PARTE DE LA FORTUNA ALT

La Parte de la Fortuna y la Recompensa Kármica

Uno de los aspectos más intrigantes de la astrología, así como uno de los más representativos, es el de la suerte. Aunque con anterioridad ya se han dado definiciones menores de este punto tan específico en el Horóscopo, ningún trabajo ha sido todavía capaz de especificar con claridad el significado exacto de esta importantísima área del mapa natal: la Parte de la Fortuna. Simboliza el lugar del Horóscopo a través del cual el Sol, la Luna y el Ascendente están en la mejor armonía que puede existir entre ellos y se expresan fácilmente como la mejor ventaja para el individuo. Cuando el hombre experimenta altibajos, desgracias y tribulaciones, le mantiene un rayo de esperanza que apunta hacia la prosperidad final de su destino. Cuando la vida cotidiana se vuelve contra él, sabe que en adelante habrá días mejores. Durante estos días, cuando sienta una mayor felicidad en su interior, puede tener la impresión de que sus pensamientos, emociones y actividades le están acercando a la meta que su alma desea sinceramente. Más allá de sus necesidades inmediatas, cada hombre tiene en si mismo la estructura de sus aspiraciones. Es este marco de ideales el que le muestra la diferencia entre el bien y el mal. Cuando un hombre se demarca de sus límites, pierde su sentido del bien y del mal; si permanece dentro de ellos, le resulta fácil comprender que todo lo que conduce a los ideales está bien y todo lo que le aleja está mal. Así, el concepto de bien y mal para cada individuo no es tanto producto de la moralidad de la sociedad en que vive como de los medios a través de los cuales puede reconocer todos esos ideales intangibles que ha definido para si mismo como sus objetivos particulares. Conseguirlos le proporcionaría toda una vida de júbilo. Ninguno de nosotros está tan viejo o cansado como para creer en cuentos de hadas o en la presencia de algún dios; espera el definitivo sueño lejano más allá del horizonte de su propia imaginación. Es este intangible sentimiento de esperanza lo que da al hombre no sólo su entusiasmo por la vida y su deseo de conseguir más que sus logros actuales, sino también una poderosa fe en un final optimista de su futuro destino. Cada individuo sabe de manera innata que en algún lugar existe un “cuerno de oro” al final de su arco iris. Para llegar a él, el hombre desea atravesar las tormentas de la vida de las que emerge como “capitán de su propio barco”. Las pruebas y adversidades que se procura y conserva son sólo las olas de los mares por los que viaja hacia su tierra prometida. La superación de un obstáculo en el camino hacia el objetivo idealista le acerca a uno a la playa. Resulta obvio que los ideales de felicidad son muchos y variados. Es por ello que cada individuo tiene el espacio y las opciones suficientes para personalizar a su manera el ideal particular que le aportará la más fantástica sensación de alegría y satisfacción. En lenguaje astrológico, el cuerno de oro se conoce como la Parte de la Fortuna. Es mediante la expresión de este punto que uno se siente más como en casa y es consciente de su posición correcta en la vida. La Parte de la Fortuna es también el punto mediante el cual uno se siente enraizado en el centro de su ser. En ocasiones puede tardarse toda una existencia en conseguir los objetivos e ideales de una vida. Para aquellos afortunados que logran esa dorada vibración en un momento temprano de su existencia, debería existir mucha lucha comprimida en un periodo de tiempo relativamente corto. Así, está claro que la Parte de la Fortuna funciona mejor para un individuo en la segunda mitad de su vida que durante su juventud. A causa de su carácter peculiar y de la promesa de tanto bien como pueda abarcarse, la Parte de la Fortuna representa ese lugar del Horóscopo en el que, en su interior, el individuo sabe que no debe comprometer sus ideales. No sólo lucha contra sus propios conflictos, sino con los de la gente que le rodea para experimentar interiormente y expresar de puertas afuera toda la belleza de lo que sabe que es posible.

 

El Signo solar representa los factores que constituyen la esencia del individuo -un don- que hacen de la persona únicamente ella misma. Mediante el Signo lunar, uno aprende a adaptarse al mundo cambiante. La Luna es el almacén de los hábitos adquiridos para sobrevivir. El hombre se mide con respecto al mundo en que vive y trata de mantener un equilibrio entre las necesidades que sustentarán su Signo solar y aquellas que la sociedad permite satisfacer en un momento dado. A través de su Signo lunar, uno considera las necesidades y opiniones de otras personas, y mediante respuestas significativas a ellos, los sostiene a ambos (él mismo y los demás). El equilibrio entre las emociones, experimentado por la Luna, y las necesidades del Sol, y su integración, forman un nuevo sentido de ser que capacita al individuo a experimentar en la vida un objetivo simple y directo. El sentido de ser abre al individuo a una conciencia de los ideales que estructuran la dirección y el objetivo. mecerse los extremos opuestos. La ley del tres está siempre presente en astrología. Cada Signo del Zodiaco está dividido en tres decanatos, hay treinta grados para cada Signo -tres veces diez-, cada cuadrante del Zodiaco contiene tres fases, existen tres cualidades para los elementos: Cardinal, Fijo y Mutable. La geometría, con lo cual la astrología está directamente relacionada, permite al hombre construir el triángulo físico que es la forma arquitectónica más resistente para un individuo. El Ascendente es el tercer factor que equilibra los Signos solar y lunar. Todas las energías planetarias se experimentan y expresan a través del Ascendente. Es aquí, particularmente, que la pugna entre el Sol y la Luna se sentirá con más fuerza. Aquí, uno desarrolla la personalidad que le permite ocuparse cómodamente de necesidades y sentimientos. Las dificultades experimentadas al afrontar circunstancias externas generalmente fuerza a la mayoría de la gente a utilizar el Ascendente para armonizar las energías de la Luna a expensas de las del Sol. De este modo, la personalidad desarrollada en el Ascendente también se usa como fachada mediadora para templar todo lo que un individuo siente y todo cuanto cree que los otros piensan que debería sentir. Eso concentra gran atención en la Luna, pero en realidad dice muy poco de necesidades del Signo solar. Cuando la personalidad, simbolizada por el Ascendente, y el si mismo emocional o habitual, simbolizado por la Luna, pueden dominar al Sol, estamos frente a una situación en la que la base de la pirámide es considerada más importante que el vértice. La base existe para soportar el vértice, y no al revés. Para reajustar el equilibrio, un individuo debe ser más consciente del poder de su Signo solar.  Al igual que el planeta Júpiter, la Parte de la Fortuna también promete abundancia. Sin embargo, en sentido nato comprende mucho más del ser del individuo que cualquier planeta en concreto. Pone en armonía al sujeto con el medio en el que le será más fácil triunfar y define para cada uno dónde estará su particular y singular éxito. También muestra la necesidad más fuerte de una persona, mediante la definición de la tónica en que vibra todo su ser. Ya que la Parte de la Fortuna depende de cómo utilice el individuo su Sol, su Luna y su Ascendente, los beneficios que de ella recibirá dependerán del funcionamiento de esos tres factores en su Horóscopo. Si se han usado negativamente, la Parte de la Fortuna puede parecer una parte de desgracia. Esto ocurre porque el individuo no ha intentado elevar su conciencia representada por la Luna. Resulta fácil observar por qué ello es así cuando uno se da cuenta de que al desplazar el Sol hacia el Ascendente es el nuevo emplazamiento de la Luna la que en realidad determina la Parte de la Fortuna en el Horóscopo. Si el individuo ha estado usando su Luna con fluidez, y como parte dinámica e integradora del Horóscopo, o sea, armonizando el alma con el resto de su ser, entonces puede esperarse que la Parte de la Fortuna funcione muy positivamente. Por otro lado, cuando un individuo ha estado usando su Luna como almacén para los malos recuerdos, cabe esperar que la Parte de la Fortuna no funcione positivamente. Incluso en el peor de los casos la Luna representa crecimiento, cambio, el desarrollo de nuevas costumbres y la iniciación a nuevas aptitudes emocionales que acabarán ayudando a elevar el propio karma.

 

La Parte de la Fortuna simboliza la mayor recompensa que puede recibir un individuo. Por lo tanto se convierte en un punto muy importante y delicado del Horóscopo y, en consecuencia, todo el mapa puede leerse a través de él. Podemos ver la forma en que las energías planetarias pueden usarse para situar al individuo en el camino de la gran promesa. Una vez hecho, todos los obstáculos, conflictos y tensiones que aparecen en el mapa pueden considerarse como herramientas o importantes escalones para el logro de esa meta singular que aportará al individuo la mayor de las felicidades. El Horóscopo adquiere ahora una perspectiva más amplia. Más que centrarse en cualquier conflicto o problema particular del individuo, dirige la atención hacia ese punto especifico del mapa en que la persona puede encontrar la expresividad y la alegría más grandes. En consecuencia, una persona puede aprender a utilizar todas sus energías planetarias, enfocándolas en el área del más vehemente deseo del alma. Como determinante focal, la Parte de la Fortuna brinda una visión más allá de lo que percibe la mente concreta, y crea la propia perspectiva para la apertura de la mente intuitiva o elevada. Esta apertura deja que emergen las metas e ideales verdaderos, dando expresión a la naturaleza esencial del alma. La espiral gira hacia dentro y hacia fuera a la vez. La Parte de la Fortuna siempre tiene una cualidad divina que está más allá de los esfuerzos personales del individuo, sus creencias y su sensación de felicidad. Por lo tanto, es importante que en la búsqueda de un individuo de lo que es mejor para él no viole lo que, a la larga, es mejor para la evolución de la sociedad en la que forma parte. Por esta razón, todos los factores que se oponen al florecimiento de la Parte de la Fortuna de un individuo deben ser tratados de la forma más positiva posible. La respuesta a todo esto radica en la habilidad para ser completamente impersonal con todos esos factores, circunstancias y acontecimientos que se encuentran en la Casa y el Signo opuesto a la Parte de la Fortuna. Éstos factores mundiales o universales que pueden distraernos fácilmente de la trayectoria especifica que conducirá a la gran felicidad. Uno debe aprender el modo de aceptar estos factores y tratar con ellos de forma que guíen la evolución del mundo de manera que no sólo coopera la voluntad divina, sino que al mismo tiempo permanezca impersonal para todos aquellos factores que parecen oponerse al sentido personal de felicidad. El individuo confronta su yo impersonal en la Casa y Signo opuestos a la Parte de la Fortuna. Eso tiende a crear una fuerte tendencia a reformar las actitudes y modelos de conducta de los demás. Aquí, uno empieza a comprender la parte de si mismo que no es personal, pero que en vez de ello refleja el papel jugado en el plan magistral. Si en esta área, uno expresa amor, comprensión y sabiduría, uno está cumpliendo una obligación del Creador. Cuanto más capaces seamos de hacerlo, más podremos experimentar la Parte de la Fortuna. En este acercamiento existe una supresión de todas las fuerzas negativas del yo personal mediante el reconocimiento y la expresión de aquella parte de nosotros que es nuestro dios interno, el Yo Impersonal. El sentimiento personal de felicidad, tal como se encuentra en la Parte de la Fortuna, y el sentimiento personal de felicidad como lo encontramos al expresar un aspecto más universal del yo a través del Signo opuesto, pueden estar en armonía el uno con el otro más que en conflicto. El grado exacto y el Signo que se oponen a la Parte de la Fortuna mediante los cuales cada uno de nosotros experimenta una parte de la realidad universal, les llamo la conciencia impersonal. Cuando un individuo satisface su parte de conciencia impersonal, el suministro y el apoyo recibido de esta área del mapa se vuelve sumamente abundante. No sólo empieza a eliminar obstáculos que de otro modo habría en el modo de experimentar los grandes beneficios de la Parte de la Fortuna, sino que de hecho da el sentido de perspectiva correcto a través del cual uno puede sentir una gran satisfacción personal. Al mismo tiempo, permite conocer que uno es parte integrante de la totalidad cósmica. Poco importa aquí si el hombre considera a dios como algo lejano, una divinidad nebulosa, o la suma total de la realidad cósmica perceptible. Lo que importa es que el sentido buena fortuna y felicidad de un individuo es imposible sin su sentimiento de cooperación con algún poder supremo. Si ese alto poder es algo infinito en lo que uno cree, o el origen de un universo perfectamente equilibrado, o simplemente lo que armoniza a la persona, no se trata de que en el reconocimiento y cooperación con esta fuerza radique todo el potencial para experimentar una gran felicidad, y la comprensión de cómo la vida de uno es parte que discurre del río de toda vida.

 

La Parte de la Fortuna y el Horizonte

La Parte de la Fortuna actúa de forma distinta cuando aparece en los diferentes hemisferios del Horóscopo. Cuando aparece bajo el Horizonte, el don de la satisfacción que experimenta la persona está en el dar. La mayor felicidad se consigue mediante todo aquello que da a los demás. Cuanto más capaz sea de dar, más satisfacción es capaz de experimentar. Cuando aparece en el hemisferio superior, el individuo está destinado a recibir una especie de bendición de los demás. Considerándolo desde un punto de vista kármico, sin duda su alma se lo ganó en vidas de servicio previas. El individuo que recibe futuras recompensas está ganándoselas ahora a través de su Parte de la Fortuna en el hemisferio inferior. Eso muestra claramente si una persona está viviendo un karma de siembra o de recolección en su vida actual. El individuo con su Parte de la Fortuna en el hemisferio inferior planta ahora las semillas del amor, para recibir lo mismo en el futuro. No hay mayor satisfacción que la que uno experimenta al dar. El individuo que tiene su Parte de la Fortuna en el hemisferio superior vive un karma de recolección del que recibe la cosecha de lo que plantó en el pasado; y recibir con humildad y gratitud es ser verdadero merecedor de ese regalo.

