamentos distraídos y amantes de la abstracción). A diferencia del Júpiter aspectado, que es más sabio en lo mundano, porque sus mayores oportunidades en la vida lo ayudan a desarrollar esa sabiduría, el individuo con un Júpiter inaspectado será muy idealista, pero inocente y modesto en muchas áreas de su existencia. Puede ser una persona que se aísla en su torre de marfil. Se sentirá desconectado de las normas sociales que rigen la moral o la religión. Tendrá menos propensión a seguir sistemas de creencias o puntos de vista debido a las presiones culturales o a la programación infantil recibida. Aunque sea muy filosófico, será un individuo solitario en su búsqueda de la verdad última o de significados elevados. Por ello, su visión será única. Progresará más en los asuntos que se relacionen con la Casa donde se encuentre Júpiter.

SATURNO SIN ASPECTOS: Al igual que Marte, independiente y seguro de sí mismo, Saturno puede funcionar con menos dificultades cuando no está aspectado. Su inclinación a la soledad se acentuará. Sin embargo, dado que Saturno se estructura mejor cuando la vida lo pone a prueba de forma rigurosa, su falta de aspectos puede sugerir que las circunstancias no pondrán tan a prueba sus fuerzas y debilidades. Saturno en aspecto con otro planeta permite que ese cuerpo (o parte de la psique) se vuelva productivo de forma sensible y fiable. El planeta estará más enraizado y funcionará de forma más realista. Pero cuando no hace aspectos, este planeta normalmente cumplidor puede volverse indiferente o despreocupado por los procesos extraños a su esfera de acción. Encontrará estructura y definición sólo en algunas áreas de la vida, que no se relacionan con los restantes componentes de su naturaleza total. Por lo tanto, el individuo no se sentirá motivado a ejercer un control directo y consciente sobre muchas partes de su naturaleza. No autodisciplinará ni organizará sus necesidades, carecerá también del sentido de precaución y autoperservación (Saturno es el impulso de seguridad que establece los límites necesarios sobre la voluntad a fin de preservar la integridad de nuestro ser). Aunque la rigidez y la cristalización serán menos problemáticas con un Saturno sin aspectos (a diferencia de uno que haga muchos contactos), el individuo puede volverse demasiado receptivo a muchas influencias al azar que no tienen dirección, sin el beneficio de los frenos y controles de un Saturno aspectado. Los intentos por ordenar la propia vida serán como mínimo inconsistentes, y la conciencia del individuo estará menos abocada a las situaciones planteadas por la existencia. La persona flotará a través de la vida, sin una guía establecida ni la ayuda de ciertas leyes internas (no importa lo exitoso o realizado que parezca externamente). La paciencia y el planeamiento del futuro no sufrirán tanto, pero si la adecuación al tiempo justo. Sin embargo, Saturno se inclina por concentrarse pacientemente en un área a la vez, en vez de dispersar su foco de atención. Puede existir una gran necesidad de controlar y manejar los asuntos del área en que se halla ubicado Saturno con poca susceptibilidad a la distracción. Debe tener cuidado en no volverse demasiado inadaptable a las variaciones potenciales de la autoexpresión.

URANO SIN ASPECTOS: Todos los planetas de la Octava Superior son demasiado intensos y aterradores como para poder expresarlos de forma pura y sin atenuantes. Cuando contactan con otros planetas reducen la aceleración de sus energías y así podemos servirnos de ellos con seguridad. Si no forman aspectos, son demasiado intensos como para que el sistema humano ordinario los maneje de manera efectiva. Por lo tanto, operarán de forma exclusivamente inconsciente (con momentos ocasionales de comportamiento impredecible e inusual), o no funcionarán en absoluto (permaneciendo en un estado latente a nivel de carácter, y siendo proyectados hacia la gente y las situaciones). Pero en el caso de algunos individuos, y por ratones desconocidas, un planeta de la Octava Superior inaspectado puede indicar una capacidad extraordinaria más allá de la expresión humana promedio (casi como si esa persona estuviese conectada con una fuente cósmica de ilimitado poder). Cuando no está aspectado, Urano se vuelve más autocontenido e independiente a las influencias externas. Se siente menos inclinado a producir rupturas en el mundo externo según el estilo abierto y rebelde de un Urano fuertemente aspectado. La cualidad desapegada de los planetas inaspectados se acentuará, ya que Urano en sí tiende a ser impersonal. Sin los suficientes canales de salida (que los aspectos brindan), la tensión eléctrica nerviosa crecerá y se intensificará, dando origen a períodos de inquietud y descontento. Gastará mucha de esa energía en estallidos que durarán poco tiempo. Sin embargo, el potencial uraniano para producir condiciones o cambios abruptos externos se verá limitado a aquello que guarde relación con la Casa donde se encuentre situado, sin afectar al resto de la vida del individuo. En otras palabras, la capacidad para experimentar el caos o el desorden disminuye (lo que significará una bendición para algunos). Pero como Urano ayuda a acelerar el crecimiento personal a través de rupturas significativas, su falta de aspectos podría obstaculizar a largo término el progreso del alma. Sin la estimulación eléctrica de Urano que recarga las diversas facetas de su naturaleza, el individuo tendrá menos facilidad para eliminar los patrones de comportamientos rígidos y sofocantes. Por lo cual, el progreso será más lento. Los destellos de genio o los relámpagos de intuición operarán sólo en la Casa donde se ubique Urano, allí el individuo se sentirá único y sin par, para mejor o para peor.