 

Cuadraturas con la Parte de la Fortuna

Si los planetas están en Cuadratura con la Parte de la Fortuna, uno está tentado a creer que privarán a un individuo de su felicidad. Nada más lejos de la verdad. En realidad, provocaran una tensión que lleva a la persona en dirección a la acción. Según Freud, la acción es lo que saca a la persona de su estado de sueño. Cuanto más hace, actúa, participa, trabaja, se esfuerza, etc., más cerca puede estar uno de convertir sus sueños en realidad. Soñar o fantasear sobre lo que nos aportará la felicidad es no conseguirla. Admitir que el logro de los mayores deseos de uno será el producto de hacer acopio de fuerzas es el primer paso hacia su consecución. Cuanto más difíciles son los planetas que forman Cuadraturas, más profundamente cavará el individuo el pozo de la adversidad para dejar más espacio para que entre su felicidad. Uno debe tener siempre en mente que todo lo que uno hace radica en eso, de modo que pueden formularse quejas sobre las tareas implicadas, sino más bien en definir clara y firmemente la trayectoria y los modos y medios que le ayudarán a conseguir los resultados más positivos de la Parte de la Fortuna. Los planetas benéficos que forman Cuadratura pueden aportar al individuo la satisfacción de sus deseos en las primeras etapas de su vida, o de la forma más sencilla. ¡Aquí, la persona tiene que recordar que la felicidad es mucho más difícil de mantener que de conseguir! Puede que el individuo desea ser cantante, y gracias a la Cuadratura benéfica con la Parte de la Fortuna en la Casa décima puede invertir el esfuerzo para realizar eventualmente un disco de éxito. De entre las millares de cantantes que consiguen un disco de éxito, ¿qué porcentaje consigue en realidad un segundo éxito, o un tercero? ¡De hecho, menos del uno por ciento es capaz de tener éxito en el éxito! Considerándolo desde de otra área del Horóscopo, un individuo puede tener la Parte de la Fortuna en la Casa undécima con Cuadraturas benéficas a ella, y estas ayudan a proporcionar la energía para buscar amistades activamente. Pero, dado que estos amigos llegan con bastante facilidad a causa de la energía benéfica canalizada en esa dirección, no pueden mantenerse mucho tiempo, ya que no se cumple todo el valor de lo que se ha conseguido. De modo que, en esencia, las Cuadraturas con la Parte de la Fortuna crean una energía dinámica que el individuo puede utilizar a fin de alcanzar su mayor felicidad. Tanto si ésta llega fácilmente o con dificultad, tanto si tarda un periodo de tiempo relativamente corto como toda una vida, no hay nada más grande que convertirse en parte de la “felicidad” misma. ¡La lección de estas Cuadraturas es que la recompensa bien vale un esfuerzo!

 

Trígonos con la Parte de la Fortuna

Los planetas que forman Trígonos con la Parte de la Fortuna aportan a la vida del individuo circunstancias externas que le llevarán hasta su felicidad. Con estos aspectos, resulta muy importante que no vaya activamente en pos de su Parte de la Fortuna, ya que le esquivará en cada esquina si lo hace. Por otro lado, aprendiendo simplemente a dejarse llevar por las circunstancias, personas y acontecimientos que entran y salen de su vida, conseguirá automáticamente su Parte de la Fortuna sin intentarlo de forma consciente. Los Trígonos siempre aportan experiencias exteriores, pero no siempre con la facilidad que uno piensa. Los planetas más complicados en Trígono ponen al individuo en algunas circunstancias bastantes difíciles a manos de los demás. Sin embargo, es precisamente a través de ellas, que acabará dándose cuenta de sus deseos. Cuando el individuo tiene Cuadraturas con la Parte de la Fortuna, su camino parece más directo porque procede de su interior. Pero cuando su Horóscopo muestra Trígonos con este punto, parece ir en muchas direcciones distintas -esencialmente deslizándose dentro y fuera de las realidades con las que uno se encuentra. Estas realidades representan de algún modo lo que la Parte de la Fortuna representa para él. Es el individuo que “recorre una milla tortuosa”, pero sin embargo todavía sabe adónde va. ¡Y lo más interesante es que a menudo llega allí a pesar de si mismo! Cuando los Trígonos con la Parte de la Fortuna vienen de planetas benéficos, al individuo le resulta tremendamente fácil realizar sus sueños. Una y otra vez, parece ser muy afortunado en la única área que simboliza su Parte de la Fortuna. La lección aquí es, por supuesto, no llevar su suerte demasiado lejos, sino más bien apreciarlas como parte de la fortuna divina de la que, por alguna razón desconocida, ha sido merecedor.

 

Oposiciones a la Parte de la Fortuna

Los planetas que están en Oposición con la Parte de la Fortuna forman a su vez Conjunciones con la parte de la conciencia impersonal. Así, lo que aparentemente quitan a un individuo en un área, se le otorgan en otra. Estos planetas funcionan mejor cuando una persona no trata de usarlos en beneficio propio. No es tanto que uno necesite obligatoriamente ser más una persona que da que una que toma, o incluso verlo en este espectro. En vez de eso, es más importante que estas energías planetarias sean utilizadas sin tener relación con poseer o ser dueño de las funciones que representan o los productos que originan. Un aire de objetividad les ayuda a funcionar mejor y no impiden de ningún modo que una persona experimenta la “felicidad” prometida en su Parte de la Fortuna. Estos planetas simbolizan las formas en que un individuo participa en el mundo a través de una conciencia impersonal. De este modo, le muestran de qué manera es exactamente igual que cualquier otro, más que apuntar hacia la unicidad que uno tiende a querer encontrar en uno mismo como una estructura de identidad del propio ego. Aunque estos planetas no tienen que funcionar a nivel personal, el individuo puede ver a través de ellos las formas en que es parte del flujo de las experiencias de la vida comunes a todo el mundo. Y, a un nivel personal, eso le otorgue el sentido de pertenencia del que de otro modo no sería consciente.

 

Conjunciones con la Parte de la Fortuna

Los planetas que forman Conjunciones con la Parte de la Fortuna ayudan al individuo a conseguir su mayor felicidad si aprende a usarlos y dejarlos operar de forma positiva. Dirigen sus energías a lo largo del camino hacia la felicidad de modo que no puede ayudar sino a encontrarla. Esencialmente, añade capacidad de concentración, a fin de que no se desvíe del lugar hacia donde se dirige. Al mismo tiempo, estos planetas forman Oposición con la parte de la conciencia impersonal, así evitan que la persona se vuelva demasiado impersonal. Eso actuaría a modo de distracción de su realidad personal. Además, la naturaleza de cualquier planeta que forme Conjunción ayuda a definir con más claridad qué es exactamente lo que aportará felicidad a una persona. Incluso los planetas difíciles pueden aportar felicidad. ¡Muchas personas experimentan una gran “alegría” combatiendo! Quíteles las razones que tienen para combatir o luchar y se volverán sumamente desgraciados. Mucha gente obtiene una gran felicidad haciendo que la vida parezca difícil. Trata de hacerle la vida más fácil y no será feliz. Así, un estado de “felicidad” no debe imaginarse necesariamente como el sentido de bienaventuranza que uno pueda pensar. Lo que tiene que ser es la capacidad de satisfacer lo que cualquier persona define como aquello que le hace realmente feliz.

 

Ningún aspecto con la Parte de la Fortuna

Es bastante frecuente no encontrar ningún aspecto con la Parte de la Fortuna. En estos casos, es interesante estudiar el planeta más cercano a ella. A menudo proporciona una pista sobre cómo trata el individuo de lograr su sentido de “felicidad”, es decir, los medios que utiliza para conseguir sus fines. Tanto si esos medios le resultan fáciles o difíciles, como si en realidad le ayudan a conseguir su Parte de la Fortuna o le alejan de ella, están determinados por otros aspectos que este “planeta más cercano” recibe en el mapa.

 

La Parte de la Fortuna en los Signos del Zodiaco

En Aries

Con esta posición, el individuo experimenta necesidad y energía de actividad. Si se deja llevar por ello, encontrará que hay pocos obstáculos en su camino que no pueda superar. Una valentía innata le empuja progresivamente de modo que sea capaz de transcender toda duda de si mismo. Sus mayores éxitos llegan a darse cuenta de que su energía es lo suficiente fuerte como para garantizarle independencia. No tiene que protegerse de los demás temiendo que pueda necesitarles en un futuro. El hecho de que la gente suela malinterpretar la energía de Aries fuerza a uno que esté operando bajo su poderoso empuje a rechazar las opiniones de los demás y mantenerse en su propio camino. Sin embargo, a través de la parte de la conciencia impersonal en Libra, esta persona es capaz de comprender la naturaleza receptiva y pasiva de la gente y puede ser energético con aquellos que no pueden tomar decisiones y actuar. Considera que la falta de tacto de los demás es a veces una forma de falta de sinceridad basada en el miedo a rebasar sus propios límites. El aspecto más poderoso y útil de la Conciencia Impersonal en Libra es el sentido de la armonía y orden mental que permite a la Parte de la Fortuna en Aries ver una dirección muy claramente. Estas características son ejemplo de Venus (Libra) actuando como un canal para Marte (Aries). Demasiado a menudo se consigue con dificultad este orden a causa de su entusiasta acercamiento a la vida. Ser capaz de “establecer un balance” significa conocer las cualidades de uno mismo y usarlas eficientemente. La Conciencia Impersonal en Libra puede enseñar cómo hacerlo. El “cuerno de oro” al final de este arco iris será lo que el individuo consigue mediante su propio esfuerzo, sea en forma de ideas o de objetos materiales. No debe tener miedo porque muchos libros y enseñanzas espirituales hablen en contra del concepto del deseo, incluso por la verdad, y sin ese deseo no sería capaz de establecer sus objetivos. Un individuo sin objetivos pierde fácilmente de vista su dirección en la vida, tendiendo a flotar y a ser influenciado por las fuerzas de aquellos cuyas vidas le afectan. Eso es lo que puede pasar con el funcionamiento negativo de la parte de la conciencia impersonal en Libra si el individuo restringe la poderosa energía ariana. Esta persona busca una unidad de mente y voluntad que puede orientar hacia una simple meta. Cuanto más fluye en dirección a ese objetivo, más fácil se vuelve la vida. La persona nunca debe dudar de que la energía que le guía le pondrá en contacto con la fuerza motivadora. Ése es el objetivo final y el encontrarlo proporciona la mayor felicidad.

 

En Tauro

La persona con esta posición busca todo aquello que es sólido y duradero, y no se preocupa de placeres efímeros y superficiales. Desea conocer el significado y la utilidad de todas las cosas a fin de poder construir un firme futuro. Su  felicidad se basa en la capacidad de mantener y desarrollar la sustancia de la vida. Éste es un ejemplo de las energías positivas de la Conciencia Impersonal en Escorpio canalizadas a través de la materia, y el modo en que se expresa mediante la Parte de la Fortuna. Si esas fuerzas de Escorpio se consideran negativamente, uno sólo ve la destrucción, el desorden y la decadencia del mundo. La persona con la Parte de la Fortuna en Tauro sabe cómo los individuos pueden frustrarse debido a una falta de paciencia derivada del hecho de que las cosas no se materialicen instantáneamente. Es un observador de las situaciones inestables e impredecibles a las que uno se enfrenta a lo largo de su vida. Identificarse con ellas es perder el sentido de estabilidad de uno mismo. La energía de Tauro representa la coherencia y el sustento, mientras que la expresión negativa de Escorpio puede representar un colapso en lugar de una transmutación. Esta persona debería comprender que existe una necesidad de desmoronar cosas; esa destrucción y culminación constituye gran parte del proceso creativo. Su parte en el proceso, si tiene que ser feliz, es seguir forjando muchos cimientos poderosos y significativos. La destrucción debería ser vista como una transformación. A esta persona le gusta relajarse, pero no es feliz al hacerlo. Preferiría trabajar en la dirección del progreso, aunque pueda ser lento, el tiempo necesario hasta que sea lo suficientemente constante para asegurar ese último día en que realmente pueda descansar en la seguridad que ha construido. En este caso, relajación, deliberación y progreso lento son ejemplos de la Conciencia Impersonal en Escorpio -regeneración y crecimiento. Una de las mayores satisfacciones de la Parte de la Fortuna en Tauro es la consecución del amor personal, y su manifestación en el plano físico. Sin embargo, existe una gran diferencia entre la sexualidad de Tauro y la de Escorpio. Con la Parte de la Fortuna en Tauro, uno ve la necesidad de no separar sexualidad y amor. Esta separación artificial originaria la experiencias de los niveles inferiores de Escorpio, prejudicial para el verdadero objetivo. La sexualidad de Tauro siempre aspira a construir una unión significativa considerados impersonalmente. Unos de sus puntos débiles es la tendencia a sentirse como si fuera un blando, y entonces reacciona negativamente. Una clara visión de este sentimiento, ayudado por el poder de penetración en las emociones originado por el Conciencia Impersonal en Escorpio, le mostrarán que no es un blando. Si así es, lo único que ocurre es que él está ahí, eso es todo. Aunque una de sus mayores fuerzas es su capacidad de aferrarse a las cosas y retenerlas, la identificación negativa con la Conciencia Impersonal en Escorpio puede disipar sus energías guardando rencor a lo que sucedió en el pasado. A fin de que la energía de Tauro funcione mejor, el individuo debe aprender a no bloquear la energía de Escorpio que tiende a deshacer y transformar las cosas. Tiene que aprender a conservar mientras no pierda de vista lo que trata de construir. Esta persona es extraordinariamente lenta a la hora de efectuar cambios en su modo de vida. Sin embargo, su capacidad de establecer y mantener modelos duraderos y significativos le aportará la mayor felicidad. Siente placer sabiendo que está construyendo en si mismo una seriedad en la cual él y los demás pueden confiar. La energía del Signo de Tauro es la de una existencia pacifica en armonía con las fuerzas de la naturaleza. Éste es uno de los pocos Signos del Zodiaco a través del cual uno puede experimentar satisfacción. Tauro es un Signo muy “generoso”, cuanto más trata de este individuo de tranquilizar y de serenar a las personas descontentas que hay en su vida, más se desestabiliza su propia paz si existe un identificación negativa con la Conciencia Impersonal en Escorpio. Uno puede cooperar mejor con la energía de Tauro aprendiendo a vivir y dejar vivir mediante la apreciación de toda la plenitud que existe en la vida. Mientras ocupe un lugar concreto en ella, la intensidad de Escorpio no tiene que manifestarse negativamente pues la resuelta manifestación de esta intensidad puede encontrarse cuando uno recuerda que esta fuerza primaria es útil cuando se orienta hacia el estudio, la investigación, la búsqueda interior y el crecimiento a través de generación en generación. El cuerno de oro al final de este arco iris puede ser parecido a llegar a la tierra prometida. Tras muchas experiencias, uno aprende a rendirse en batallas negativas y aceptar la bella, pacífica y amorosa existencia que siempre a anhelado. Aquí se gana más por rendición que por resistencia.

 

En Géminis

La Parte de la Fortuna en Géminis proporciona una gran felicidad a través de la comunicación y el aprendizaje, y la conexión con la gente que éstos implican. Este individuo busca y recoge nuevos conocimientos de las personas a quienes conoce. En su vida la gente es más importante por las ideas que comunica que por ser quien es. También existe aquí una tendencia en mantener las cosas en un nivel claro para que no caigan en garras de las emociones. Muchas personas entran y salen de su vida, y él recibe estimulo e información de todas ellas. De este modo, se convierte en una verdadera enciclopedia andante de datos y conocimientos obtenidos de la experiencia de los demás. Cuanto más reúne, más se dará cuenta de las muchas facetas de la vida que a menudo se contradicen unas a otras. Esta persona trata de no comprometerse, no porque tema a un compromiso, sino que preferiría no tener que juzgar qué idea o pensamiento es mejor o más correcto. Así trata de estar con un pie en un lado. Si hubiese un individuo que quisiera obtener ese pastel y comérselo al mismo tiempo, seria una persona con la Parte de la Fortuna en Géminis. Pretende recoger los beneficios de los dos campos, sin establecer en realidad ninguna alianza con ninguno de los dos. A veces tiene éxito. Eso le permite una libertad de movimiento que añade envergadura y color a su vida. Es capaz de actuar y reaccionar rápidamente a cada cambio de dirección del “viento” en ella. Se experimenta una gran felicidad y un genuino placer cuando el individuo se deleita en la multiplicidades de las ideas, teorías y observaciones impersonales. Eso se ve aumentado por la Conciencia Impersonal en Sagitario, que trata de encontrar un rasgo común o el principio básico que los enlaza a todos juntos. A través de la parte de la conciencia impersonal en Sagitario, ve la verdad en todo su esplendor. La visión de esta verdad deja que se relaciona libremente con todas las personas y situaciones, con la energía y en entusiasmo de la Conciencia Impersonal regida por Júpiter. La camaleónica energía mercuriana le permite cambiar en un momento, cuando la situación exige nuevas demandas. Sabe que existe una necesidad para la expansión de la conciencia, pero si sobreenfatiza, perderá el intimo contacto con la vida y la gente que necesita. Es más feliz cuando se compromete íntimamente con todo lo que pasa a su alrededor, sin juzgar personalmente la dualidad de las situaciones. El uso negativo de su parte de conciencia impersonal en Sagitario puede hacer que se convierta en un critico, uno debe aprender a no identificarse con las actitudes autoritarias que conduce a ello. Cuanto más juzgue, más pronto perderá la compañía que tan intensamente han buscado. El eje Mercurio/Júpiter relaciona el poder de observación y la sabiduría. En este caso, la expresión positiva de la Conciencia Impersonal en Sagitario permitirá recordar que el ser humano implica ciertas limitaciones temporales. El punto de vista debe ser lo bastante amplio como para facilitar una gran expansión en un nivel mental, y al mismo tiempo permitir la comprensión de la actual condición humana. La mayor felicidad en la Parte de la Fortuna en Géminis deriva de una capacidad de enfrentarse a la realidad inmediata. Si el individuo se deja llevar por la lejana llamada de la Conciencia Impersonal en Sagitario, existe una fuerte posibilidad de perder la capacidad de funcionar en el aquí y el ahora. El clarísimo sentido de presencia, y la idea del presente, inherente a la Parte de la Fortuna en Géminis, es la fuente que proporciona más felicidad a este individuo. Su personalísimo cuerno de oro vendrá de saber cómo vivir con lo que es temporal.

 

En Cáncer

La persona con esta posición alcanza su mayor felicidad permitiendo el libre flujo de energía de alimentación. Este individuo busca alimentarse a si mismo y a los demás con todo lo necesario para un crecimiento futuro. Aquí uno experimenta el amor de la Madre Divina, que lo alimenta todo desinteresadamente. El individuo obtiene la mayor felicidad cuando expresa el profundo sentimiento de la devoción. Busca a las personas y circunstancias a través de las cuales puede experimentar afecto e intimidad. Ésta es una energía de sentimiento. Existe mucha felicidad que se deriva de estar cerca de la naturaleza, ya que es mediante ella que uno puede sentir la verdadera esencia de unidad y cooperación con el universo. Existe un deseo de sencillez infantil en todas las acciones, mientras se vean las energías que hacen madurar las cosas a través de la parte de la conciencia impersonal en Capricornio, es mejor permanecer en armonía con la tierra y la amable energía canceriana que está más armonizada con los principios de las cosas. La influencia de Capricornio se manifiesta mejor a través de la perspicacia del canal más correcto y útil para la energía. Una gran felicidad se derivará de las experiencias del proceso de nacimiento, ya sea el nacimiento de un niño, una idea o cualquier cosa que no existía antes de que desempeñara un papel personal en su desarrollo, siempre es su asociación más intima con los principios que aportan esa gran sensación de felicidad y satisfacción. Mediante la Conciencia Impersonal en Capricornio uno ve y comprende la energía de la ambición, también siente cómo el hombre trata de realizar lo que sólo está parcialmente formado. La energía de Capricornio es firme y cristalina, mientras que la canceriana es flexible y suave. En ambos Signos existe una fuerte energía hacia la actividad. La energía de Capricornio está motivada por ver lo atractivo de un resultado, así en la Conciencia Impersonal, los fines suelen dar la impresión de justificar los medios. Por otro lado, la energía de Cáncer se basa en hacer por hacer, es más una energía de medios que de fines. Mientras que Capricornio busca realizar lo que sobrevivirá al individuo, Cáncer pretende crear aquello que hace que la persona siente que forma parte de la propia creación. La jovialidad y vitalidad de Cáncer es equilibrada por Capricornio en su búsqueda de la sabiduría y la madurez. De este modo, el individuo debe dedicarse por completo a la parte de conciencia impersonal si quiere conseguir la plena felicidad de todas las semillas que está plantando mediante su Parte de Fortuna en Cáncer. Debe dejar que la Conciencia Impersonal estructure y dirija su energía, pero conservando la juventud y la naturaleza sencilla de un niño. El cuerno de oro de este arco iris es la felicidad obtenida por ser parte privilegiada en el proceso de nacimiento que tiene lugar en cualquier aspecto de la naturaleza y la mente. La felicidad también deriva de la alimentación de todas las cosas que necesitan ternura para poder desarrollarse y florecer. Cuando uno contempla el crecimiento de lo que ha brotado en su interior, existe una gran satisfacción sabiendo que uno es parte real de los cimientos de la vida.

 

En Leo

Existe aquí una gran ansia de actuar como “centro” y estar al mando. Mediante su propia maestría, el individuo pretende ser la fuente de inspiración y guía de los demás. Un líder debe dirigir, y no debe eludir los problemas y responsabilidades que sólo él tiene la voluntad y el poder de resolver. Una gran felicidad proviene de la realización de logros a gran escala que, de algún modo, permanecen como brillantes ejemplos y símbolos de los que el hombre es capaz cuando utiliza su potencial. Esta persona no sólo busca su propia superación, sino también la de toda la sociedad. A través de la parte de la conciencia impersonal en Acuario uno aprende a no obligar a los demás a conformarse con sus propios métodos. En vez de ello debería tratar de entender que cada cual encuentra su propio camino. No disipando sus energías en muchas áreas, uno es capaz de conservar y dirigir el poder creativo. Ello terminará aportando satisfacción y felicidad. Dado que todos los logros proceden de un esfuerzo personal, uno conocerá la felicidad de ser el rey indiscutible de su propio castillo. Sobre todo, el reino será honorable, ya que cualquier cosa que se consigue por métodos deshonestos no tiene la menor importancia para el individuo con la Parte de la Fortuna en Leo. El consejo que esta persona ofrece a los demás a través de la parte de conciencia impersonal en Acuario debería darse más como un regalo que como una orden. Su poder de crear se vuelve realmente importante cuando uno aprende a dejar que el resto del mundo acepte o rechace su consejo, contentándose con el hecho de que se le ha dado la oportunidad de ayudar. Tanto Leo como Acuario son energías dadoras. La acuariana es un dar impersonal a toda la humanidad, sin esperar nada a cambio, salvo la evolución de la raza. Por otro lado, la generosidad de Leo se dirige más resueltamente hacia aquellos individuos que forman el inmediato espacio vital de uno. De este modo, la Parte de Fortuna en Leo se centra en el concepto del amor personal. Es necesario una retroalimentación para que esta persona sienta que su generosidad, ambiciones y objetivos avanzan por el camino correcto. Aunque la energía de Leo es muy poderosa, tiende a ser bastante rígida. Siguiendo tradiciones o principios específicos, el individuo lucha por mantener su vida dentro de unos confines que le aporten honor, prestigio, dignidad y respeto. Debe evitar las distracciones momentáneas que pueden surgir de la energía acuariana si quiere conseguir su propósito. Y satisfacer lo que pueda, ya que se exige mucho a si mismo. Una intencionada orientación de energía le proporcionará grandes logros. La admiración que recibirá a la larga por ellos es el cuerno de oro al final de este arco iris.

 

En Virgo

En este caso, el individuo logra una gran felicidad creando en su entorno un sentido de “pureza organizada”. Busca limpieza, no sólo en su higiene personal, sino también allí donde vive y trabaja. También experimenta un tipo de limpieza en la forma en que se organizan los pensamientos. Tremendamente sensible al ambiente externo, esta persona es muy consciente de lo mucho que le afectan las respuestas personales a emociones aparentemente negativas. A través de la parte de la conciencia impersonal en Piscis entiende completamente la esencia de la compasión, pero si la Parte de la Fortuna trabaja bien, debe evitar identificarse con fuerzas que no puede ver. Consciente de las fuerzas invisibles, inconscientes y finitas más allá del control personal, debe, sin embargo, dirigir su vida hacia una existencia altamente consciente, dedicada al “aquí y ahora”. Esta persona busca estar constante y conscientemente ocupado, dejando poco espacio para que las emociones negativas de los demás invadan su conciencia. Así, lo que parece ser una preocupación por una realidad mundana, en realidad está aportando a esta persona una suprema sensación de felicidad mediante una organizada percepción de la vida. La limpieza de mente y cuerpo es importante porque facilitan la experiencia de una clara simplicidad de pensamiento, no desordenado por factores externos innecesarios. Aprendiendo a autodisciplinarse, será capaz de acabar surgiendo por encima de emociones negativas a través del uso positivo de la Conciencia Impersonal en Piscis que le conduce hacia una paz interior. Su objetivo primordial es funcionar bien y a fondo. Independientemente de cómo se siente acerca de los demás, sabe que los sentimientos son transitorios y siempre cambiantes. Existe la conciencia de una deuda muy personal para seguir avanzando en una abertura perfeccionada. La energía negativa pisciana tiene tendencia a meditar en el pasado. La propia energía de Virgo se centra a través de una poderosa preocupación por los detalles del presente. La felicidad prometida por la Parte de la Fortuna en Virgo procede de enfrentarse con el presente de una forma tan eficiente que los detalles nunca se acumulan para convertirse en una pesada carga del pasado al futuro. Así, la Conciencia Impersonal en Piscis dirige energía a través de una comprensión de la totalidad y su significado y efecto en el presente. Existe una gran felicidad en la expresión de la pura lógica, que Benjamín Franklin, un Capricornio, llamaba “sentido no común”. La influencia de Virgo es capaz de reunir los detalles de la vida de manera tal que formen una secuencia de sentimientos que lleven a un objetivo más lógico. Esto vuelve a ser un ejemplo de la parte de la conciencia impersonal en Piscis que brinda una completa panorámica del presente y de la dirección del flujo de energía. En realidad, el individuo puede volverse tan eficiente que puede sentirse un poco como un robot. En consecuencia, busca emoción para comprender, lógicamente, si aún es capaz de sentir. Para hacerlo se traslada al Signo opuesto y empieza a expresar la Conciencia Impersonal en Piscis. Debe de tener cuidado en no identificarse nunca con el aspecto negativo de este lado de si mismo. Aquí uno puede perder de vista la esencia práctica en un mar de ilusiones, ensueños sutiles e interminables fantasías. Ello hace que uno va a la deriva de su conciencia del presente que le brinda la mayor felicidad. En vez de eso, debe buscar la pureza y universalidad de la CI en Piscis que aportará profundidad a su vida y a la experiencia del presente. Piscis y Virgo representan energías de servicio: Piscis, el servicio compasivo a los demás; Virgo representa el servicio al Yo. Cuando este individuo funciona a pleno rendimiento, los demás necesitarán mucho sus capacidades y él querrá ayudar. Aquí, hay que tener cuidado de no dejar el centro de su propio ser, ya que si uno se identifica negativamente con los problemas de otra persona, empieza a perder la capacidad de funcionar. Es ésta la que le capacita para elevarse por encima de los factores que fácilmente llevarían a los demás a un estado de depresión emocional. Para este individuo, el cuerno de oro es cualquier cosa que tenga entre manos y con la que esté tratando en el momento presente. La energía de Piscis siempre se relaciona con el infinito, es una armonía con un universo invisible que sólo puede percibirse mediante los sentidos superiores. La energía de Virgo se orienta hacia lo tangible. Vive en el mundo de las cosas. Mediante una organización conveniente, cuidado y limpieza de estas cosas, la Parte de Fortuna en Virgo encuentra su papel. Esto facilita la expresión impersonal de la Conciencia Impersonal en Piscis: la infusión de amor a la vida; la experiencia de un momento eterno.