NEPTUNO SIN ASPECTOS: Por su propia naturaleza, Neptuno se inclina al retiro, a la reclusión, y a la privacidad. Prefiere permanecer absorbido en sus mundos internos de conciencia y le resulta difícil manifestarse en términos concretos y sólidos. Cuanto más aspectos posea, más probabilidades habrá de que sea desafiado a manifestarse a través de la experiencia externa, sin importar el nivel o la cualidad exhibidas. Se verá forzado a abandonar su retiro. Un Neptuno sin aspectos reforzará el lado más pasivo de este planeta extraterreno. Sin los estímulos activadores que le brindan los aspectos, Neptuno alentará al individuo a guardar su búsqueda de ideales emocionales significativos para sí mismo en vez de desarrollarlos en el medio ambiente. Podrá hallar consuelo interior y tranquilidad creando hermosas imágenes en el campo prolífico pero inexplorado de su imaginación. La capacidad neptuniana para fantasear será muy poderosa e intensa, ya que esta facultad no necesita recibir el apoyo de una implicación activa para operar. Pero la imaginación, la fantasía, la revelación, y la visión inspirada tendrán pocas salidas expresivas tangibles, a diferencia de un Neptuno muy aspectado. Para este individuo, los sueños serán inalcanzables. Normalmente, cuanto menos activo sea Neptuno en el horóscopo, menos propenso será el individuo a actuar de una forma que lo lleve a la decepción (las ilusiones serán autocontenidas, y se manifestarán en los asuntos que se relacionen con la Casa donde se encuentre Neptuno). Si Neptuno no hace aspectos, tampoco es capaz de influir directamente en los impulsos de los restantes planetas, negándoles el beneficio de la percepción espiritual. Para algunos, significará una visión materialista del mundo, desprovista de las visiones correspondientes a la perfección última y a la unidad. Al individuo le costará mucho creer en milagros, experimentarlos directamente o reconocerlos. Sin embargo, se sentirá menos confuso y desorientado con el mundo en que pone su fe.

PLUTON SIN ASPECTOS: Plutón es el planeta del aislacionista. Representa una porción de nuestra configuración psicológica que se mantiene remota y distante del flujo principal de la vida. En la carta natal, opera a menudo de una forma muy sutil, subterránea, y desde un punto de vista intensamente subjetivo. Cuando Plutón no hace aspectos, la tendencia a aislarse y a apartarse crece. Ciertas fuerzas subterráneas dentro de su psique estarán completamente escindidas de las otras facetas de su personalidad interior. Y con Plutón, estas fuerzas enterradas poseen generalmente mucho poder, sin importar cuánto esfuerzo dediquen para salir a la superficie de la conciencia. Un Plutón sin aspectos sugiere momentos en que los deseos se expresarán de forma compulsiva y casi abrumadora, lo que parecerá extraño a la conciencia habitual del individuo. Plutón necesita aspectos para reducir el nivel de su poder e intensidad, y para permitir al individuo ser más consciente de sus impulsos más oscuros y profundos. Los aspectos son los instrumentos que hacen posible que esas necesidades primarias emerjan a los límites de la conciencia y sobrelleven mejor la lucha necesaria requerida para transformarlas en poderes renovados. Pero sin aspectos, Plutón limita la habilidad del individuo para encontrar salidas capaces de ayudarlo en su regeneración. Se verá menos obligado a desarrollar el autocontrol (especialmente a nivel emocional), o sobre la forma en que expresa su vida. Las sombras pueden tomar el control. No se permite el beneficio de la regeneración, en sus niveles más fundamentales, a las otras partes de su naturaleza, señaladas por los restantes planetas. Se les niega una percepción más profunda de sí mismos, a menos quizás que algunos planetas se encuentren en Escorpio o en la Casa 8. Por otra parte, un Plutón sin aspectos (cuya expresión está en estado más latente) puede indicar que este individuo no intentará controlar a los demás, al menos de la manera dominante y abrumadora de un Plutón muy aspectado. Si intenta estos juegos de poder, se identificará menos con ellos y los analizará objetivamente. Necesitará un honesto autoexamen periódico, especialmente en los asuntos de la Casa donde se encuentre Plutón. De otro modo, la vida le brindará menos oportunidades de confrontar y superar su naturaleza más oscura, sin importar lo inquietantes que puedan ser estas facetas de su psicología.