 

En Libra

El individuo consigue aquí su mayor felicidad mediante la cooperación con una energía que podemos llamar “no-afirmación”. Es más cómodo llevarse bien con los demás que expresar deseos personales que podrían perturbar la armonía que se busca en las amistades que uno mantiene. Existe una tentativa de mezclarse con los deseos de los demás, eso origina un continuo cambio del punto de vista en un intento de ganar aceptación. Esta persona sabe que ofender a los demás imponiéndoles enérgicamente sus propios deseos, ponen en peligro amistades y relaciones. Así, en lugar de afirmar su propia voluntad, trata de cooperar en cualquier situación y circunstancia de la vida sin tener que buscarla. Raramente toma decisiones importantes por si mismo como parte de la gran totalidad que consiste en fuerzas más allá de su control. Siente que imponer su voluntad sin considerar esas influencias hace que uno no esté en armonía con el flujo que guía la vida. A través de la Conciencia Impersonal en Aries, existe una familiaridad con la energía del “pionero”. Uno siente una poderosa capacidad de proyectar el deseo personal hacia el futuro, haciéndolo producto de su propio deseo. Si quiere ser feliz, no debe identificarse con este conocimiento. La energía de Aries está tan tremendamente cargada que usar su egoísmo provocaría una falta de perspectiva y equilibrio. Es sumamente importante considerar los efectos de las acciones antes de emprenderlas. Por eso Libra necesita conocer las dos caras de las cosas. Ello conduce a una vida basada en que también desean los demás, más que en la plena expresión de la voluntad personal. Sin embargo, es la misma evitación del “instinto natural” la que aportará a este individuo la mayor felicidad. El vinculo de las relaciones personales, basada en el mutuo comedimiento, satisface a todas las personas involucradas. La persona con la Parte de la Fortuna en Libra se siente como si tuviese que ser parte de algo, a lo que pertenece. Busca acabar con este sentimiento de lo incompleto encontrando a personas y circunstancias que representan ideas y experiencias que definirán su espacio vital. En un intento de convertirse en un “ego menor” y inofensivo, desarrolla el carácter amable y diplomático que sabe cómo agradar y complacer. Cuanto más sea capaz de hacer esto, más capaz será de experimentar una satisfacción interior que, en parte, procede del conocimiento que nunca es personalmente responsable de la creación de circunstancias inquietantes. Shakespeare formuló la cuestión más profunda de la vida como: “Ser o no ser…”. Eso bien podría ser dirigido a la polaridad Aries/Libra. Si la respuesta proviene de Aries, lo más seguro es que sea “ser”. La respuesta natural de Libra es “no ser”. La Parte de la Fortuna simboliza aquí un equilibrio en el centro del Zodiaco. Es una ventana a través de la cual un individuo ve todas las posibilidades, y sin embargo nunca establece una identidad personal con ninguna de ellas. Mantiene un delicado equilibrio, experimentando aspectos de muchas personalidades, pero sin establecer nunca una que sea única y suya. No obstante, mediante la experiencia de toda la vida que le rodea es capaz de desarrollar cierto sensación de contento. Sabe que puede tenerlo todo sin querer nada: tocarlo todo, sin poseerlo. Permanece simbólicamente en el centro de todo pensamiento. Es una verdadera paradoja: sin esperar nada, lo espera todo. Lao Tsu, el antiguo sabio chino, escribió: “Treinta radios comparten el borde de la rueda. Es el centro lo que los hace útiles…”. Y en otro fragmento: “…es el espacio vacío de una ventana lo que la hace útil”. La Parte de la Fortuna en Libra es realmente un centro y una ventana abierta de conciencia. Se gira a su alrededor, y a través de ella fluyen todos los pensamientos, deseos y emociones de la humanidad. Es tanto una colección de todo color y sonido que se vuelve inmune a la identificación personal y especifica con cualquier de ellos. Así ocurre con todo en este Signo. El individuo con esta Parte de la Fortuna experimenta, en menor medida, todas las energías del Zodiaco. Libra, al permanecer en el centro, permite que éstas fluyen a través de una persona de modo que en conjunto formen un individuo completo. Una sensación de felicidad y contento se origina al sentir que uno pertenece a todo. Esta comprensión le acerca a la conciencia de no-deseo, que será la base de la verdadera satisfacción. Sin necesidad de ayudar, o dar de mala gana a los demás lo que uno no tiene, la persona con esta posición es capaz de equilibrar toda experiencia y sentimiento y venir a descansar en vida. El equilibrio se consigue nivelando sentimientos opuestos, los suyos propios o de otras personas, hasta que siente una unidad. Actuar como recipiente o canal para la vida permite que esta persona desarrolle el sentido de ser impersonal. La capacidad de volverse impersonal se deriva de la conciencia del agudo carácter personal de Aries a través de la Conciencia Impersonal, canalizada a través del sentido Libra/Venus de los demás. Uno ve los deseos egoístas o “privados” de la gente, aunque es capaz de encontrar un lugar para todos ellos en el gran esquema de las cosas. El cuerno al final de este arco iris es saber que las energías creativas, a partir de las personas que hay en su vida y sus deseos, determinará el modelo de la propia vida. Así, de forma bastante inusual, uno se ve impelido a tomar nunca una decisión correcta o equivocada. Fluyendo con las fuerzas que dirigen, uno permite que se tomen las decisiones necesarias. Esa fe en el cosmos deriva de la positividad de la parte de la conciencia impersonal en Aries. Es una expresión de la bravura marciana frente a lo desconocido. Existe una gran paz al saber que el mundo cuida de ti, en todos los sentidos, durante todo el tiempo. Aquí radica la secreta felicidad de la Parte de la Fortuna en Libra.

 

En Escorpio

Aquí el individuo consigue su mayor felicidad al participar en el proceso de regeneración. Esto está relacionado con la sexualidad, en el plano físico, y la búsqueda espiritual en los más altos niveles mentales y emocionales. La sexualidad, la esencia de la vida y la fuerza creativa, se convierten en un factor muy importante en el carácter de este individuo. Existe un intenso deseo de investigar el sentido de la vida. Ésa es tarea fácil para alguien con ese entusiasmo, espíritu y percepciones penetrantes. Esta persona también posee un fuerte sentido del crecimiento y evolución humanos. Todos estos factores se combinan para dar la capacidad de profundizar en lo desconocido, para estar en el centro de todos los principios y finales. A través de la parte de la conciencia impersonal en Tauro, esta persona ve de qué forma la gente y la sociedad se mantiene en la rutina llamada seguridad. La energía de Escorpio está siempre luchando por descubrir todo lo nuevo. Desea desarraigarse del orden establecido para mejorarlo. La energía de Escorpio aquí se orienta a socavar todo lo que ya no es valido. La parte de la Fortuna situada en Escorpio armoniza a un individuo consigo mismo y los niveles de pensamiento inconscientes de la sociedad. Se siente orgulloso de su capacidad de avanzar constantemente a pesar de estas fuerzas generalmente desconocidas. A los ojos de los demás, parece estar destruyendo lo que ha tardado años en construir. En realidad, lo que puede destruirse nunca fue real para empezar con ello. Esta Parte de la Fortuna busca la realidad mística del universo. Muchas cosas zozobrarán. Secretos ocultos saldrán a la superficie, y la corriente de sentimientos y pensamientos humanos se agitará con una intensa pasión mientras las aguas discurran nítidas. La energía de la parte de la conciencia impersonal en Tauro es constructiva, mientras que la energía de Escorpio en la Parte de la Fortuna es asoladora y destructiva. Ambos son necesarios para llevar a cabo el proceso que llamamos evolución. Los viejos edificios se demolen para que puedan erigirse otros nuevos en el mismo lugar. La persona con esta Parte de la Fortuna es la única que tanto puede demoler como diseñar y construir edificios. La persona con esta posición experimenta un insistente tipo de energía que nunca le deja descansar. Ansiando crecer, buscar y comprender todo lo invisible, su felicidad nunca echará raíces en una existencia pacífica. Es un transformador de hombres porque le descontenta la falta de movimiento y progreso que ve en cuantos le rodean. La sexualidad es simplemente el motor que le mantiene en movimiento. Le proporciona un poderoso sentido de intimidad que forja el intenso sentimiento de una conexión con las profundidades de la verdad. No le enloquecen las fachadas sofisticadas y percibe claramente la realidad. Vivamente en armonía con las fuerzas de la naturaleza, Escorpio posee una percepción más altamente desarrollada que la de cualquier otro Signo del Zodiaco. A través de la Conciencia Impersonal en Tauro, a esta persona le permite experimentar la energía de la relajación y la satisfacción. Eso actúa a modo de un contrapeso para la intensidad de Escorpio, sabe que a la larga ése es el objetivo de todos. Pero no puede aceptarlo por si mismo hasta que sienta que lo ha ganado. El cuerno al final de su arco iris proviene de jugar un papel activo trabajando hacia la construcción de un mundo seguro y pacífico, no porque la gente trata de hacerlo así conteniéndose, reprimiendo e inhibiendo sus instintos, sino porque están más en contacto con la fuente de la vida. Es muy feliz cuando es capaz de iluminar a los demás y mostrarles los nuevos senderos que temían considerar.

 

En Sagitario

En este caso el individuo siente la energía de una plena libertad, busca espacios abiertos, tanto mentales como físicos, y evita encerrarse en situaciones y circunstancias que limiten sus posibilidades. De todos los Signos del Zodiaco, éste es el que posee la mayor capacidad para experimentar una vida dichosa. La existencia aquí puede ser naturalmente espléndida y feliz. Cuando esta persona no teme probar suerte, descubre que es afortunada por naturaleza. Cuando no teme viajar, descubre que su mayor fortuna se encuentra en los lugares más remotos, lejos de su hogar. A medida que pasen los años, su vida sigue expandiéndose y, casi a pesar de si mismo, las circunstancias y experiencias por las que atraviesa parecen seguir creciendo más y con más significado. A través de la parte de la conciencia impersonal en Géminis, sabe constantemente lo que piensan los demás. Ve cuánto tiempo de vida puede ganarse tratando discretamente de agradar a los demás antes que tratando de expansionar la conciencia hasta el punto en que uno comprende lo innecesario que es en realidad dicho pensamiento. Tremendamente curioso, pretende vagar por el mundo en busca de todo aquello que quiere probar en la vida. Obtiene una enorme felicidad acercándose a la naturaleza, y se encuentra más incómodo en ciudades atestadas de gente que tienden a reglamentar y limitar su pensamiento y restringen su capacidad de respirar con el espíritu natural de la vida que fluye por él. La energía de Sagitario es la de una verdad basada en la comprensión de la ley natural. La energía de Géminis es la de la dualidad, y una conciencia de la dualidad, basada en un intento de relación del hombre con el hombre. El individuo con esta Parte de la fortuna descubre que cuando habla remilgadamente para conseguir aprobación o aceptación, o se pone en lugar de otros para saber qué decirles, se gana a si mismo. Ya que en la grande expansión de su conciencia es capaz de controlar toda la situación casi instantáneamente, corre mejor cuando se muestra franco y va al grano. De este modo no duda de la sinceridad de su propia verdad. La Conciencia Impersonal en Géminis le da la capacidad de ver claramente el mundo de aparente dualidad, y de un modo imparcial. Eso le permite escudriñar rápidamente situaciones o acontecimientos, y hace posible que la Parte de la Fortuna en Sagitario sintetice dichas observaciones iniciales y el individuo puede emprender la acción adecuada. La persona con esta Parte de la Fortuna sabe que siempre le aguardan nuevas experiencias que le aportarán más felicidad y satisfacción. Así, existe una fuerte tendencia a proyectar hacia el futuro e imaginar las experiencias y lugares con los que llenar ese futuro. Esta tendencia constituye la base del carácter profético de Sagitario. Tanto si ve lo que ocurrirá a través de su instinto como por su gran fuerza de voluntad, obtendrá un futuro conforme a sus deseos. La mayor felicidad deriva de saber que no hay nada más importante en la vida que vivirla plenamente. De este modo, mientras la Conciencia Impersonal en Géminis ve la gente que trata de decidirse por una orientación en su vida, y siempre se siente desgraciada porque cree que uno debe elegir en lugar de otro, la Parte de la Fortuna en Sagitario es capaz de conocer todas las orientaciones a la vez. Esta persona no conoce la terrible frustración de ser incapaz de encontrar su propio lugar en la vida. Allí donde cuelga su sombrero es su hogar. Cualquier modo de ganarse la vida es su empleo. Quienquiera que esté en su compañía es su amigo. Es esta actitud la que deja fluir su entusiasmo, acorde con las fuerzas de su entorno. Esta persona es capaz de navegar sobre la superficie de la vida sin sumergirse en situaciones que podría ahogar su aspecto eternamente optimista. El mayor obstáculo para su felicidad es tratar de verse a través de los ojos de los demás. Éste es un aspecto de identificación autocrítico con la Conciencia Impersonal en Géminis. Él irradia felicidad, sin embargo, por muy brillante que sea la luz, no puede verse a si misma. Otros pueden ver la felicidad que hay en él y, a sabiendas de ello, a menudo comete el error de mirarlos como un reflejo de lo que él es. Mediante una retroalimentación positiva, puede sumirse en la ilusión de que, a cambio, puede hacer felices a los demás. Vivir bajo este tipo de obligación mental puede hacer que uno pierda su sentido de la felicidad. Esta persona debe aprender que la felicidad es algo que no puede transferirse necesariamente de una persona a otra. Ésa es una de las grandes lecciones que enseña la Conciencia Impersonal en Géminis. Trata de realizar este intercambio sólo tiende a debilitarse a uno. El mundo puede ser su ostra, si simplemente se deja a si mismo, y cuando aprende todo eso, su vida adquirirá una espontaneidad entusiasta sin paralelo en ningún otro Signo de Zodiaco. A través de esta espontaneidad no dirigida que puede acercarse a lo que Buda quería decir cuando indicaba que el verdadero sentido de la vida es sólo “ser”. Para este individuo, el cuerno de oro al final del arco iris es tan vivido como el sentido de presencia que es capaz de experimentar a cada momento.

 

En Capricornio

Aquí, el individuo alcanza su mayor felicidad contemplando cómo su vida asume una forma y estructura definidas. Esta persona tiene muchas ambiciones y esperanzas pero sigue descontento, puesto que los pasos necesarios para su realización deben ser formulados y establecidos en movimiento. Trata de mantenerse en contacto con su propósito fundamental en todo el momento y sabe que el mejor modo de experimentar plenamente la vida es emplearla en crear algo que sobreviva a su propia existencia. Se esfuerza en superar las limitaciones que sufrió en su juventud y es capaz de desarrollar una fuerza interior que le permite ver que su vida está en sus manos y en sus actos. No quiere necesariamente que las cosas lleguen fácilmente, ya que siente que la naturaleza frívola y transitoria de la mayoría de las experiencias, objetos e incluso relaciones, resten el valor al gran objetivo que se ha planteado. También necesita saber que es capaz de hacer una valiosa contribución a la sociedad. La parte de la conciencia impersonal en Cáncer hace que esta persona experimente toda una gama de energía emocional. Al igual que en todas las posiciones en las que la polaridad permite al individuo incrementar la experiencia emocional, la necesidad de seguir siendo impersonal se refuerza. El equilibrio que la persona debe conseguir es vital para el uso adecuado de la energía. Es importante notar que todos los Signos de Tierra están equilibrados por los Signos de Agua. La tierra seca no es fértil, no crecerá nada en ese suelo tan útil para el hombre. Quizá se encuentran minerales valiosos en dichos lugares, pero la riqueza que representan suele utilizarse para asegurar los productos de una tierra rica y fértil. Por otro lado, el terreno que no ha sido inundado tiene un uso escaso, ya que el agua se ha retirado y la tierra se ha secado un poco. La energía de Capricornio le impulsa hacia la realización de proyectos, la energía de Cáncer experimenta el entusiasmo emocional de dar a luz el principio de las cosas. Para que la Parte de la Fortuna funcione mejor aquí, debe educarse y orientarse la emoción. Ésa es quizá la tarea más difícil que debe llevar a cabo una persona. En realidad, todo lo que el individuo siente puede actuar como un impedimento para todo lo que realmente quiere hacer. Inseguridades de la infancia, miedos y dudas sobre si mismo deben dejarse a un lado de modo que sea capaz de desarrollar la perspectiva que le permite ver que el trabajo de su vida es más importante que ellos. Cuando esa persona consigue hacer eso, desarrollará una nueva identidad a través de la cual él se convierte en la calidad y cantidad de todo lo que es capaz de producir. Esta posición retrasa la felicidad hasta las postrimerías de la vida. Eso permite el desarrollo de una verdadera madurez ya que el individuo debe superar formidables obstáculos que requieren fuerza y destreza perfectas para un duro trabajo. A través de la Conciencia Impersonal en Cáncer tiene que aprender que, en realidad, las emociones negativas agotan sus energías físicas, impidiéndole alcanzar el sentido de progreso que necesita para continuar. Es sumamente sensible a las necesidades de los demás, y particularmente vulnerable a nivel emotivo personal. Así, para que su Parte de la Fortuna funcione a pleno rendimiento debe aprender a evitar los embrollos emocionales negativos que le confundan y debiliten su sentido de autorespeto. Su mayor felicidad llegará cuando se de cuenta de las formas en las que es un individuo totalmente capaz. En un sentido muy real, se convierte en su propio padre. Aprende a guiarse a sí mismo, e independientemente de las situaciones y circunstancias de su vida, desarrolla la capacidad de funcionar a niveles generalmente inasequibles para la mayoría de la gente, incluso en la mejor de las circunstancias. Capricornio es un Signo de gran profundidad, siempre hay un plano subyacente en sus acciones; un camino junto con un sentido de la intención bien definido viaja hacia el objetivo elegido. Incluso las desviaciones entran a formar parte del plan. No puede hacer vagas abstracciones o generalidades para este individuo, ya que, en esencia, la recompensa de la felicidad de la vida procede de estar seguro de su destino en todo momento. El cuerno de oro al final de este arco iris se consigue tras muchos años de esfuerzos orientados a lo largo del derrotero específico que ha trazado. Sabe que sus logros no son fruto de la suerte o de la buena fortuna, sino más bien de una orientación de sus poderosos esfuerzos y de su valía interior. Cualquier cosa que consiga será conocida como un símbolo de este desarrollo interno que constituye el cuerno de oro.

 

En Acuario

El individuo experimenta aquí su mayor felicidad fluyendo con las energías del conocimiento y la iluminación. Libre de los límites que siente la sociedad, ilimitado por los confines de una expectativa previsible, es capaz de experimentar todo lo que existe fuera de los límites de la sociedad establecida. Trata de saberlo todo -acerca del hombre, del mundo, del universo. Quiere saber cómo tantos aspectos de la vida aparentemente diferentes consiguen encajar entre sí. El objetivo de la Parte de la Fortuna en Acuario es un sentido de inconformismo y su felicidad deriva de comprender que las cosas pueden ser diferentes, sin que una sea mejor o peor que otra. Es gracias a esta actitud que es capaz de ver claramente las consecuencias de emitir un juicio. Es justo e imparcial por naturaleza. Por su trato justo del mundo experimenta toda la felicidad asociada a la libertad. Dado que es imparcial y no se involucra demasiado en los principios personales de los otros, el mundo le concede la libertad de explorar su propio despertar. Nunca tiene que seguir la trayectoria de los demás. La dirección de la brújula siempre la establecen nuevas ideas que estimulan la inventiva y la originalidad de su perspectiva. A menudo busca la soledad para poder alejarse de las demandas de la sociedad tradicional, pues su felicidad no se basa en las leyes y restricciones de los hombres, sino en el impulso de las fuerzas del cosmos que apartan al hombre de sus mayores capacidades. Trata de vivir sin un plan. A partir de la ausencia de cualquier modelo aparente, ritmo o razón de vida, se desarrolla un sentido de la vida y del vivir poco común. De eso derivan sus poderes únicos de ingenuidad y conocimiento. A través de la Conciencia Impersonal en Leo, esta persona es capaz de ver cómo la gente lucha en vano por el poder y la autoridad, así como el deseo de defender principios mediante los cuales pueden establecer autorespeto. Sabe que existe un lugar para eso en el mundo, pero también sabe que éste será en el estado que se encuentra porque se ha hecho un mal uso de esas cosas. Es el amor de Leo por la verdad y los altos principios el que actúa para él más como un faro que como una identificación con la limitación del poder, lo que puede inhibir el espontáneo fluir de la vida. Pocas cosas pueden conmocionar a la persona con la Parte de la Fortuna en Acuario porque hay espacio suficiente en su conciencia para aceptar la posibilidad de cualquier acontecimiento. Vive en el futuro, explorando y descubriendo aquello que la humanidad considera como sus posibilidades más remotas. Es un auténtico espíritu libre: liberal en sus ideas y poco convencional en sus actitudes. Para él, la satisfacción no procede de preocuparse en forma personal alguna por la dirección en que la sociedad parece estar moviéndose. Sabe de un futuro mejor, basado en una visión de largo alcance de la verdad. Así, los problemas del presente pueden dejarle relativamente indiferente. Sabe que se resolverán de la mejor manera posible. No hay por qué preocuparse. Dado que la energía de Leo está fuertemente basada en la satisfacción del ego mediante el dominio y el poder, y la de Acuario en evitar que el ego quede atrapado, encontrará su mayor felicidad cuando no sienta miedo o vergüenza de sus actitudes imparciales e inconformistas. La fuerza para hacerlo deriva de la propia energía leonina. Es el poder de Leo el que capacita a la persona de combatir el deseo de poder porque la visión ha sido dirigida hacia dentro así como hacia afuera. En cuanto esta persona se acepte a si mismo como “diferente” y a sus deseos e ideas como únicos, incluso proféticos por su carácter vanguardista, empezará a desplegar la realidad que ha estado anhelando su alma. Sabrá que su mente es libre para explorar el conocimiento; la conciencia acabará liberando a la humanidad de las trabas de su ego colectivo. La felicidad de este cuerno de oro no es solamente para el individuo, sino para todos.

 

En Piscis

Aquí el individuo tiene la oportunidad de experimentar la suma de las energías creativas del Zodiaco. Esta persona está en armonía con las fuerzas del cosmos de las formas más sutiles. Es capaz de fluir con una invisible realidad que sabe que se manifiesta como física y tangible. Sabe que el universo está formado por una sustancia no limitada por la materia. Experimenta la unidad de todas las cosas, puede adaptarse a cualquier vibración y satisfacer cualquier necesidad. La Parte de la fortuna situada aquí permite que experimenta la alegría de trascender el tiempo, el espacio y el pensamiento. La poderosa intuición y sintonización con las fuerzas cósmicas que derivan de la Parte de la Fortuna en Piscis otorga al individuo un carácter magnético y misterioso. Da la impresión de que esta persona conoce íntimamente lo desconocido. A través de la parte de la conciencia impersonal en Virgo, esta persona ve el modo en el que la gente trata de planificar y organizar su vida, mientras dejan de ver toda la perspectiva y su significado. También experimenta las limitaciones de vivir en una conciencia finita en la que se cree que la única realidad que existe es la que puede verse, tocarse o sentirse emocionalmente. Si quiere ser feliz, no tiene que identificarse con esa clase de realidad. Sus percepciones trascienden el universo finito. Las dimensiones del espacio y tiempo tienen pocas consecuencias para el carácter infinito de todo cuanto percibe. ¿Podría existir una felicidad mayor que la de sentir la eterna unidad de Dios? ¿como podría existir en la Tierra algo que no fuera reflejo de lo que no es terrenal? ¿Cómo podría existir nada que no procediera de un estado mental? A partir de las formas que están más allá de la comunicación verbal, esta Parte de la Fortuna en Piscis hace que uno conozca la esencia de la realidad. En efecto, este individuo se encuentra entre el mundo de Dios y el del hombre y sabe que son uno. Experimenta esa unidad. La persona con esta Parte de la Fortuna no le gusta hacer promesas. Sabe que mantener o romper una promesa no está siempre bajo su control. Para asegurar su felicidad, debe evitar la tendencia de Virgo a manipular y planificar un estilo de vida finito y particular que en ese caso tendría que probar y vivir con él el resto de su vida. En vez de eso, debe aprovechar la capacidad de Virgo de ver la perfección de aquello que es, y dejar que la vida siga su curso. La persona con esta posición no tiene que conquistar, ya que parte de lo que es dueño de todo. No tiene que someterse, ya que se da cuenta que en realidad no hay nada que debe someterse, puesto que sumisión y la conquista son meramente lados opuestos de un mismo concepto. La felicidad deriva de una silenciosa comprensión que le permite discurrir suavemente a través de las experiencias de la vida. El cuerno de oro al final del arco iris es, de hecho, el propio arco iris. La Parte de la Fortuna en Piscis proporciona una ventaja distinta de saber que, a fin de cuentas, la vida, el mundo de las ideas y sus limitaciones sólo son una apariencia, La imaginación creativa basado en el conocimiento de una verdad, comprensión y amor superiores, no ilusorios, es lo que puede liberar su mente y su corazón. La alegría y la felicidad proceden de su armonización con los niveles superiores de la conciencia. La capacidad de sintonizar admirablemente con estos niveles deriva de su Conciencia Impersonal en Virgo, que permite que uno purifique, ordena y dirija los pensamientos de su mente. La energía quironiana de Virgo actúa a modo de puente entre los niveles ascendentes de percepción y comprensión que conducen al abrazo de Júpiter y Neptuno. Mediante su compasivo deseo de ayudar a configurar un mundo más amoroso, sus esperanzas. Sueños y deseos crean una conciencia más hermosa para su prójimo. Cualquier cosa que pueda imaginar se convierte en parte de su realidad.