Una vez que logramos entender en profundidad el significado de los aspectos específicos, podremos entonces empezar a aplicar esta familiaridad con los diversos intercambios entre los doce principios fundamentales con un alcance aún más vasto. Como se menciona en la introducción, la clave de un enfoque holístico de los mapas es la aptitud para detectar varios aspectos que dominan la vida de una persona, sintetizando los factores del mapa en relaciones entre los doce principios básicos. Con un mapa particular, tenemos que usar no sólo los aspectos mismos sino también las posiciones de Signo y Casa de los planetas implícitos. Esto es mucho más difícil que simplemente aislar un aspecto particular y leer una interpretación fija de un libro de texto; y está es una aptitud que no puede fácilmente enseñarse o escribirse en abstracto, puesto que las combinaciones de aspectos, Signos y Casas son tan numerosos. Cada aspecto específico se modifica en su expresión de acuerdo con los Signos implícitos, y la energía de cada planeta se expresa de un modo que es matizado no sólo por sus aspectos íntimos sino también por la posición de su Signo. Por ejemplo, si nuestro mapa tiene no sólo a Marte en Escorpio (un intercambio entre las letras 1 y 8 matizando así, o dándole tono a la expresión de la energía marciana con una cualidad plutoniana) hay un doble énfasis en la misma combinación de la energía marciana será caracterizada potencialmente por las cualidades plutonianas. Si Marte está también en la Casa 8 o si Plutón está en la Casa 1, este tema será más dominante todavía. Otro ejemplo podría ayudar esta modalidad de análisis sintético, especialmente para los estudiantes principiantes de astrología. Supongamos que una persona tiene a Mercurio en Capricornio; la armonización de esta persona con la mente consciente compartirá inevitablemente algunas cualidades fundamentales con todos los demás  que tiene tienen esta ubicación mercuriana. Pero supongamos que esta persona en particular tiene a también a Saturno en intimo aspecto con Mercurio. Esto nos da dos énfasis diferentes sobre el mismo tema: un intercambiando de letras astrológicas (o principios) 3 y 10. Con tal doble énfasis sobre la misma dinámica fundamental, sabemos que este individuo tendrá una fuerte propensión a manejarse con exacta minuciosidad, a un modo serio y práctico de pensar, a una tendencia nerviosa y a trabajar arduamente para desarrollar certidumbre acerca de sus ideas. Si esta persona tiene otros factores del mapa que también representen intercambios con estos mismos principios (como Mercurio en la Casa 10, o Saturno en la Casa 3), habría mucho mayor dominio en este tema en la vida de la persona; y el estudiante humanístico podría por tanto, saber con certidumbre que ésta tendría que ser una de las cosas principales discutidas durante el estudio. Otro ámbito de la interpretación del aspecto que los estudiantes de astrología hallan difícil es la cuestión integra de las configuraciones entre muchos planetas, incluida una cantidad de distintos aspectos. En última instancia, sólo años de experiencia y práctica permitirán al estudiante vencer este obstáculo aparentemente insuperable; pues deberemos desarrollar la aptitud para ver en un mapa las configuraciones en conjunto y combinar el significado de todos los planetas incluidos en tales combinaciones complejas. Sin embargo, muchos libros de texto están llenos de teoría abstracta acerca de varias configuraciones (Gran Trígono, Cuadratura en T, Gran Cruz, Cometa, etc.) que hacen que todo el proceso parezca mucho más difícil de lo que realmente es. Lo que habitualmente se ignora es el hecho de que todos esos diversos factores y pormenores simbolizan simplemente facetas de una sola persona total y viva. Y en tales configuraciones hay, primordialmente, tres cosas básicas a tener presente que son mucho más importante que el tipo exacto de configuración implícita:

– En vez de enfocar el tipo de configuración que se considera (por ejemplo, un Gran Trígono, Yod, Cometa, etc.) deberemos entender primeramente el significado de los planetas implícitos y sus intercambios específicos con otros planetas de esa configuración. Entonces podemos combinar estos significados de un modo que refleje exactamente cómo un individuo experimenta realmente estas energías. Cualquiera de las configuraciones tradicionales puede ser productiva y creadora, sin tener en cuenta las creencias en contrario, puesto que todas representan interacciones particularmente intensificadas de las energías y los principios simbolizados por los planetas implícitos.

– Debemos concentrarnos en planetas particulares en una configuración dada según la importancia de los planetas en el mapa de la persona. Por ejemplo, si el planeta es el regente del Sol, la Luna o un Signo Ascendente o el dispositor de muchos otros planetas, será siempre especialmente importante. En otras palabras, si un planeta participa de los temas mayores del mapa y, por tanto, simboliza una armonización que el individuo expresa de modo dominante, su papel en la configuración dada es digno de especial atención.

– Pero sobre todo, debemos enfocar nuestra atención en todo planeta personal (o Ascendente) implícito en una configuración, pues ese factor simboliza el modo más inmediato de expresión de las energías de toda la configuración; y revela la dimensión del ser del individuo que habitualmente, es al menos parcialmente consciente y, por tanto, tiene un impacto particularmente directo sobre su experiencia cotidiana. Un individuo podrá identificarse con el significado de un planeta personal, y así será más capaz de entender y quizá modificar la expresión de esa energía. En otras palabras, puesto que el enfoque del individuo respecto de esas dimensiones de experiencia pueden ajustarse conscientemente, podrá modificarse la expresión de toda la pauta energética de una configuración dada.