 

La Parte de la Fortuna en las Casas del Mapa Astral

En la Casa Uno

 

Aquí, el individuo recibirá sus mayores beneficios de la vida tras haber aprendido a ser meramente subjetivo, no sólo con respecto a si mismo, sino en su visión del mundo en general. El concepto de la conciencia subjetiva suele considerarse de manera negativa cuando se la compara con una percepción objetiva de la realidad. Sin embargo, para que el individuo con la Parte de la Fortuna en la Casa 1, la capacidad de mirarse a si mismo y al mundo exclusivamente a través de sus propios ojos, más que a través de los de los demás, es lo que le aportará sus mayores logros. La idea de éxito en cualquier área de la vida se basa en la capacidad para concentrar la energía en una sola dirección, sin distracciones. Para hacerlo, debe desarrollarse una visión en una dirección altamente subjetiva. En cuanto el individuo aprenda que todo procede de si mismo, dependerá menos de las visiones que los demás tienen de él y de su trabajo. Cuando aparece la Parte de la Fortuna en la Casa 1 existe una fuerte probabilidad de que el Sol y la Luna estén formando una Conjunción en el Horóscopo. En los casos en que ello es así, resulta obvio lo importante que es para el individuo juntar los poderes de ambos astros de modo que pueda verse a si mismo como el centro de su vida, esforzándose hasta el final para que sea completo. El  resto del mundo con el que está en contacto estará entonces en armonía con sus propias metas y ambiciones. Para esta persona es importante dirigir su vida a lo largo de una carrera significativa. No recibirá mucha ayuda de los demás, a menos que la pida. Sin embargo, cuando lo haga, debilitará los beneficios de la Parte de la Fortuna en la 1 al no depender tanto del poder del yo armonioso que es capaz de desarrollar. Su mayor suerte llegará cuando muestre independencia y autosuficiencia. Cualquier objetivo y ambiciones que consiga en la vida, no importa los grandes que parezcan, acabará siendo secundario a todo lo que le llegue a comprender descubriéndose a si mismo. Si el individuo gana a la lotería, ocurrirá cuando esté solo. Si le promocionan en el trabajo, no será por los esfuerzos de alguien más. Si topa con un hallazgo afortunado en una tienda de antigüedades, no será porque alguien le diga que ése era el lugar adonde ir. Encontrará su propio cuerno de oro dispuesto a que quiera alcanzarlo él mismo. En la lucha por el éxito, encontrará que su temperamento altamente competitivo trabaja mejor cuando trata de superar anteriores éxitos, más que competiendo con las fuerzas, personas o proyectos fuera de él. Eso solamente esparce los focos y disipa energías. Con esta posición particular de la Parte de la Fortuna, la apariencia personal se vuelve muy importante. Así, cuanto más pueda aprender una persona a agradar a los demás mediante una presencia armoniosa, una personalidad amable y placentera, y el propósito de no provocar olas en la vida de otras personas, más espacio le dejarán los demás. Dado que la Conciencia Impersonal cae en la Casa 7, esta persona debe adquirir un acercamiento impersonal y espiritual hacia el matrimonio y todos aquellos asuntos en los que existen tratos con otras personas. Conocerá las más altas verdades en compañía de los demás. La gente actuará como agente para explorar su interior. Si esta persona es capaz de aplicar estas realizaciones o verdades en si mismo, acabará adquiriendo una gran maestría sobre el ego limitado. La comprensión de una forma de “desinterés” permite experimentar una libertad de alto orden; una en la cual las necesidades personales y las de los demás pierden distinción de aislamiento. El ego limitado se hace siervo del alto yo, que es lo mismo para todos. Cuando esta maestría aumenta uno experimenta el gozo de la verdadera autosatisfacción.

 

En la Casa Dos

Aquí el individuo alcanzará su cuerno de oro descubriendo en primer lugar lo que para él tiene un verdadero valor. Debe construir firmes cimientos para que se sienta cada vez más seguro de donde está a medida que pasen los años. Inalterado por los vientos del cambio, busca construir sustancia para si mismo y para los demás que acabará proporcionándole un significado más rico a su existencia. El dinero y las cosas que puede comprar son de extrema importancia para él, pero sólo en el sentido de cómo sus posesiones reflejan sus verdaderos valores. Aprendiendo qué se usa y qué no, acabará por comprender que no hay ningún mal en la posesión de cosas útiles. El mal está en el apego a las cosas que ya no lo son. Esta persona puede ser extremadamente posesivo y serlo para todo el mundo, pero es vital recordar que cuando se intenta dar a quienes son incapaces de aceptar, existe una oportunidad de perder de vista el objetivo. A través de la Conciencia Impersonal en la 8, esta persona debe aprender a ver los valores del mundo de forma imparcial, uno no debe estar de acuerdo con todo lo que ve, debe aceptar la validez de creencias y opiniones contrarias a la suya, entendiendo que si no lo son, de hecho, amenazan la seguridad encontrada en sus propias creencias. Debe dejar que el mundo siga su curso. Cuando se consigue esta perspectiva, encontraremos que toda la hipocresía del mundo tiene poco efecto en la felicidad personal. La dualidad es relativa. Para nosotros es importante ver la llamada dualidad de modo que podamos resolverla. En este punto, podemos llegar a comprender la diferencia entre lo que es y lo que no es personalmente significativo. Es interesante señalar que mientras que la Parte de la Fortuna en la 2 implica la construcción de la sustancia de la felicidad personal. Esta persona advertirá la reluctancia de los amigos y los conocidos para cambiar y, en consecuencia, experimentará muchos encontronazos con la gente. Le faltarán amistades a causa de las diferencias de sus valores fundamentales. A pesar de todo, en esta carencia, uno expresa una parte importante de la naturaleza divina. El poderoso ejemplo de esta persona es capaz de enseñar la importancia de seguir unos principios significativos. Cuando uno es capaz de volverse verdaderamente impersonal en relación con las experiencias de la 8, estos encontronazos se minimizan. Ya no interferirán más en la construcción de la propia felicidad mediante la Parte de la Fortuna en la 2. Así, esta posición de la Conciencia Impersonal en la 8 muestra qué bloques encajan en nuestra estructura y cuáles lo hacen en las de los demás. Ahí desarrolla la capacidad de ver lo que es personalmente significativo y necesario.

 

En la Casa Tres

Aquí la alegría de la comunicación a través de las relaciones aportará la mayor satisfacción. Esta persona busca ser comprendida por los demás, el lenguaje y el uso de las palabras son muy importantes para él, y trata de entender cómo piensan los demás y cómo ven las cosas, con el fin de desarrollar una mayor perspectiva en su propio pensamiento. Cuanto más claramente sea capaz de ver las relaciones entre la gente y su vida, mejor desarrollará su capacidad de pensar. Ésta es la que acabará proporcionándole la mayor fortuna. Existe una constante búsqueda para refinar las percepciones y una gran satisfacción al enseñar a los demás cómo hacer lo mismo. A esta persona le encanta compartir ideas -proporcionan un sentimiento de crecimiento y seguridad. Aquí, la seguridad se basa en el pensamiento más que en objetivos materiales. La Conciencia Impersonal en la Casa 9 crea una experiencia única en términos de la conciencia del individuo. Aquí existe una expresión impersonal de lo divino, ideas cósmicas a través de la mente superior. Sin embargo, una gran felicidad en la vida procede de las ideas del hombre cuando son expresadas a través de la mente inferior o concreta. Hasta que no se comprueba la relación y la diferencia entre la personalísima mente inferior y la impersonal mente superior, existe una experiencia de conflicto. No cabe duda de que esta persona considera más deseable una conciencia superior, sin embargo hasta ahora es incapaz de vivir en ella. Es un maestro nato de las ideas e ideales que se hallan más allá de la comprensión ordinaria. Así, debe llegar a aprender la diferencia entre la presencia de ideales como guías para la humanidad y la realidad en la que debe vivirse. Estos ideales están siempre ahí, sin buscarlos. Si puede aceptar su sabiduría y aplicarla a su propia vida, todas sus relaciones (basadas en su facilidad de comunicación) mejorarán. Por tanto, sólo experimentará una gran felicidad estando con gente, y eso es así porque tiene algo importante que decir. Debe aprender a no juzgar, puesto que los ideales que siente mediante la Conciencia Impersonal en la 9 a menudo les resultan difíciles de realizar a los demás como a él. Así, mientras para él es importante exponer sus ideas al mundo, igualmente lo es para su propio sentido de la felicidad no imponer dichas ideas en aquellos que no están dispuestos a aceptarlas. Impaciente por naturaleza, tiene que aprender a esperar el momento oportuno que hace posible una auténtica enseñanza. Una idea expresada de una única manera, para que enciende una antorcha del conocimiento en otro, le proporciona la satisfacción de saber que es útil. Aprende a comprender que la sociedad necesita sus ideas, y cuanto mejor pueda expresar ideas divinas de un modo puramente impersonal, gozará de una mayor aceptación. Al haber absorbido muchos pensamientos diferentes sobre religión, filosofía y actitudes ante la vida a través de la Conciencia Impersonal en la 9, se siente más feliz cuando ve que las más altas verdades superan las barreras mentales que distancian a los hombres. Mucha gente con la Parte de la Fortuna en la Casa 3 tiende a estudiar diferentes temas religiosos, étnicos y espirituales, en consecuencia, sus relaciones personales están libres de una única perspectiva. Uno de los requisitos de la comprensión es la imparcialidad, que deriva de una capacidad para ver todos los aspectos de una determinada situación. De este modo, gracias a su capacidad de aportar un conocimiento superior a todas las relaciones humanas, el individuo con la Parte de la Fortuna en la 3 puede experimentar una gran felicidad a través de todas las personas que conozca.

 

En la Casa Cuatro

Aquí el individuo alcanzará su mayor felicidad nutriéndose de los principios de la vida. Puede tratarse de la vida humana, plantas, mascotas, el nacimiento de ideas o el principio de proyectos que necesitan un cuidado especial para desarrollarse. Existe aquí un gran sentimiento de satisfacción en dar. El sentido de plenitud que ofrece la Parte de la Fortuna en la Casa 4 proviene de sentir lo mucho que le necesitan a uno. Al hacer todas estas cosas, el individuo busca establecer sus raíces. Existe un ansia de construir una base emocional que sea lo suficientemente fuerte para soportar el crecimiento futuro. A través de la Conciencia Impersonal en la Casa 10, la persona debe aprender que las cosas tardan siempre en madurar. Existe una fuerte tendencia a querer recoger la cosecha antes de plantar las semillas. Por eso la persona tiene que comprender que el hombre se fija unos objetivos de modo que su vida adquiera una dirección y una intención enriquecedoras. No debe permitir la proyección del fin de cada meta para llenarse con la ilusión de que ya se ha consumado algo. Así, los grandes sentimientos de realización que acompañarán el encuentro de cada objetivo, mientras se imagina con el propio objetivo, debe verse desde de un punto de vista realista como no alcanzable hasta que no haya plantado las semillas. Para la persona con la Parte de la Fortuna en la 4 la mayor felicidad no consiste tanto en la realización final como en dar con firmeza los primeros pasos de cada empresa. Para considerar la Conciencia Impersonal en la 10 desde de una perspectiva correcta, esta persona debe reconocer y comprender la necesidad de un orden establecido en el mundo. Tiene que ser capaz de ver la estructura de la sociedad en que vive, pero sin permitir que sus dimensiones y su carácter cristalino intimiden sus sentimientos sobre las importantísimas y aparentemente insignificantes iniciativas que emprenda. Es a partir de ellos que eventualmente se desarrollará toda la estructura, la fuerza y el poder de la sociedad establecida como aquello que da al mundo su forma. No tiene que identificarse con esta forma ya que, si lo hace, perderá el sentido de sus propósitos. Para esta persona, el cuerno de oro se encuentra, de hecho, al principio del arco iris. El granjero no sabe cuáles de las semillas plantadas crecerán. Por eso las cuida a todas por igual. Cuidar forma parte de su carácter. Con estas intenciones, las semillas florecerán y echarán raíces. Aquí es donde el individuo encuentra su mayor felicidad. Todo aquello que sea capaz de cuidar y nutrir personalmente le proporcionará un sentido de unidad con el origen de la creación. Al expresar la Conciencia Impersonal en la 10 debe enfrentarse y tratar con todos los aspectos del mundo material -y conocerlos bien. Para él es importante aceptarlo, ya que esos factores ejercen una gran influencia en el resultado final de todo aquello que inicia, y en un sentido impersonal simboliza el cumplimiento de todos los comienzos del mundo. Es ahí donde ve la responsabilidad del hombre para con el hombre. Si es capaz de asumir dichas responsabilidades de forma impersonal, nunca perderá su sensación de seguridad. Esta persona obtiene una gran satisfacción siendo natural, mientras no ofenda o sea ofendido por un mundo que parece de plástico. Aquí uno debe ser tierno y flexible, mientras no moleste a aquello que es frágil e insensible. Una fuerte armonía con la Tierra y los métodos naturales, esta persona trata de enseñar a los demás sobre ecología y la preservación de los orígenes de las cosas. Cuanto más cerca esté de la raíz de la existencia, más feliz se sentirá. Una gran felicidad procederá también de un sentido de naturalidad. Aun con todo, debe aprender a aceptar todo lo artificial. Para algunos, esta posición significa una gran satisfacción a través de uno de los padres o acercarse a su herencia o a sus antepasados. Para otros significa la seguridad, la protección y la satisfacción de estar en contacto con las raíces de su alma. En cualquier nivel en el que el individuo elija buscar su Parte de la Fortuna, experimentará su mayor felicidad cuando no permita que el ego del mundo, que experimenta a través de su Conciencia Impersonal en la 10, interfiera en la verdadera esencia de si mismo que siente, fluye, respira y crece como hijo de la naturaleza.

 

En la Casa Cinco

Aquí el individuo siente su mayor felicidad cuando se compromete con un acto de creación. Tanto si se manifiesta como un talento particular o simplemente como un modo de jugar a vivir, es capaz de identificarse personalmente con todo lo que crea. Así, todo lo que hace no es sólo un producto de si mismo, sino que a su vez se convierte en el producto de todo lo que hace. Posee una gran capacidad de convertir sus sueños en realidad. La realidad en que vive está hecha en gran parte por él mismo. La Conciencia Impersonal en la Casa 11 considera la realidad ideal y es a partir de dicho ideal que uno debe crear. De este modo, si los ideales son demasiado bajos, excesivamente dispersos por la influencia de los amigos cuyos ideales no son muy elevados, entonces la capacidad de crear disminuye. Si, por otro lado, el circulo de las amistades aviva las esperanzas, sueños y deseos y los empuja ligeramente más allá de su alcance -pero todavía dentro del campo de la imaginación-, entonces se intensifica la Parte de la Fortuna creativa en la Casa 5. A fin de que esta persona alcance su mayor felicidad, no sólo debe hacer una distinción con la gente que escoge como amigos -tiene el poder de ser la inspiración o la destrucción de la felicidad-, sino también ser selectivo en relación a los sueños que elige soñar. Existe un viejo refrán que dice: “Ten cuidado con lo que deseas, podrías conseguirlo”. Estas palabras no pueden ser más ciertas para el individuo con la Parte de la Fortuna en la 5. Hasta que esta persona aprende a tratar todas esas amistades impersonalmente, y vea sus sueños como una mera colección de símbolos de la conciencia universal, experimenta una excesiva influencia de la 11 en su proceso creativo. Esto puede dispersar su capacidad para hacerlo creer más en el sueño que en el logro actual. Cuando esta persona busca una expresión total, debe aprender que el tiempo es una valiosa ventaja. Aunque pueda desear el lujo de los ensueños, debe darse cuenta de que diluyen su impulso creativo. La Conciencia Impersonal en la 11 puede usarse para recibir nuevas ideas, pero no debe identificarse con ellas a menos que encajen bien en una producción creativa. Es importante recordar que toda creación es un uno por ciento de inspiración y un noventa y nueve por ciento de sudor. Existe una gran diferencia entre saber que uno puede hacer algo y que lo haga en realidad. Si la Conciencia Impersonal en la 11 se usa debidamente, puede experimentarse una gran belleza, ya que es aquí donde uno ve los ambiciosos sueños del hombre. Mostrándose impersonal, uno se convierte en parte del proceso del sueño en la conciencia universal. También puede existir un idealismo en relaciones que no parecen estar basadas en la realidad, ni actuar como un gran manantial de creación. Los amigos admiran a esta persona y de esa admiración uno puede extraer una gran inspiración para crear mediante la Parte de la Fortuna en la 5. Generalmente hay una gran sabiduría en la Conciencia Impersonal en la 11, pero ese don no es sólo para usarlo para charlar, cuanto más habla uno sobre lo que intenta crear, menos voluntad y energía tiene a su disposición. Esta persona comprende la necesidad de que haya soñadores en el mundo. De hecho, los anima. Sabe que los soñadores son la fuente invisible de la creación. Existe también una comprensión del concepto de no-compromiso y de imparcialidad, sin embargo, la mayor satisfacción y felicidad de esta persona deriva de involucrarse profunda y intensamente en todo lo que es capaz de crear. Muchas de las personas con esta posición experimentarán su mayor felicidad a través de una brillante creación, ya sea en el campo de las artes, del teatro o a través de un hijo muy especial. En todo momento, este individuo sirve a la humanidad absorbiendo los sueños que la gente no sabe utilizar, cribándolos y aplicando lo que ha aprendido a su propia creación. Se encontrará con que mucha gente que no parece tener la voluntad de hacer aquello que imagina. Si trata de infundirles su propio deseo, creyendo que así se sentirán más comprometidos, creará una oposición consigo mismo. Existe un espectro de experiencias en la conciencia universal. Para la persona creativa no existe mayor felicidad que la de una dinámica de acción, esencia y evolución. Mediante el proceso de imitación, uno se siente más cerca del Creador. Aun con todo, este individuo también puede comprender su alejamiento real de acontecimientos y circunstancias, reflejando de nuevo al Creador. Ésta es la felicidad especial que proporciona la Parte de la Fortuna en la 5.

 

En la Casa Seis

Esta posición proporciona mucha felicidad a través del trabajo, la persona se satisface a si misma mediante un uso prudente de su tiempo y de su energía. Ve como los demás duermen retrocediendo hacia su pasado reflexionando sobre situaciones ya resueltas, mientras él es capaz de estar por encima de la confusión de las emociones negativas gracias a un carácter tremendamente activo que siempre está sirviendo y consiguiendo. Sabe permanecer en el presente, atento a los detalles que mucha gente ignora u omite, pensando que de algún modo se irán. No permite que las cosas se acumulen hasta el punto de interferir en la experiencia de la felicidad. Siente una gran satisfacción mediante la sistematización de su vida y trata de organizarla de modo que funcione como una máquina bien engrasada. Cuanto más lo hace, más siente que está participando en la pista central de la existencia. A través de su Conciencia Impersonal en la Casa 12, esta persona experimenta las necesidades intimas del hombre. Existe una sensibilidad hacia las fuerzas de la creación, pero es importante aprender a trabajar con dichas fuerzas antes que permanecer como un observador estrictamente pasivo. También hay un sentimiento de obligación para con la sociedad, ya que mediante la Casa 12 uno puede ser una persona profundamente compasiva, sin embargo, debe hacer algo con esta compasión, o de otro modo se convierte en dolor. Aquí, la actividad es la palabra clave para la felicidad. Conociendo el infinito, uno debe funcionar en el mundo finito en el que las técnicas pueden aplicarse mejor. De todas las posiciones zodiacales, la persona con la Parte de la Fortuna en la 6 sabe mejor cómo hacer las cosas. Mediante una gran comprensión del funcionamiento de las cosas, junto con la capacidad de ver todo el infinito a través de la 12, existe un poderoso potencial para actuar correctamente. Esta persona será más feliz cuando aquello que decide hacer le lleve de la satisfacción de una necesidad personal a otra. Para algunos, el concepto de servicio y trabajo significa una existencia mundana y aburrida. La persona con la Parte de la Fortuna en la 6, sin embargo, está en mejor armonía con el centro de su ser cuando sabe lo bien que está funcionando en términos de su potencial. Eso le proporciona una gran felicidad. La Parte de la Fortuna en la 6 tiene tendencia a hacer que una persona pasa su juventud “empollando” en la 12, entonces se comprende que todo lo que siente ahí no es realmente personal, sino una mera capacidad de experimentar y reflejar negatividad así como lo que es positivo, universal e infinito. En este caso, uno funciona mejor cuando no piensa en la gran realidad cósmica y más lejana de la que puede percibirse con los cinco sentidos. Es en estos momentos cuando esta persona está más en armonía con el universo. Si pasa el tiempo tratando de armonizar con las fuerzas cósmicas, terminará justo en el extremo opuesto. Por otro lado, si se consagra la vida a la superación de las virtudes naturales, entonces el universo empezará a cooperar y habrá un gran despliegue de felicidad.

 

En la Casa Siete

Aquí, la mayor felicidad del individuo procede de los demás. Ésta es una de las posiciones más espirituales y únicas para la Parte de la Fortuna porque la parte de la conciencia impersonal cae en la Casa 1 de la autoidentidad. El individuo vive una identidad impersonal que sólo se vuelve personal cuando se halla en presencia de los demás. Busca la unión constantemente, ya sea a través del matrimonio, la amistad o el compañerismo. Estas y otras formas de relación le acercan a experimentar la identidad personal del otro. Siempre ve en los demás más felicidad de la que es capaz de ver en si mismo. En consecuencia, tiene una fuerte tendencia a hacer que los demás sean más conscientes de su propia felicidad. En muchos aspectos es un sirviente, debido a que expresa a Dios a través de si mismo. Así, vive verdaderamente una identidad impersonal, puesto que todo lo que desea es para el bien de los demás. Es capaz de sentir sus necesidades y de motivarles para que se satisfagan a si mismos. Su crecimiento le proporciona felicidad. Dado que su propia identidad no se halla en un nivel meramente personal, posee la capacidad de mirar al mundo con objetividad. Estudia acción y reacción, causa y efecto, y está profundamente interesado con el modo en que la gente se relaciona. Por lo tanto, un día sabrá cómo combinar estos factores que Dios ha querido que constituyan para los hombres la experiencia de una unión perfecta. Sacrificará gran parte de si mismo para conseguir esa unión, y cuando lo consiga, sabrá que el amor que recibe es mucho más rico y profundo que el que experimenta la mayoría de la gente. A nivel inconsciente cuida a los demás más de lo que ellos cuidan de si mismos. Trata de llenar los vacíos de las vidas de otras personas, a menudo tratando de calmar y suavizar sus traumas y sus problemas, sin embargo, le cuesta saber lo que realmente quiere para si mismo, y a través de otras personas se le mostrará la carrera en la que eventualmente llevará el timón de su barco. Durante su juventud, esta persona es influenciada con demasiada facilidad por fuerzas externas para saber hacia dónde se dirige en realidad. Tan pronto como sea capaz de encontrar, comprender y aceptar su yo impersonal, se formará una unión con los niveles interiores que se convertirán en el factor más importante y gratificante de su vida y que le aportarán la mayor felicidad. Ya que la suerte y la buena fortuna siempre vienen a través de la gente que hay en la vida de esta persona, el individuo es uno de los pocos que es verdaderamente feliz cuando dedica todo lo que hace o piensa para complacer a la persona amada. Éste es el sincero deseo del alma y tiene preferencia sobre cualquier otro deseo que puede indicar el balance del mapa. La ausencia de una unión personal con otra persona origina desarmonía y un sentimiento de falta de motivación, dirección y significado en la vida. Al dar, obtiene su mayor felicidad; tratando de recibir, es más consciente de que es un ser incompleto. Ello deriva de la identificación con el yo personal.

 

En la Casa Ocho

Este individuo alcanzará su mayor felicidad mediante lo que le otorguen los demás. En este caso, el sistema de valores que parece estar más allá de sus límites personales acabará mostrándose como el mejor. A esta persona se le está enseñando siempre “otra vía”. Cada vez que se rompe el fuego para intentar otra vía, existen descubrimientos nuevos y personales. Esta persona examina los valores de los demás, y desea saber qué es lo que tanto aprecian los demás. Cuanto más puede descubrir y aplicar esos valores externos a su propia vida, más se enriquece su experiencia. Sus propios valores, particularmente aquellos que parecen haber dejado de tener utilidad, pueden ser examinados de nuevo y darles una nueva vida y significado a la luz de esos estímulos externos. Esta persona aprende ahora la gran virtud de la flexibilidad. Para que no estorbe su crecimiento, debe dejarse que la Conciencia Impersonal en la Casa 2 muestre que todos los valores que se creen personales no son propiedad de uno; al contrario, son una expresión impersonal del deseo natural de adquirir y poseer. La polaridad 2-8 es un poderoso tira y afloja entre lo que uno debe coger y lo que debe soltar. Las posesiones más queridas de este individuo deberían ser valores reales y duraderos. Lo que ha dejado de ser útil y significativo debe ser liberado. Ésta no es una lección fácil de aprender. A través de la Parte de la Fortuna en la Casa 8, las personas que haya en la vida de esta persona le mostrarán todo aquello que le abruma, así como los valores que trascienden las cualidades temporales y los deseos momentáneos. Todo lo que no tenga valor será destruido por aquellos que le aman, dejando espacio a la Conciencia Impersonal en la 2 para expresar los verdaderos valores y posesiones que la naturaleza divina ha deseado para el hombre. Quizá más que en cualquier otra posición zodiacal, el individuo debe sacrificar gran parte de su ego con el fin de que la Parte de la Fortuna en la 8 funcione a pleno rendimiento. Busca un patrimonio personal, tanto si adquiere la forma de dinero, ideas, nuevos valores, enriquecimiento de la sexualidad o satisfacción consciente de la esencia de su ser, debe llegar a comprender que no es una isla para si mismo. Puesto que su gran fortuna personal siempre le llegará a través de otra persona, tiene que aprender a ser humilde y a saber que los valores que elija expresar pueden acabar siendo menos valiosos que los que le proporcionan los demás. Por esta razón, no debería ser posesivo con sus propios valores, más bien debería abrirse a una corriente de sistema de valores e ideas que pueden parecer ajenos a sus principios, pero que de hecho le proporcionan el gozo de regenerar su alma.

 

En la Casa Nueve

La Parte de la Fortuna en la Casa 9 permite al individuo experimentar su mayor felicidad mediante el descubrimiento de la verdad. Esta persona busca una realidad cósmica por encima de la existencia mundana experimentada en relaciones rutinarias. La Conciencia Impersonal en la Casa 3 muestra al mundo como si estuviera lleno de gente, hablando unos con otros, sin ser comprendidos por aquellos que aparentan escuchar. Aquí, el significado connotativo de las palabras se considera una barrera y una distorsión de la verdad. Uno debe aprender a verlo impersonalmente y de una forma poco comprendida a fin de comprender que la idea de dualidad es la esencia de la experiencia humana. Una vez comprendido esto, es posible una verdadera comunicación. Esta persona a menudo se verá y oirá a si mismo expresando pensamientos que sabe que no son totalmente ciertos. Uno debe aprender a aceptarlo como una expresión de parte de lo que es absorbido mediante la experiencia humana de aparente dualidad. Si uno desea que la Parte de la Fortuna en la 9 funcione bien, hay que entender que la verdad puede conocerse a partir de la conciencia de la falsedad. Cuanto más dualidad se experimente y exprese, mayor necesidad habrá de que una verdad superior convierta la dualidad en unidad. La Parte de la Fortuna en la 9 crea una fuerte identificación con la divinidad o alguna representación personal de esa divinidad. Los individuos con esta posición también experimentarán una gran conciencia y una única verdad universal, así como una armonía con las fuerzas de la naturaleza. El mundo no lo permite a menudo, y esta persona suele verse forzada a comunicarse y relacionarse a niveles que caen por debajo de los experimentados en condiciones ideales. El reconocimiento y la aceptación de los niveles más mundanos de la conciencia, así como un alejamiento equilibrado, mantendrán la felicidad y satisfarán la necesidad de comunicarse a través de la Conciencia Impersonal en la 3. Así, sin mirar a los demás por encima del hombro, esta persona no debería rebajar sus propios estándares en bien de alcanzar otro que parece ser menos consciente. En efecto, la otra persona es tan consciente como él, pero puede que no sea tan aficionado a las sutilidades del pensamiento no dual. En cualquier caso, siempre es mejor mantener los estándares más altos. Eso beneficia generalmente a todas las personas inquietas y aumenta el nivel de pensamiento y esencia. La sabiduría pierde gran parte de su belleza intrínseca en un intento de transferirla de una mente superior a una mente inferior, concreta. La montaña permanece y el valle no puede ayudar, sino ver. Si la montaña tuviera que extenderse hasta el valle, ya no seria una montaña. Así, el individuo con la Parte de la Fortuna en la 9, buscando las satisfacciones de la naturaleza y la experiencia de la realidad cósmica, debe aprender a vivir y a funcionar en un mundo cotidiano de ideas, sino comprender lo necesarias que son, al igual que el valle. Éste constituye la tierra sobre la que se yergue la montaña. De este modo, la esencia de la relatividad entra en la conciencia, y se aclara la falsedad de la dualidad. La independencia, compensada por el entendimiento, es la llave de la felicidad para este individuo. Una gran felicidad le llegará desde de su poderoso sentido de relación con el universo. Existe un gran acumulo de suerte intrínsecamente a esta posición, y la mayoría de ella procede de recursos que el individuo descubre por si mismo. Aunque le resulte difícil entender por qué la gente anda por la vida de la forma más dura, nunca debe abandonarla, puesto que si se para a corregir las ideas y actitudes de los demás, puede hundirse fácilmente en el barro y privarse a si mismo de la felicidad que le espera a lo largo de su trayectoria particular. No hay duda de que tiene muchas cosas que enseñar a los demás y nunca dejará de intentarlo. No es hasta que se vuelve indiferente a cómo son recibidas sus enseñanzas que empieza a sentir en realidad la altura y el aliento de su conocimiento, su verdadera función y la auténtica valía de la gente. Es en este punto donde empieza a adquirir una visión del cuerno de oro al final de su arco iris.

 

En la Casa Diez

Un individuo con esta posición alcanzará su mayor felicidad con el cumplimiento de los objetivos tradicionales y específicos que él mismo ha elegido y definido. Existe aquí un deseo de ser aceptado por la comunidad y aquellos que ostentan cargos de autoridad. Los beneficios de la Parte de la Fortuna en la Casa 10 nunca llegan con facilidad, sino que deben ganarse mediante un esfuerzo constante. Cuando la persona desarrolla una madurez real -no sólo añadiendo años a su vida-, el mundo se ve sin ilusiones y con una gran comprensión. Eso le hace pequeño para la Conciencia Impersonal en la Casa 4 que se compadece de las emociones y necesidades originadas por la humanidad, mientras que al mismo tiempo evita la trampa de identificarse con ella. Existen aspectos negativos en la Conciencia Impersonal en la 4 que deben ser entendidos y cambiados: emociones infantiles, modelos de reacción profundamente arraigados y repetitivos, y una acusada sensibilidad. Sin embargo, existen contrapartidas muy positivas en una aceptación sencilla, abierta y alegre, seguridad y la capacidad de encontrar necesidades especificas, y conciencia de los sentimientos de otras personas. Teniendo esto en mente, es posible operar en la 10 y evitar cosas tales como reacciones programadas para problemas y situaciones aparentemente similares. En su lugar, uno se vuelve más abierto a acciones intuitivas basadas en la perspicacia y la conciencia impersonal. El plano emocional se convierte en la llave hacia el mundo material, de este modo, pueden alimentarse y llevar a cabo proyectos e ideas a través de la Casa 10. La posición de la Parte de la Fortuna en la 10 puede definir cargos de responsabilidad y la autoridad reflejan la capacidad de una persona para orientar y preocuparse por otras personas. Éste es un efecto positivo de la Conciencia Impersonal en la 4 y un ejemplo de cómo nuestros objetivos y necesidades están directamente relacionados con los de la gente que nos rodea. En este caso, la Parte de la Fortuna en la 10 puede hacer que muchos individuos traten de resolver el problema del “bien” y del “mal”. Generalmente existe un fuerte sentimiento de moralidad basado tanto en la disciplina de la primera infancia como en la educación religiosa. Eso tiende a restringir considerablemente el radio de acción del individuo. No obstante, en un sentido positivo, hay una fuerte corrección de carácter que respeta los derechos de la gente y reconoce la responsabilidad y las obligaciones personales. Cuando esta persona comprende que el bien y el mal no son absolutos, sino que cambian con el tiempo, el lugar y la época histórica, se añade una gran envergadura al área de su actividad -tanto en el mundo material como físico. Mientras no se sacrifique la integridad personal y el sentido de la justicia verdadera, no es posible ver a esta persona como un fracasado. Finalmente, debemos recordar que la definición de los objetivos propios dicta el bien y el mal de cualquier situación. Como ya hemos dicho, cualquier cosa que acerque a la persona a su objetivo está bien, lo que queda por ver entonces es que el objetivo encaje en la verdadera vocación del individuo. El sentimiento de esta persona del gozo de conocer que es un ser humano competente constituye una gran fuerza que crea un aura de confianza y autorespeto. Se convierte en un faro para todos aquellos que aún están buscando y evolucionando; un ejemplo válido usado como guía.

 

En la Casa Once

Muchos astrólogos han asociado la Casa 11 con la inspiración, quizá porque está regida por Urano, el planeta de la intuición repentina y casi cegadora. La Parte de la Fortuna en la 11 tendrá la correspondiente Conciencia Impersonal en la Casa 5, regida por el Sol. Este eje Sol-Urano, es creativo, inventivo, y de efectos e influencias de largo alcance. Así, la Parte de la Fortuna en la 11 se asocia con visiones de la belleza y el desarrollo de la humanidad y creación. Verdaderamente, ésta es la única posición para que este individuo sea consciente de la evolución del hombre y sienta que “conoce con certeza” el objetivo esencial. Esta persona también es tremendamente independiente porque dicha conciencia le libera de los problemas cotidianos y de las luchas de la humanidad y le eleva hacia el “futuro siempre presente”, es decir, el futuro que existe “ahora mismo”, solamente si todos pudiéramos verlo. Sin embargo, no todo el mundo puede aceptar y comprender fácilmente esta perspectiva. La Conciencia Impersonal en la 5 proporciona una energía ilimitada que, si no es dirigida, puede provocar un gran desasosiego. Existe un constante sentimiento de que uno debe “hacer algo”, o crear. Sin embargo, eso no es más que una experiencia intensificada del poder creativo que ha sido dado al hombre como agente de la creación, si uno no lo identifica como “mi necesidad” de crear, entonces puede encontrar una salida prácticamente en cualquier acción, proyecto y relación. La tendencia que hay en erradicar de aquí es la idea de que es nuestra energía. Es sólo energía, canalizada impersonalmente, sirve para todo; acaparada o utilizada al estilo de un típico avaro, sólo encontrará impedimentos y limitaciones. La Conciencia Impersonal en la 5 proporciona la voluntad y la fuerza para animar y organizar las ideas de la gente, y ver la necesidad u objetivo común que sea de interés general, así la persona con la Parte de la Fortuna en la 11 se convierte en una vía para las energías que deben aplicarse de una manera clara e imparcial. De este modo, los proyectos capitales o de envergadura pueden ser llevados a cabo en una atmósfera de confianza y ayuda mutua. La Casa 11 atrae a la gente que piensa de modo similar, de este modo, esta posición pondrá en contacto al individuo con personas brillantes, inteligentes y de algún modo insólitas (según los estándares de la sociedad). Esta persona encontrará buena fortuna a través de amigos que aportarán alegría a su vida y animarán la perspectiva y la imaginación con optimismo e ideas inspiradas. También tenderá a disfrutar soñando sobre el futuro de la humanidad, viéndose a si mismo tanto como el catalizador como el producto de ese futuro. El mundo necesita de visionarios y soñadores. Las grandes religiones se fundaron en visiones inspiradas de individuos peculiares. Los inventos más importantes proceden de un mismo tipo de visión. Toda la evolución de la humanidad se ha construido sobre esos tipos de visión y de sueño. Ésta es la clase de belleza que puede experimentar el individuo con la Parte de la Fortuna en la 11. No se siente encerrado por las restricciones de la sociedad, así puede explorar las posibilidades aún no concebidas por el mundo y comprender su impacto en la sociedad y su evolución. Puede cuestionar libremente las estructuras y tradiciones que han sido ciegamente aceptadas por una gente demasiada aferrada a su propia vida como para tener tiempo de mirar, ver y saber qué hay allí. La excentricidad es un término sentencioso aplicado por individuos inflexibles a la gente que han encontrado un estilo diferente. La persona con la Parte de la Fortuna en la 11 será considerada una heterodoxa, radical, excéntrica o quizá un poco “rara”. El cuerno de oro para esta posición es un sentido de maravilla y belleza, y el goce que de ellas deriva. El conocimiento del verdadero lugar del hombre es ley de vida, así como la responsabilidad de manifestarlos. La persona con la Parte de la Fortuna en la 11, alegre y voluntariosa, se convierte en un canal para la verdad y la evolución de toda la humanidad y del planeta en que vive.

 

En la Casa Doce

La Parte de la Fortuna en la Casa 12 indica que una persona alcanzará su mayor gozo y felicidad mediante su armonización con su Yo interior. De este modo, podrá satisfacer el deseo de comprender las fuerzas invisibles que mueven el universo. Nuestro Yo interior es, de hecho, el mismo que el Yo Mismo que es el Todo de la Creación. De esta realidad única proceden todas las realidades individuales. La Parte de la Fortuna en la 12 proporciona al individuo la oportunidad de descubrir la unidad de esas realidades aparentemente separadas, y la veracidad de la existencia de una Única Realidad. La Conciencia Impersonal en la 6 proporciona la oportunidad de funcionar en el “mundo cotidiano” con sus limitaciones en apariencias finitas, así como, al mismo tiempo, darse cuenta de la unidad global de circunstancias y acontecimientos a través de la Parte de la Fortuna en la 12. Existe la necesidad de ver más allá de estas llamadas limitaciones y evitar acabar identificándose con las acciones, papeles, acontecimientos y situaciones. Eso debería considerarse necesario en el plano del Yo Impersonal. La Conciencia Impersonal en la 6 otorga a la persona la capacidad de ver las partes de cualquier situación, el modo en que operan conjuntamente y lo que consiguen cuando funcionan como un todo. La Parte de la Fortuna en la 12 proporciona la capacidad de ver todo eso a escala “cósmica” o universal. Es decir, uno ve el modo en que grupos de circunstancias y acontecimientos aparentemente independientes se relacionan entre si. Así, las actitudes negativas de compañeros de trabajo, por ejemplo, pueden superarse si se dan cuenta de que las condiciones negativas aumentan cuando uno busca experimentar egoístamente sólo condiciones positivas. En tanto que todas las situaciones y experiencias sean neutrales e impersonales, lo positivo y lo negativo no existirán, salvo si los vemos como tales. Esta comprensión es la operación “correcta” del eje 6-12. Aquí, los dotes de observación del guía interior Quirón y los poderes del amor compasivo e intuición de Neptuno se unen para trascender las experiencias cotidianas de la vida. Así, los acontecimientos pasajeros, sentimientos e ideas son vistos tal y como son -momentáneos y pasajeros- y la experiencia de la propia vida se vuelve más amplia y profunda, libre de los patentes efectos de la influencia externa. Sin embargo, los beneficios de la Parte de la Fortuna en la 12 no siempre son obvios. En efecto, a menos que el individuo se deje llevar realmente por los acontecimientos y emociones, y los deje ir sin identificarse con ellos, la sutil comprensión de la vida y la verdad se perderá completamente. La mayoría de nosotros no comprende verdaderamente las ideas de servicio y compasión, tal como la reflejan las Casas 6-12. Por lo general, sólo las vemos en la experiencia limitada de nuestro servicio o nuestro sentimiento de compasión, no obstante, existe un aspecto impersonal de esos dos grandes principios que subyace bajo todo el mundo creado. En efecto, el Creador nos sirve en todo momento y siente un infinito amor compasivo por nosotros. Pocos de nosotros hemos experimentado esto alguna vez; menos aún creen que es así. A través de la Parte de la Fortuna en la 12 y la Conciencia Impersonal en la 6 la voluntad y la visión de la Parte de la Fortuna en la 11 y la Conciencia Impersonal en la 5 se aportan al mundo eficazmente y con un gran amor impersonal. Aquí encontramos la culminación de todas las anteriores posiciones de la Parte de la Fortuna y la Conciencia Impersonal en las Casas. El ciclo y el objetivo se ponen de manifiesto y se completan. El escenario está preparado para un próximo ciclo y un objetivo más elevado. Este individuo tiene la suerte de poseer las “llaves del reino”, si quieres usarlas. Silenciosos periodos de meditación y soledad hacen mucho para reponer fuerzas y ayudar a recordar las grandes verdades de la vida y la naturaleza. Seria útil si se conviertan en parte habitual de la propia vida. Ésta es una posición muy especial para la Parte de la Fortuna dado que en ella mantiene la promesa de acercar el individuo al Creador. La comprensión de las experiencias de la vida en el mundo exterior acabará conduciendo a la comprensión de la divina belleza interior de toda vida. Cuando uno empieza a sentir la esencia de todo, se une con la fuente de la fuerza interior. Entonces, uno fluye en la corriente de la iluminación, bañándose en esa luz interior asequible para todos. A fin de que la Parte de la Fortuna en la 12 funcione sin trabas, el individuo no debe bloquear su esencia infinita pensando en si mismo o en su vida como si tuviera limitaciones finitas. A la 12 se la ha llamado la Casa del escapismo, eso no es necesariamente así, es una huida de la prisión interior en la que vive el hombre si experimenta la realidad limitada que no va más allá de lo que ve, toca o siente como una emoción personal. Esa prisión se hace mayor si uno satisface los sentidos finitos con gente, eventos y situaciones que lo atan a más gente y circunstancias hasta que su vida parece una interminable cadena de obligaciones. La 12 trasciende todo eso brindando al individuo la oportunidad de saber que en su alma es libre, que todo es realmente uno, y que existe una verdad más grande para que podamos experimentarla. ¿Qué alegría más grande puede existir que alcanzar una consciencia tal? ¡Qué mayor satisfacción puede experimentar el hombre que la de saber que todas sus auténticas necesidades serán siempre atendidas porque es uno con el gran proveedor!